China, Trump y las multinacionales: Vox consolida en la moción su antiglobalismo
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China, Trump y las multinacionales: Vox consolida en la moción su antiglobalismo

Abascal aprovechó que el foco estaba sobre él para dedicar gran parte de su más de hora y media de discurso a profundizar en su retórica antiglobalismo, que ve representado en Sánchez

Foto: El líder de Vox, Santiago Abascal. (EFE)
El líder de Vox, Santiago Abascal. (EFE)

La OMS, la Unión Europea o la mismísima República Popular de China fueron algunos de los conceptos que se colaron en la diana de Santiago Abascal durante el discurso de la moción de censura este miércoles. Con unas palabras que por momentos parecía que podrían ser entonadas en inglés y con acento neoyorquino, el líder de Vox intensificó en el Congreso de los Diputados su crítica a las organizaciones supranacionales, lo que considera las "élites globalistas", a las multinacionales y hacia el poderío económico del gigante asiático.

Atrás quedaron los días en que el grueso del discurso de Vox se asentaba en la lucha contra el independentismo catalán. En 2018, el partido vio en la reacción contra el secesionismo el espacio de oportunidad más claro para ganarse un hueco y las elecciones andaluzas les dieron la razón. La crisis territorial fue el tema principal de campaña incluso hasta las segundas elecciones generales de 2019, las de noviembre, donde el partido se convirtió en tercera fuerza en plenas revueltas por la sentencia del 'procés'. Aunque el secesionismo y las críticas a Pedro Sánchez por pactar con separatistas —incluido EH Bildu— siguen en la agenda y en los discursos, este miércoles Abascal aprovechó que el foco estaba sobre él y que lo tenía por tiempo indefinido para dedicar gran parte de su más de hora y media de discurso a extenderse y profundizar en su retórica contra el globalismo que ve representado en el presidente socialista.

Foto: Abascal en una imagen de archivo. (EFE)

Abascal inició sus ataques con las instituciones europeas en el punto de mira y partiendo de la llegada de los fondos europeos y de la salida de la crisis económica pospandemia. "Nadie va a venir a rescatarnos. Algunos de ustedes han perdido la fe en el pueblo español y solo la ponen en Bruselas... o en Davos o en el Fondo Monetario Internacional, o en el Banco Mundial o en las multinacionales", explicó el de Amurrio, aseverando que "a España solo la pueden rescatar los españoles". "España en solitario ha superado incluso momentos peores".

Esta retórica fue entroncando con una crítica a la gestión de la pandemia llevada a cabo por Sánchez y a la relación de Moncloa con las grandes compañías en detrimento de los pequeños comerciantes. Este aspecto también ha ganado espacio en sus discursos en los últimos meses, con la crisis económica y los intentos del partido por captar el voto de izquierdas, unos intentos que han llegado a su clímax con la creación de su propio sindicato, Solidaridad, que este miércoles también fue promocionado por Abascal a pesar de que el partido incide en que es independiente.

Aquí, el máximo responsable de Vox consideró que a España le iría de otra manera si las grandes firmas caminaran hacia sus postulados más proteccionistas. "¡Qué bien nos iría si las grandes empresas del Ibex, siempre dispuestas a aplaudir la prédica progre, acudieran tan raudas a defender los intereses de la nación y de los españoles corrientes!". En esta misma idea abundó más tarde, al acusar al Ejecutivo de proteger las compañías "que viven del BOE y de los grandes contratos públicos" y que luego rescatan a los políticos a través de las puertas giratorias. "El Gobierno se dedica a reunirse y negociar con grandes multinacionales y grandes bancos mientras pone palos en las ruedas a esos que madrugan para trabajar".

Vox se ha opuesto hasta la fecha a la llamada tasa Google a las grandes tecnológicas mundiales. Este miércoles, Abascal apuntó a un gravamen a estas firmas, que "tienen que pagar más, mucho más". "El negocio que hacen en España tienen que tributarlo en España", aunque no precisó mucho más esta vía.

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Las críticas hacia las entidades supranacionales siempre han estado en el seno de la formación, pero parecen ahora agudizarse y ganar espacio. Este miércoles, desde la tribuna, el político vasco cargó contra el "acomplejado mantra" de 'más Europa, más Europa'. "Nunca ha sido verdad que España fuese el problema y Europa la solución. Europa no es nuestra solución", argumentó Abascal, citando a Ortega y Gasset. Abascal se refirió a las instituciones comunitarias como "una oligarquía europea insaciable con aspiraciones soviéticas que devora astronómicas sumas de dinero".

Dibujó una relación entre España y la Unión Europea en que la segunda estaría "desvalijando" a la primera a través de su "maquinaria despótica". En este hilo del discurso, en el que calificó a Bruselas de "una máquina europea deshumanizada que aspira a controlarlo todo", trazó similitudes entre la dirección hacia la que avanza la UE y regímenes totalitarios pasados, presentes y soñados.

