Valtònyc trabaja en Bélgica como informático para la empresa vinculada a Puigdemont
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Valtònyc trabaja en Bélgica como informático para la empresa vinculada a Puigdemont

El rapero admitió que es "diseñador de páginas web" para CatGlobal desde que se refugió en Waterloo en 2018

placeholder Foto: Puigdemont y Valtònyc, en el estreno de una película del director catalán Ventura Pons en Bruselas, en septiembre de 2018. (EFE)
Puigdemont y Valtònyc, en el estreno de una película del director catalán Ventura Pons en Bruselas, en septiembre de 2018. (EFE)

Josep Miquel Arenas Bertrán (La Puebla, Mallorca, 1993), conocido artísticamente cono Valtònyc, trabaja para la asociación que impulsa el entorno del expresidente catalán Carles Puigdemont en Bélgica. Así lo admitió el propio rapero durante la declaración que prestó el pasado 23 de enero ante la Policía Judicial de la localidad de Waterloo por requerimiento del Juzgado de Instrucción 2 de Estepa (Sevilla), que acaba de mandar a juicio al cantante por un delito de odio derivado del llamamiento a asesinar guardias civiles y policías que hizo el artista durante un concierto. Valtònyc, en concreto, detalló en el mencionado testimonio prestado en Bélgica que él se dedica a tareas de informática en esta entidad.

"Yo trabajo en Waterloo, en CatGlobal, como diseñador de páginas web", especificó el autor, que se encuentra amparado jurídicamente por las autoridades belgas desde hace más de dos años. Valtònyc huyó a ese país en mayo de 2018, justo un día antes de que se cumpliera el plazo que le había dado la Audiencia Nacional para ingresar en prisión por los delitos de enaltecimiento del terrorismo e injurias a la Corona. Este último tribunal le había condenado a tres años y medio de cárcel por escribir en sus discos letras amenazantes e insultantes. "Llegaremos a la nuez de tu cuello, cabrón, encontrándonos en el palacio del Borbón, kaláshnikov", "le arrancaré la arteria y todo lo que haga falta", "queremos la muerte para estos cerdos" o "Jorge Campos merece una bomba de destrucción nuclear" son algunos ejemplos de aquellas composiciones que llevaron a la Audiencia Nacional a detenerle en primera instancia en 2012 y a condenarle posteriormente en febrero de 2017.

Foto: El rapero español Valtònyc, en una foto de archivo. (EFE)

Justo un mes después de aquella condena, Valtònyc volvió a exhibirse ante los ciudadanos de la localidad sevillana de Marinaleda. Durante el descanso de un concierto celebrado en esta población en marzo de 2017, el cantante dio de nuevo la nota. "¡Vete a matar a un puto agente [de la Guardia Civil] esta noche! ¡Vete a otro pueblo donde haya policías y mata a uno! ¡Maldita sea!", pronunció el rapero, que durante la declaración ante la Policía Judicial belga ahora dada a conocer justificó estas palabras con el argumento de que estaban dichas en un contexto estético. "Era solo una actuación artística, en el medio artístico", explicó el pasado enero en referencia a hechos que habían tenido lugar dos años antes. "No creo que la gente vaya a tomar en serio lo que yo dije", defendió. "En el mundo del hip-hop, se dice esto", insistió acto seguido. "Yo no quiero que la gente haga esto de manera efectiva, porque yo también tengo familiares que trabajan en la policía", subrayó el cantante, que negó que con sus declaraciones incitara al odio en modo alguno y que alegó además que en el citado concierto "no había mucha gente" y que él no distribuyó el vídeo que posteriormente dio a conocer sus palabras de forma masiva.

Justo después de huir a Bélgica para sustraerse de la acción de la Justicia española por el caso de las letras de sus canciones, Valtònyc se incorporó a CatGlobal, como dejó entrever también el propio rapero en su declaración ante la Policía Judicial de Waterloo. "Soy informático, desde hace un año y ocho meses estoy viviendo y trabajando en Bélgica", detalló antes de especificar que era empleado de la asociación vinculada, como demostró El Confidencial, al Consell per la República que preside Puigdemont. Las fechas mencionadas por el propio Valtònyc sitúan la llegada del rapero y su incorporación a la entidad ligada a Puigdemont, en concreto, en junio de 2018 y pocos días después de que el cantante se refugiara en Bélgica para evitar ser encarcelado.

