Arrimadas pide a los suyos resistir y advierte al PP: "No se vence a quien nunca se rinde"
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CONVENCIÓN NACIONAL DE CS

Arrimadas pide a los suyos resistir y advierte al PP: "No se vence a quien nunca se rinde"

Las cartas están encima de la mesa. Arrimadas aspira a que la convención sea un nuevo punto de partida y relance al partido liberal. Y para ello insiste: "No nos podemos rendir"

placeholder Foto: La presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas. (EFE)
La presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas. (EFE)

Inés Arrimadas puso el colofón a la convención nacional de Ciudadanos en la que el partido reivindicó de manera definitiva la ideología liberal como propia, relegando al PP al conservadurismo y al PSOE, a una socialdemocracia “en manos del sanchismo”. El partido naranja afronta su particular travesía en el desierto tras las crisis vividas (Murcia y Madrid esencialmente), pero la presidenta sentó las bases de la hoja de ruta, que ya parece irrevocable: Arrimadas luchará hasta el final por su partido, no habrá fusión con los populares ni integración con Pablo Casado y, sobre todo, pidió apoyo a sus filas para aguantar frente a la OPA lanzada desde la calle Génova con un mensaje claro: “Nuestra seña de identidad es que no nos rendimos nunca. Y no se puede vencer a quien nunca se rinde”.

Las cartas están encima de la mesa. La apuesta de Ciudadanos es la de una corriente liberal, lejos del objetivo que tuvo Albert Rivera en su día para dar el sorpaso al PP, y asumiendo que su lugar será el de un espacio más reducido, bisagra, que defienda el liberalismo en todas sus vertientes. La operación es arriesgada e implica hacer pedagogía política en la sociedad española con ejemplos de otros partidos liberales europeos que tienen peso, como en Francia, Alemania, Rumanía o Hungría, y que participaron en el cónclave naranja para dar su respaldo a Ciudadanos como partido liberal. Ha sido una de las claves de la convención: “El nuestro es un espacio que no puede representar ningún otro partido”, insistió Arrimadas.

“Quiero que esta convención sea la convicción de Ciudadanos, de nuestros valores, principios, los motivos que nos hicieron afiliarnos y entrar en política. Esta convención es el punto de partida para relanzar el proyecto liberal y de centro en España”, dijo Arrimadas sin una sola mención a Rivera, el padre del partido, en ningún momento de un discurso que duró más de una hora.

Foto: Inés Arrimadas en la convención nacional del partido. (EFE)

La presidenta del partido insistió en que en estas horas tan bajas la mayor reflexión interna es “si seguimos siendo necesarios” y os garantizo que “somos imprescindibles y por eso estamos aquí”. Miró a los principales cuadros del partido (Juan Marín, Francisco Igea, Begoña Villacís, eurodiputados como Luis Garicano), a los que les reconoció “la buena gestión” en sus gobiernos, que “no han tenido un solo titular de crítica”. A pesar del momento crítico, tampoco hubo ningún dirigente (ni siquiera los denominados críticos) que abriera una grieta en el discurso oficial. El propio Igea insistió durante el fin de semana en que “hay que seguir defendiendo la opción política que representa el partido”, cerrando la puerta a futuras integraciones. No ha habido división interna.

Como ayer reconoció la propia presidenta, el gran ‘hándicap’ del partido en los ejecutivos de los que forma parte está siendo el de hacer valer sus propuestas y medidas siendo el hermano pequeño de las coaliciones. Una decisión que también sitúan entre los errores de la anterior dirección en 2019. No hubo autocrítica en el discurso de la presidenta ni menciones expresas a la moción de censura de Murcia (la decisión que la mayoría de los dirigentes sitúa como la gran crisis que podría terminar con el partido si las cosas no van bien el próximo ciclo electoral), ni tampoco al hecho de haber desaparecido de la Asamblea de Madrid. “Claro que hemos cometido muchos errores en estos 15 años y tenemos que aprender de ellos”, dijo Arrimadas sin indagar en mayores detalles.

placeholder Inés Arrimadas y Edmundo Bal. (EFE)
Inés Arrimadas y Edmundo Bal. (EFE)

Es más, elevó el nivel de crítica mirando a sus rivales: “Otros, además de errores, cometen infamias y delitos. Nosotros pagamos como nadie los errores en las urnas porque tenemos los votantes más exigentes. No somos un partido más”, aseguró Arrimadas lanzando otro recado más al PP.

En mitad de la operación de absorción lanzada por el partido de Casado, la líder del partido no escatimó en peticiones de confianza a los suyos. Y advirtió: “El futuro no está escrito. Huid de los cenizos y los pesimistas que tratan de sacar conclusiones de lo que va a pasar en este país o en este partido”. Desde la moción murciana, las elecciones madrileñas (y las catalanas antes) y la pérdida de la alcaldía de Granada, el partido naranja no ha dejado de aparecer como un partido agotado entre la opinión pública.

Frente a esa opinión extendida, Arrimadas pidió evitar los futuribles. “Al Gobierno desastroso de Zapatero le siguió otro de Rajoy, conformista y que perdió oportunidades históricas. En 2014 nuestro pequeño partido decidió expandirse y logramos lo impensable. Fuimos decisivos para sacar adelante los presupuestos generales”, enumeró la líder del partido haciendo un repaso sobre los 15 años que ahora ha cumplido la formación.

Foto: Pablo Casado, Alberto Núñez Feijóo y Mariano Rajoy. (EFE)

Cataluña se llevó una especial mención al insistir en que “mientras el bipartidismo repartía privilegios para los nacionalistas”, Ciudadanos “paraba el golpe separatista de 2017”. “Allí estuvimos. En primera fila para ser la voz de los catalanes, pero también de todos los españoles que se sintieron vulnerados”. La convención rompió en aplausos en ese momento. “Ganamos en 2017. Ya nunca más el separatismo pudo decir que Cataluña era independentista y que las calles eran suyas. Acabamos con ese mantra falso”.

“La mayoría de Sánchez es reaccionaria”

Precisamente, por los acuerdos que PP y PSOE han ido manteniendo con los nacionalistas, dijo Arrimadas, “si Ciudadanos no está, el bipartidismo seguirá haciendo lo mismo de siempre y sólo podrá mirar a los extremos”. Se reivindicó en muchas ocasiones como el único partido de centro, capaz de entender a uno y otro lado; pero, sobre todo, como la formación que puede evitar la influencia de los independentistas y populistas (en referencia a Podemos y Vox). “Son las dos grandes losas que no nos dejan despegar. El nacionalismo y el populismo. PP y PSOE jamás se han mirado entre ellos, solo a los extremos. Pensaban en mantenerse en sus cotas de poder aunque fuera a costa de dividir España”.

placeholder Arrimadas durante la clausura. (EFE)
Arrimadas durante la clausura. (EFE)

Aunque en gran parte de su discurso, Arrimadas miró al PP (en realidad, una de las claves de la convención era las bases que iba a sentar sobre su relación con el partido de Casado) también tuvo mensajes de calado contra el Partido Socialista. Y fue, una vez más, al referirse a su proyecto como “liberal y progresista” y reconociendo que le “da la risa” cuando escucha hablar del “bloque progresista” que sostiene a Sánchez. “No hay mayoría más reaccionaria que la que se ha montado Sánchez para seguir en la Moncloa”, lanzó la líder naranja, insistiendo en que “no es progresismo hacer un Código Penal a la medida de unos socios” o “conceder indultos a unos señores para que te sigan apoyando en la Moncloa”, zanjó la líder del partido.

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