Casado pide a Sánchez que repatrie para no convertir Arguineguín en un Lesbos español
  1. España
critica desaires de Iglesias a Marruecos

Casado pide a Sánchez que repatrie para no convertir Arguineguín en un Lesbos español

El líder de la oposición ha responsabilizado a Sánchez por la crisis migratoria, pero ha extendido la mano para un acuerdo en esta "política de estado en la que se están jugando muchas vidas"

Foto: Casado pide a Sánchez que repatrie para no convertir Arguineguín en un Lesbos español
Casado pide a Sánchez que repatrie para no convertir Arguineguín en un Lesbos español

El líder de la oposición, Pablo Casado, ha solicitado este sábado desde Canarias al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que repatrie "de forma inmediata" a los inmigrantes transportados de forma ilegal por vía marítima a los puertos del archipiélago. El popular ha solicitado que el gobierno central evite de esa manera que el muelle de Arguineguín (Gran Canaria), donde se están acuartelados de manera provisional los recién llegados, se convierta en el "Lesbos o Lampedusa español", en referencia a los masivos campamentos de refugiados en Grecia.

Casado ha hecho hincapié en que su partido se solidariza con "los casi 19.000 seres humanos que han llegado a nuestras costas en condiciones muy duras, muchas veces explotados por las mafias", pero seguidamente ha pedido su repatriación, que considera que está facilitada por que muchos de los recién llegados cuentan con documentación y nacionalidad marroquí.

Foto: Marlaska viaja a Marruecos en medio de la crisis migratoria que colapsa Canarias

"Es muy importante la cooperación con países en los que siempre hemos tenido buenas relaciones para estas cuestiones: Marruecos, Argelia, Senegal... El vicepresidente (segundo, Pablo Iglesias) está desafiando la política exterior sin contar ni con su gobierno ni con el parlamento", ha declarado Casado en relación al posicionamiento de Iglesias contrario a la ocupación marroquí de Sahara Occidental, lo que el popular interpreta como un "desaire" a un "aliado clave", Rabat.

"Una política de inmigración es una política de estado en la que se están jugando muchas vidas", ha asegurado el líder de la oposición, que ha definido los cayucos como "tumbas flotantes" y ha extendido la mano a Sánchez para alcanzar un acuerdo en este asunto, para lo que ha propuesto las políticas que -según ha defendido- llevaron a cabo los gobiernos del Partido Popular: cooperación y acuerdos con los países de origen de estas personas.

Según Casado, los agentes implicados en la inmigración en el Mediterráneo ya sabían que los flujos de movimientos se iban a trasladar al Atlántico tras los recientes conflictos en Libia y Turquía, otrora puertos de salida para Europa, pero que el presidente no quiso verlo: "Cuando se lo dije, Sánchez dijo que era catastrofista". En cambio, el presidente y varios ministros acogieron al buque de salvamento 'Aquarius' con honores en sus primeros días de presidencia, lo que -según Casado- dio el pistoletazo de salida al "efecto llamada" para las mafias.

"No se puede pasar del 'Open Arms', los carteles en los Ayuntamientos de Podemos y los papeles para todos a las devoluciones en caliente", ha criticado el popular, que ha exigido al Gobierno que las repatriaciones se den en el cumplimiento de los protocolos de la Unión Europea y la Ley de Extranjería. "La solución está inventada: estar presente en países de origen y cooperar con ellos, pero al mismo tiempo respetar las fronteras", ha planteado Casado, que ha instado a que España recupere "el prestigio perdido".

Foto: En el epicentro de la crisis migratoria: "Aplauden a los que se llevan en la guagua"

Ha solicitado a Sánchez que lidere ante esta crisis, ya que "hay seis ministerios implicados y nadie toma ni una decisión"; que el gobierno no esté dividido ni dé "el espectáculo que estamos viendo" con continuas críticas internas y que, en definitiva, escuchen a las autoridades locales de Canarias: "Es la zona cero de la peor crisis migratoria que ha sufrido nuestro país en las últimas décadas", ha señalado Casado, que solo con otro gobierno socialista (en la llamada "crisis de los cayucos" de 2006, con José Luis Rodríguez Zapatero como presidente) se produjo un fenómeno similar.