Foto: El rapero Valtònyc. (EFE)

CatGlobal se había creado apenas tres meses antes, el 13 de marzo de 2018, por personas afines al expresidente de la Generalitat, como reveló este diario. La asociación está encabezada por el lobista catalán Jaime Bernis Calatayud, que lleva más de 35 años operando en Bruselas, donde es propietario de la consultora TAS Europrojects, mercantil especializada en captar subvenciones y fondos de distintos organismos europeos. En CatGlobal, Bernis Calatayud ocupa el cargo estratégico de tesorero. Junto a él, como administradores, se encuentran el empresario cercano a Puigdemont Josep Matamala y el ingeniero industrial trasladado a Bélgica a principios de 2018 y condenado por tratar de impedir que la Vuelta a España entrara en su pueblo (Castellar de N'Hug) Jaume Cabaní, que tienen libertad para gastar hasta 100.000 euros al día de la caja de la asociación, como consta en los estatutos a los que accedió El Confidencial. Puigdemont no aparece en el organigrama facilitado al registro belga. La presidenta es Erika Casajoana Daunert, dueña de una consultora en Bruselas y especializada en cuestiones de autogobierno en zonas como Kosovo, pero la gestión del día a día la realizan los mencionados Matamala, Bernis y Cabaní.

CatGlobal fue constituida en Bruselas el 13 de marzo de 2018. El 25 de ese mes, la policía alemana detuvo a Puigdemont, que fue puesto en libertad el 6 de abril. El 28 de julio, el exjefe del Ejecutivo catalán regresó a Bélgica. Mientras se producían estos hitos, CatGlobal amplió su objeto social en junio de ese año al concepto denominado "otras asociaciones", un subtérmino en el que la legislación belga engloba finalidades como "la protección y defensa de los intereses de grupos especiales, por ejemplo, minorías o grupos étnicos" y que permite acceder a la "concesión de subvenciones por parte de asociaciones u otras organizaciones". La sede social de la asociación se encuentra en el número 40 de Rue Breydel, en pleno centro de Bruselas, y corresponde con la dirección de un centro de 'coworking'. Más de 90.000 catalanes han abonado ya 10 o más euros para registrarse en la web del mencionado Consell per la República que preside Puigdemont, como revela el propio portal. El Confidencial publicó que CatGlobal es la herramienta utilizada por los afines al 'expresident' para canalizar esos fondos, una asociación cuya figura jurídica responde a la denominación ASBL, siglas que la legislación belga utiliza para denominar las entidades sin ánimo de lucro. En concreto, el dinero estaría siendo vehiculado por CatCip, otra asociación con sede en Waterloo creada por el hermano de Matamala y encabezada por Sergi Miquel, también gestor de CatGlobal.

Foto: El rapero Valtònyc. (EFE)

Valtònyc ha aparecido públicamente con Puigdemont en Bruselas en actos como el estreno de la película del director catalán Ventura Pons 'Miss Dalí' el 3 de septiembre de 2018, apenas cuatro meses después de que el rapero aterrizara en la capital belga para huir de la Justicia. El 11 de ese mismo mes, con motivo de la Diada, el 'expresident' y el rapero siguieron juntos por televisión la manifestación a favor de la liberación de los presos independentistas junto a otras 30 personas cercanas a ambos. A los dos les une el estar prófugos de los tribunales españoles. El exjefe del Ejecutivo catalán huyó de la Justicia en noviembre de 2017 después de que el Gobierno central destituyera al Govern en aplicación del 155. El Tribunal Supremo le investiga aún por sedición y malversación y ha reclamado autorización al Parlamento Europeo para continuar el procedimiento en su contra.

Valtònyc, por su parte, además de cargar con la mochila de la condena de la Audiencia Nacional por enaltecimiento del terrorismo e injurias a la Corona, que le castigó a tres años y medio de cárcel, se enfrenta a entre uno y cuatro años de prisión más por un delito de odio en el marco del procedimiento que sigue el Juzgado de Instrucción 2 de Estepa. Este último dictó el pasado 9 de diciembre auto de conclusión de la investigación y ordenó sentar en el banquillo al cantante por instar a matar guardias civiles en el descanso de un concierto celebrado en Marinaleda, "el último pueblo comunista de España", como el propio rapero denominó la localidad durante su declaración ante la Policía Judicial belga en enero ahora revelada. "Matad a un puto guardia civil esta noche, iros a otro pueblo donde haya guardias civiles y matad a uno, poned una puta bomba al fiscal de una vez", gritó el cantante aquel 31 de marzo de 2018 durante esa actuación, que Valtònyc enmarca, en la misma declaración el pasado enero en Waterloo, en un evento artístico que, como tal, no implicaría responsabilidad penal alguna.

Después de que El Confidencial publicara que el juzgado de Estepa había concluido la investigación y había dictado auto de transformación de la causa en procedimiento abreviado, el cantante reaccionó en Twitter. "Dicen que un juez de Sevilla me ha sentado en el banquillo. Liberad a quien tenga porque yo estoy sentado en un sillón de mi casa y tampoco iré, ya que no hay vuelo desde Bruselas y la OMS recomienda no hacer escala. Buenas fiestas, puta España, y fuera las fuerzas de ocupación", advirtió Valtònyc, que adelantaba de este modo cuál será su actitud en relación con este proceso judicial, que irá en línea previsiblemente a la que tuvo en el de la Audiencia Nacional.

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