Sanidad lleva dos meses de retraso para crear su reserva estratégica de material sanitario
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un megacontrato de 2.500 millones de euros

Sanidad lleva dos meses de retraso para crear su reserva estratégica de material sanitario

El Gobierno anunció esta compra en julio ante el riesgo de un posible repunte a partir de octubre y esperaba que las primeras remesas de material llegasen en septiembre

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (c), acompañado del ministro de Sanidad, Salvador Illa (i). (EFE)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (c), acompañado del ministro de Sanidad, Salvador Illa (i). (EFE)

Tras dos meses de espera, el Ministerio de Sanidad todavía no ha cerrado su megacontrato de 2.500 millones de euros, con el que pretende conformar la reserva estratégica nacional de material sanitario. El propio ministerio anunció que las primeras remesas iban a llegar en septiembre, ya que esperaban "un posible repunte de contagios a partir de octubre". La licitación se tuvo que anular a finales de julio porque las condiciones del contrato impedían que la mayoría de empresas del sector participasen. Se volvió a publicar en agosto subsanando el error. Como consecuencia, el proceso se retrasó casi 20 días más, hasta que las empresas pudieron presentar sus ofertas. Desde entonces, el contrato sigue en estado de evaluación, sin ninguna novedad. Sanidad justifica la demora de dos meses por la complejidad del proceso.

La reserva fue anunciada el 22 de marzo por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pero la licitación no se publicó hasta el 22 de julio, cuatro meses después. La compra se gestionó a través de Ingesa, con la participación de algunas CCAA. Tenía un valor inicial de 2.400 millones de euros. En ese momento, el propio ministerio admitía, en una nota de prensa, que su objetivo era que una parte importante del material adjudicado, estuviese a disposición de los servicios de salud antes de finalizar el mes de septiembre.

Este megacontrato, que es el más cuantioso de la pandemia, se canceló a dos días de que finalizase la presentación de ofertas, porque excluía a gran parte de las empresas de la industria nacional y los 2.400 millones de euros iban a ser pasto de comisionistas e intermediarios.

Un error que costó casi 20 días de retraso

Finalmente, se volvió a publicar la licitación corregida. El ministro de Sanidad, Salvador Illa, justificó que la rectificación se había hecho exclusivamente para incluir a cuatro CCAA que decidieron adherirse a última hora, pero de paso iban a aprovechar para modificar las condiciones del pliego y así facilitar "una mayor competitividad y participación". Este error costó casi 20 días de retraso, que fue el tiempo que pasó desde que se anuló el primer contrato hasta que las empresas pudieron presentar sus ofertas con la licitación ya rectificada.

Foto: El ministro de Sanidad, Salvador Illa. (EFE)

Fuentes del ministerio explican a este periódico que el proceso está siendo complejo, ya que se han presentado en plazo 155 empresas, con un total de 475 ofertas para los 11 lotes publicados. Afirman que ahora se está concluyendo el proceso con todas las garantías, pero no especifican una fecha concreta. Altas fuentes del sector sanitario rechazan que este retraso se deba a la complejidad del proceso ni a la falta de personal.

La licitación está diseñada para comprometer capacidades de suministro y con ella, para cuando se finalice, se pretende comprar, en un plazo de dos años, 4.200 millones de unidades de batas quirúrgicas, guantes de nitrilo, gafas de protección, mascarillas quirúrgicas tipo II y IIR, mascarillas de protección FPP2 y FPP3, test moleculares covid-19 (PCR) y kits de extracción. Esta cantidad se calculó en función de las necesidades de los diversos servicios de salud e instituciones participantes.

Tras dos meses de espera, el Ministerio de Sanidad todavía no ha cerrado su megacontrato de 2.500 millones de euros, con el que pretende conformar la reserva estratégica nacional de material sanitario. El propio ministerio anunció que las primeras remesas iban a llegar en septiembre, ya que esperaban "un posible repunte de contagios a partir de octubre". La licitación se tuvo que anular a finales de julio porque las condiciones del contrato impedían que la mayoría de empresas del sector participasen. Se volvió a publicar en agosto subsanando el error. Como consecuencia, el proceso se retrasó casi 20 días más, hasta que las empresas pudieron presentar sus ofertas. Desde entonces, el contrato sigue en estado de evaluación, sin ninguna novedad. Sanidad justifica la demora de dos meses por la complejidad del proceso.

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