"Esto es Europa, esto es España y queremos denunciar el problema de la insularidad y que no haya medios y atención suficiente", ha dicho tras pedir más inversión para las islas y agradecer por su labor ante una situación "con muy poca ayuda" a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.

Ábalos insiste en que los campamentos son temporales

Por su parte, el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, ha afirmado en declaraciones previas a las de Casado este mismo sábado también desde Canarias que el Gobierno no pretende estabilizar un campamento o centro en Canarias y que las 7.000 plazas anunciadas por el ministro Escrivá solo aspiran a proporcionar condiciones humanitarias "lo más decorosas posibles", antes de que los inmigrantes sean devueltos a sus países de origen.

Ábalos, en rueda de prensa en el aeropuerto Tenerife Sur, se ha reafirmado en que no se abrirán los traslados a la Península, pues "no dejamos de ser la puerta de entrada a Europa" y, por tanto, "no podemos dar un mensaje de que estas cosas son posibles; lo podemos admitir". El ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, ha dicho que "tenemos una responsabilidad con Europa muy importante".

Foto: La crisis migratoria canaria desborda al Gobierno y aviva sus contradicciones

Además, ha insistido en la importancia de buscar la colaboración de los países de origen y ha asegurado que España tiene que combinar una política de fronteras, "aunque es cierto que se nos complica por el cierre de fronteras derivado de la pandemia", con una sensibilidad humanitaria "que nunca hay que perder". El ministro ha asegurado que el Ejecutivo hace “verdaderos esfuerzos” para hacer frente a este fenómeno "abrumador". Asimismo, ha defendido que el "gran compromiso" de los ministros de Migraciones, José Luis Escrivá, y del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha quedado demostrado en los últimos días.

José Luis Ábalos, quien se ha reunido con autoridades de las islas como el presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, y el alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, Augusto Hidalgo, ha reconocido que es normal que "todos estén bastante angustiados"; no obstante, ha querido trasladar a las islas "que no están solas y que no van a estarlo".

En Arguineguín, la menor cifra en semanas

Los migrantes llegados en pateras o cayucos que permanecen en el nuelle de Arguineguín han caído hasta las 758 personas que había hasta las 14.00 horas de este sábado en el recinto portuario, la cifra más baja en semanas y muy por debajo de los 2.300 que llegó a haber hace unos días, según ha informado Cruz Roja. Todos los migrantes que continúan en el muelle son varones de origen magrebí y entre ellos hay 17 que han dado positivo por coronavirus.

Esta bajada se ha producido tras los últimos traslados al Centro de Atención Temporal a Extranjeros (CATE) de Barranco Seco (Gran Canaria) -cuya capacidad es para 800 individuos-, así como por las derivaciones a otros recursos habitacionales y gracias a que durante las últimas dos jornadas no llegaron nuevas embarcaciones a la isla (aunque sí arribó una el jueves a El Hierro con 48 migrantes).

En la actualidad, en Canarias hay 5.500 migrantes repartidos en un total de 17 hoteles, un recurso provisional que el Estado prevé dejar de utilizar con 7.000 plazas de acogida de emergencia en Gran Canaria (1.950 plazas), Tenerife (3.250) y Fuerteventura (700) --islas que concentran el 95% de las llegadas-- que se incorporarán al sistema de acogida y que se sumarán a las 1.100 plazas propias que ya están en uso en la CCAA.

En lo que va de año han llegado a las islas una 19.000 personas, de las que continúan en el archipiélago unas 9.000.

Política exterior Pablo Casado Canarias Lampedusa Refugiados Pablo Iglesias Mediterráneo Inmigración
El redactor recomienda