"La Europa soñada por Hitler"

"Los españoles no van a permitir que su nación desaparezca convertida en una réplica moderada de la República Popular China, no van a imponer una tiranía progre globalista. Los españoles no están solos, porque en toda Europa hay un despertar que gana terreno en defensa de su soberanía y de su identidad occidental que reclama el Estado nación como comunidad irremplazable y que rechaza un megaestado federal que se parece demasiado a la República Popular China, a la Unión Soviética o incluso a la Europa soñada por Hitler". En rueda de prensa, el portavoz parlamentario Iván Espinosa de los Monteros rechazó que hubiera "antieuropeísmo" en sus palabras.

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Fuentes de Vox explican que Abascal buscaba avanzar lo que consideran que sucederá con la UE, que ven "encaminada al fracaso" y que, por ello, el futuro de España se escribirá en territorio nacional, "pero seguro que en Bruselas no".

Como ya habían hecho desde el partido en la campaña para la moción, Abascal integró en su texto la figura del multimillonario George Soros, icono del globalismo y que la derecha populista de múltiples países ha retratado como una mano oscura tras lo que consideran principales males de la sociedad actual. "La libertad muchas veces sucumbe bajo las presiones de potencias, grupos hegemónicos o grandes lobistas del globalismo, como ese protector suyo, el especulador financiero y conspirador antinacional que es George Soros". "Soros es un elemento que trata de influir en la democracia española", reiteró horas después en respuesta a Inés Arrimadas.

"Usted [a Sánchez] no manda, solo dirige el proyecto de una mafia internacional", intentó resumir el exdirigente del PP vasco.

Foto: Abascal en una imagen de archivo. (EFE)

Trump, China y el porqué

Estas referencias al multimillonario estadounidense de origen húngaro rondan por los pasillos de la formación desde sus inicios, pero han alcanzado cotas más altas tras el éxito de Donald Trump en 2016, así lo cree el investigador de la Universidad Complutense Guillermo Fernández Vázquez, que considera que las citas antiglobalistas de este miércoles son un "guiño" hacia esa derecha alternativa para presentarse como un "socio fiable", especialmente ante su vertiente estadounidense. "Sobre todo, por los proyectos de influencia internacionales que tiene en Hispanoamérica. Entiende que para ser alguien en Europa tiene que ser alguien en América Latina".

Los paralelismos entre las palabras de Trump y Abascal coparon la tribuna por momentos, extendiendo la crítica al "multilateralismo" y abogando por el abandono de algunas entidades supranacionales. "En otras organizaciones globales mundialistas, vemos menos posibilidad de enmienda. Y en muchas de ellas, la mejor decisión posible sería dejar de contribuir a las mismas inmediatamente y plantear la cooperación de forma distinta. Muchas son ya solo instrumentos del globalismo para imponer, por coacción, chantaje o soborno, criterios de conducta e ideología".

Foto: Un cartel contrario a Soros en Budapest en una imagen de archivo. (Reuters)

A partir de este punto, empezó a hilar hacia las críticas a la Organización Mundial de la Salud y a China, con la consecuente alabanza a Trump. Del país que dirige Xi Jinping valoró que había engañado al mundo por el covid-19, utilizando el 'China debe pagar' empleado por Washington. Acusó a la OMS de haber sido convertida por Pekín en un "instrumento más de su poder expansionista", por lo que aplaudió la decisión de EEUU de "cancelar su participación". También saludó que lo hubiera hecho antes en la Unesco, "una organización entregada al servicio del adoctrinamiento izquierdista, antioccidental y antisemita".

Las fuentes de Vox consultadas por este medio apuntan que Abascal trataba de denunciar que ningún otro partido ha puesto el foco en lo que consideran un "atropello de China y la OMS". "Que nadie levante la voz es la prueba más evidente de la sumisión, de que hay una agenda oculta".

"Ha sonado a discurso muy importado, a muy de fuera del entorno político en el que nos movemos", comenta sobre el discurso el politólogo de la Universidad Carlos III Pablo Simón, que explica que Vox estaría tratando de "ganar legitimidad dentro de esta internacional de derechas populistas", aunque cree que lo está haciendo "con calzador". El experto reflexiona sobre que estas citas de Soros o China pueden estar influenciadas por una intención de captar a los conspiranoicos del covid por ser de un perfil antipolítico, pero duda de su viabilidad: "No sé si tiene recorrido".

La OMS, la Unión Europea o la mismísima República Popular de China fueron algunos de los conceptos que se colaron en la diana de Santiago Abascal durante el discurso de la moción de censura este miércoles. Con unas palabras que por momentos parecía que podrían ser entonadas en inglés y con acento neoyorquino, el líder de Vox intensificó en el Congreso de los Diputados su crítica a las organizaciones supranacionales, lo que considera las "élites globalistas", a las multinacionales y hacia el poderío económico del gigante asiático.

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