GESTIÓN POLÍTICA DE LA PANDEMIA

La comisión de reconstrucción separa al PP del resto de grupos

Los partidos aprobarán un plan exprés para concluir en junio, con cupos de comparecencias y cuatro grupos de trabajo, al margen del trabajo en comisión

Foto: Meritxell Batet, junto a Patxi López, el pasado 7 de mayo en el Congreso, en la constitución de la Comisión de Reconstrucción. (EFE)
Meritxell Batet, junto a Patxi López, el pasado 7 de mayo en el Congreso, en la constitución de la Comisión de Reconstrucción. (EFE)
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El objetivo es que la Comisión para la Reconstrucción Económica y Social sirva para alcanzar un acuerdo de todos los partidos para hacer frente a los efectos de la pandemia, pero, por el momento, en el arranque, aparece como un nuevo campo de batalla político, con opciones de concluir como un pacto del que el PP y Vox queden aislados.

La comisión que preside el socialista Patxi López arranca este jueves y las primeras discrepancias se refieren al alcance, la metodología y, sobre todo, el ritmo de trabajo.

Todos los partidos, salvo el PP y Vox, son partidarios de imprimir un ritmo rápido con trabajo intenso que pueda tener conclusiones a finales de junio. Para ello, PSOE, Ciudadanos y Unidas Podemos quieren que se fije un cupo de comparecencias que pueda pedir cada grupo, con un calendario estricto que empezaría la próxima semana.

La comisión de reconstrucción separa al PP del resto de grupos

También habría cupo para la petición de documentación, y en ambos casos impidiendo que se convierta en una comisión de control al Gobierno o, por supuesto, una comisión de investigación. Para ello, los citados grupos pretenden vetar comparecencias de ministros o altos cargos que puedan ser citados en otras comisiones o en pleno de control de forma ordinaria y por asuntos relacionados con la pandemia.

Por ejemplo, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, seguirá compareciendo cada jueves en la Comisión de Sanidad del Congreso.

Las comparecencias, según explican fuentes de esos grupos, deberían estar centradas en estudiar medidas de futuro que requieran acuerdo parlamentario.

El PP duda de que sea posible ese ritmo de trabajo tan rápido, salvo que se pretenda un acuerdo de mínimos y genérico. Recuerdan que el Pacto de Toledo sobre pensiones, que partió de una comisión del Congreso, necesitó cientos de comparecencias, con reuniones discretas en paradores y trabajo intenso. Algo parecido ocurrió más recientemente con el Pacto de Estado contra la Violencia de Género, que necesitó decenas de comparecencias y de sesiones.

El PP quiere, por ejemplo, que comparezca la directora general de Salud Pública, que ha estado desaparecida durante toda la crisis, y estudia pedir documentación sobre los comités de expertos. PSOE y Unidas Podemos podrían vetar las peticiones en la mesa de la comisión.

Videoconferencia entre Casado y Pedro Sánchez. (EFE)
Videoconferencia entre Casado y Pedro Sánchez. (EFE)

Los socialistas quieren crear cuatro grupos de trabajo sobre temas que coinciden con los que Pedro Sánchez quiso crear en la Moncloa: política social, economía, sanidad y Europa. El PP pidió sin éxito añadir un quinto sobre libertades públicas.

Los grupos se crearán el jueves y trabajarán de forma reservada, como si fueran ponencias y reuniéndose cuantas veces sea necesario o mediante contactos telemáticos. Y en paralelo, la comisión celebrará sesiones abiertas dos veces a la semana, martes y jueves, con largas sesiones. Es decir, se podrían celebrar una docena de sesiones hasta final de junio, según el estricto calendario previsto.

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