Inmigración 2020: récord de llegadas de argelinos en el Mediterráneo y de marroquíes en Canarias
  1. España
un 880% más que en 2019

Inmigración 2020: récord de llegadas de argelinos en el Mediterráneo y de marroquíes en Canarias

Los marroquíes siguen llegando a buen ritmo al archipiélago pese a la visita de Grande-Marlaska a Rabat en noviembre, mientras que los argelinos cuasi monopolizan el Alborán

placeholder Foto: Muelle de Arguineguín en Canarias. (EFE)
Muelle de Arguineguín en Canarias. (EFE)

Doble récord migratorio en España en 2020. Cerca de 23.500 inmigrantes llegaron a Canarias el año pasado —un 880% más que en 2019—, una cifra nunca alcanzada en los últimos 14 años. Por primera vez desde entonces el archipiélago acogió a más “sin papeles” que todo el resto de España, adonde llegaron unos 18.100, según los datos provisionales que obran en poder del Ministerio del Interior, pero que no se harán públicos de manera pormenorizada.

En la Península y Baleares desembarcaron a lo largo de 2020, tras cruzar el Mediterráneo, algo más de 16.000 inmigrantes. La novedad es que, por primera vez desde hace más de una década, los argelinos fueron mayoría, más de 11.200, otro récord. Además, zarpan ahora sobre todo desde las costas de su país y no, como lo hicieron años atrás, desde el norte de Marruecos.

Canarias padeció el año pasado su peor crisis migratoria desde que en 2006 pusieron pie en las islas 31.678 inmigrantes, pero hay dos diferencias entre aquel trance y por el que ahora pasa el archipiélago. Ahora las llegadas han estado concentradas en los cuatro últimos meses del año y, sobre todo, la mayoría de los pasajeros de las embarcaciones de fortuna eran marroquíes que zarparon de las costas de Marruecos y del Sáhara Occidental, un territorio controlado por Rabat, y no, como hace 14 años, de Mauritania, Senegal y Gambia.

De los hárragas, como se llama en el norte de África a los inmigrantes indocumentados, que desembarcaron en Canarias, el 51% son marroquíes y el resto subsaharianos, entre los que los más numerosos son los ciudadanos de Mali, Guinea-Conakry y Costa de Marfil. A lo largo de los últimos meses, la proporción de marroquíes ha ido 'in crescendo'. Desde octubre ya son la vasta mayoría y el mes pasado duplicaron, por ejemplo, ampliamente a la de subsaharianos: 1.950 y 850 respectivamente.

El desembarco masivo en el archipiélago hace aún más difícil la gestión de la crisis migratoria. La presencia de los hárragas en lugares pequeños es muy visible y suscita, a veces, rechazo —alentado incluso por los ayuntamientos como los de Mogán y San Bartolomé de Tirajana— y provoca también roces entre las administraciones que desean enviarlos a la Península —Gobierno canario y Ministerio de Inclusión— y las que, como Interior –Grande-Marlaska– prefieren alargar su estancia en las islas para evitar el efecto llamada que produce su traslado al continente europeo. De ahí la relativa opacidad del Gobierno sobre este asunto.

Foto: Un migrante muestra su certificado de estudios. (Reuters)

La travesía hasta Canarias es mucho más larga que para alcanzar la Península. De ahí que este año hayan naufragado 45 embarcaciones causando la muerte de 1.851 inmigrantes, según la ONG Caminando Fronteras que encabeza la activista Helena Maleno. Si a los fallecidos del Atlántico se añaden los del Mediterráneo, el balance mortuorio asciende a 2.170, según la organización, que lamenta también la descoordinación entre España y los demás países de la zona a la hora de efectuar rescates.

La persistencia del flujo migratorio atlántico indica que la visita a Rabat, el 20 de noviembre, del ministro Fernando Grande-Marlaska apenas surtió efecto. Pese a las ayudas que recibe de la UE y de España, Marruecos sigue sin controlar su costa atlántica y la del Sáhara. Abdeloufi Laftit, el titular marroquí de Interior, se comprometió a aceptar unas 60 repatriaciones de inmigrantes a la semana por vía aérea –normalmente se efectúan a través de los pasos fronterizos de Ceuta y Melilla, hoy en día cerrados–, pero este número es insuficiente. En diciembre desembarcaron solo en Canarias unos 65 marroquíes cada día.

