El secretario de Organización de Podemos, Alberto Rodríguez, renuncia a su reelección
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CONGRESO PARA EL RELEVO DE PABLO IGLESIAS

El secretario de Organización de Podemos, Alberto Rodríguez, renuncia a su reelección

"Llegó el momento tras estos dos años", ha explicado, para comunicar que "toca cerrar una etapa" y que "renuncio a presentarme a las primarias para formar parte de la dirección"

placeholder Foto: El diputado de Unidas Podemos Alberto Rodríguez, durante una sesión plenaria del Congreso de los Diputados. (EFE)
El diputado de Unidas Podemos Alberto Rodríguez, durante una sesión plenaria del Congreso de los Diputados. (EFE)

El secretario de Organización de Podemos, Alberto Rodríguez, dará un paso a un lado y no se presentará a su reelección en el cuarto congreso de la formación convocado tras la dimisión de Pablo Iglesias. El diputado canario seguirá en su escaño, pero abandonará sus responsabilidades orgánicas, por lo que no acompañará a la candidatura que encabezará Ione Belarra para sustituir al secretario general saliente. Su número dos será la ministra de Igualdad, Irene Montero.

"Llegó el momento tras estos dos años", ha explicado Rodríguez, para comunicar que "toca cerrar una etapa" y que "renuncio a presentarme a las primarias para formar parte de la dirección del partido". "Sin dramas", ha añadido a través de un vídeo difundido en las redes sociales, para concluir que se trata de "un proceso natural". "Ha sido un honor caminar a tu lado en esta etapa y lo seguirá siendo en la que viene", ha respondido Belarra, la candidata oficialista a liderar el partido en esta nueva etapa.

Este mismo martes, la Fiscalía del Supremo le pedía seis meses de cárcel, y el mismo tiempo de inhabilitación, por un delito de atentado contra la autoridad por unos hechos ocurridos durante una protesta social en enero de 2014. Estos hechos no habrían influido en su decisión, según el propio Rodríguez: "No tiene nada que ver con la injusta persecución policial que sufro. La decisión estaba ya tomada antes de la última comunicación judicial", ha asegurado. De hecho, continuará en su escaño del Congreso. "Frente a la criminalización siempre estaremos a tu lado", indicaba, sin embargo, la ministra de Derechos Sociales.

Rodríguez fue nombrado secretario de Organización de la formación morada en junio de 2019, en sustitución de Pablo Echenique. Diputado de Podemos desde que la formación entró en el Congreso en la legislatura fallida de 2016, Rodríguez acompañó a Iglesias en los puestos de salida de la lista para la asamblea de Vistalegre II. Desde entonces, ocupó un asiento en el máximo órgano de dirección y se convirtió en uno de los miembros de mayor confianza del ahora dimitido secretario general, Pablo Iglesias.

Belarra tiene el camino asegurado para relevar a Iglesias en la secretaría general, dado que no habrá alternativas de peso a su candidatura en el cuarto congreso del partido. El nuevo Podemos en la era pos-Iglesias será continuista con el salido de la tercera asamblea celebrada hace ahora un año, más allá de las renuncias como la del propio Alberto Rodríguez.

Un relevo sin candidaturas alternativas después de que exdirigentes y cargos públicos del partido, en su mayoría autonómicos, pero también en el Congreso, hayan renunciado a presentarse "es imposible activar una candidatura en poco más de una semana", en referencia al proceso exprés puesto en marcha.

Las propuestas para las alternativas han sido dispares, pero dos fueron ganando cuerpo. Por un lado, un ex cargo público procedente del espacio de los 'comuns'. Era este un perfil pretendidamente menos conocido y alejado de las peleas internas previas, aunque respaldado por un equipo de dirigentes del Podemos fundacional y por caras conocidas de la formación en Valencia, Baleares, Navarra, Euskadi y Madrid. Por otro lado, si bien con menos grado de consenso, el de la vicepresidenta tercera del Congreso, Gloria Elizo.

Gloria Elizo, que según fuentes de su entorno habría mostrado su disposición a dar un paso adelante para liderar la candidatura alternativa que se ha decidido abortar, explica a este diario que "una asamblea es un debate abierto con la militancia y los inscritos, no un proceso exprés". Lamenta que "en un espacio democrático no se espere más debate que el de una mera pugna de nombres" y concluye que "hay que asumir el deterioro electoral y que no es el momento de encerrarse en Podemos, sino todo lo contrario". Esto es: "Abrir el espacio a la izquierda del PSOE, con todo el mundo". Reconoce que para defender estas premisas hubiese dado el paso, pero no si el Congreso se plantea, según dice, "para disputar un espacio pequeño y cada vez más reducido".

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