Aun así, Grande-Marlaska sostuvo, el 23 de diciembre ante los micrófonos de la Cadena SER, que “las relaciones de cooperación, de coordinación y políticas (…) con el Reino de Marruecos son extraordinarias”. Rabat pidió en noviembre celebrar una cumbre bilateral con España, que se convocó para el 17 de diciembre, pero una semana antes solicitó al Gobierno de Pedro Sánchez publicar un comunicado conjunto anunciando su aplazamiento por razones sanitarias. Pese al riesgo sanitario, el rey Mohamed VI sí recibió en Rabat, el 22 de diciembre, a una delegación norteamericano-israelí encabezada por Jared Kushner, consejero principal del presidente Donald Trump.

Foto: Vista del muelle de Arguineguín en plena crisis migratoria. (EFE: Quique Curbelo)

Con Argelia, el desafío de las devoluciones es aún mayor. Pese a las visitas a Argel de Grande-Marlaska, en agosto, y de Pedro Sánchez, en octubre, las primeras repatriaciones solo se produjeron en vísperas de Nochebuena. Interior fletó tres barcos, por importe de 200.000 euros, para trasladar a 120 inmigrantes de Alicante a Orán custodiados por 240 policías. De media, llegaron a España cada día de 2020 31 argelinos.

La Marina Nacional y la Gendarmería argelinas han hecho un esfuerzo para impedir que desde las costas de Orán y Mostaganem, las más cercanas a España, se echen a la mar embarcaciones rumbo a Murcia, Almería y Alicante, como sucedió a gran escala a finales de la primavera. Por eso se está abriendo otra ruta alternativa desde Bugía, en la Cabilia argelina, al oeste de Argel. La travesía es más larga y ya se ha cobrado sus primeras víctimas. Veintitrés jóvenes de la ciudad que zarparon el 17 de diciembre están desaparecidos. Sus padres hicieron el miércoles pasado un angustiado llamamiento a las autoridades pidiendo ayuda para averiguar qué ha sido de ellos.

Foto: Imagen: Laura Martín.

Poco antes, un grupo de jóvenes del barrio de 600 Logements de Bugía sí lograron poner pie en España y lo comunicaron de inmediato a sus familiares. “Hubo una explosión de alegría en el barrio”, relató el miércoles el diario 'El Watan' de Argel. “Sus compañeros celebraron el acontecimiento con fuegos artificiales, bocinazos y cantos en plena noche”, prosigue el periódico. “Aliviadas, las familias de los inmigrantes distribuyeron lekhfaf (rosquillas magrebíes), símbolo de prosperidad y de abundancia con los que celebrar que sus hijos llegaron sanos y salvos a la otra punta del Mediterráneo”.

La pandemia ha golpeado al Magreb y a África Occidental, provocando una crisis económica aún mayor que en Europa porque en esos países no existen prácticamente ayudas sociales que mitiguenñ su impacto. De ahí que las previsiones en materia migratoria de los ministerios del Interior del sur de Europa sean pesimistas para principios de este nuevo año.

Doble récord migratorio en España en 2020. Cerca de 23.500 inmigrantes llegaron a Canarias el año pasado —un 880% más que en 2019—, una cifra nunca alcanzada en los últimos 14 años. Por primera vez desde entonces el archipiélago acogió a más “sin papeles” que todo el resto de España, adonde llegaron unos 18.100, según los datos provisionales que obran en poder del Ministerio del Interior, pero que no se harán públicos de manera pormenorizada.

Señor con maletín

Detrás de toda gran historia hay otra que merece ser contada

Conoce en profundidad las 20 exclusivas que han convertido a El Confidencial en el periódico más influyente.
Saber más
Canarias Ministerio del Interior Fernando Grande-Marlaska Inmigración
El redactor recomienda