EL ESTRÉS DE LOS SANITARIOS DEL CLÍNICO

Mascarillas bajo llave y médicos exhaustos: en el frente de las Urgencias del coronavirus

La nueva situación sobrepasa a los facultativos, que almacenan el material para que no lo roben y tratan de adaptarse a la nueva situación con los mismos recursos

Foto: Hospital Clínico San Carlos de Madrid. (Wikipedia)
Hospital Clínico San Carlos de Madrid. (Wikipedia)

Los semblantes son serios, los médicos mantienen la distancia entre ellos y con los pacientes. Cada tratamiento en urgencias se demora mucho más de lo habitual para evitar un contagio. "Si los médicos o los enfermeros se enferman, ¿quién nos va a cuidar?", se preguntan en los pasillos del Hospital Clínico de Madrid, con 28 infectados, seis de ellos graves. Reina la tensión. Hace unos días, en un momento de estrés, una anestesista comenzó por su cuenta a repartir mascarillas por los pasillos entre los pacientes. Hoy, las mascarillas están bajo llave. Así se vive en el frente del coronavirus.

Con casi 1.200 camas, el Hospital Clínico es uno de los históricos de Madrid. Por sus escaleras gastadas, fue abierto en 1951 y el edificio lo nota, los médicos lamentan la escasez de información que, en su opinión, recibían de la gerencia sobre la cantidad de sospechosos de haber sido contagiados. El número de positivos en coronavirus fue aumentando a lo largo de la jornada.

La delegada del sindicato CSIF en el centro sanitario, Maite Castilla, auxiliar de enfermería, se queja de que la dirección del hospital haya guardado bajo llave las mascarillas y los guantes. "Es material de primera necesidad", defiende. "No podemos trabajar con un estrés añadido provocado porque no localizamos a quien tiene la llave", protesta. Los equipos de protección están guardados en lugares a los que solo puede acceder personal autorizado. "En las plantas están mejor organizados, pero aquí en Urgencias hay más caos, porque a veces no están los que tienen las llaves", describe Castilla. "El material está custodiado, para que no lo roben, pero no está a mano, debería haber vigilantes o algo así, pero es que ahora dependemos de que la persona autorizada esté cerca y nos pueda abrir", añade.

La sala de Urgencias estaba ayer más llena de lo normal, aunque no porque se haya incrementado el número de pacientes que llegan cada hora, sino porque hay que tratar a cada uno de ellos con más delicadeza y durante más tiempo que antes debido a los protocolos contra el coronavirus implantados por las autoridades sanitarias, que ayer ordenaron pasar a un escenario de "contención reforzada". El número de personas atendidas en Urgencias superaba ayer el medio centenar, cuando habitualmente hay una veintena de pacientes, según explica una persona que trabaja en el departamento que no quiere desvelar su identidad.

El delegado del Sindicato Médico de Madrid en el Clínico, Juan Fidalgo, lanza un mensaje tranquilizador. Asegura que el abastecimiento de mascarillas y material anticontagio está garantizado en Urgencias y otras unidades sensibles, como la UVI, los quirófanos o las unidades de enfermedades infecciosas. Admite, sin embargo, que efectivamente todo el personal sanitario está sometido a un fuerte estrés. "El nuevo contexto representa un esfuerzo adicional para los profesionales implicados, que deben actuar en condiciones nuevas, excepcionales en nuestro medio, sin aumento de recursos humanos, lo cual genera ese estrés y cansancio", añade. "La demanda asistencial ha crecido exponencialmente en poco tiempo (más casos, alarma social...) frente a unos recursos sanitarios limitados que no han podido adaptarse a este brusco cambio de la situación", agrega.

El nuevo protocolo contra el coronavirus obliga al personal sanitario a llevar a cabo una serie de estrictos pasos que ralentizan la atención a los enfermos. "No te puedes quitar los guantes del mismo modo si existe riesgo de contagio que si no existe", asegura una facultativa. "Las enfermeras tienen que extremar el cuidado para prevenir el contagio y esto está provocando que se alargue considerablemente el tiempo de atención a cada paciente", añade la misma profesional.

Las estanterías se han vaciado de mascarillas. Ahora están custodiadas. (CSIF)
Las estanterías se han vaciado de mascarillas. Ahora están custodiadas. (CSIF)

El Clínico es uno de los hospitales más afectados de la comunidad autónoma por el coronavirus junto al Doce de Octubre, el Gregorio Marañón y el de Torrejón. El Gobierno regional no ha ofrecido datos sobre los casos que trata en estos momentos cada centro sanitario, ni al público, ni a los sindicatos ni al personal de cada hospital o instalación de atención primaria, como confirman desde la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, que ayer decretó el cierre de todos los colegios y universidades de la región. Son los propios profesionales médicos los que hablan entre sí y comentan la información que de forma oficiosa van recopilando. En ese contexto, son varios de ellos los que han explicado a El Confidencial que los mencionados hospitales están entre los que más casos registran en estos momentos.

El Clínico contaba ayer con 28 casos detectados de Covid-19, seis de ellos en la UCI, en estado grave. Además, hay un número inconcreto de sospechosos de estar contagiados que están siendo sometidos a un especial cuidado en régimen de aislamiento. "El número exacto va variando conforme avanzan las horas, ya que algunos se comprueba que salen negativo y otros se suman a los positivos", explica una componente del equipo sanitario del hospital. Castilla añade que en Urgencias las camillas de pacientes sospechosos están 'aisladas' de las de otros enfermos con apenas un biombo.

La portavoz del CSIF asegura que sus compañeros están demasiado expuestos al contagio. "A veces entran los pacientes por Urgencias con cualquier patología y se les atiende, pero no se descubre que además tienen coronavirus hasta después; durante ese tiempo, médicos y enfermeros ya han estado expuestos". Y afirma que actualmente existe la misma plantilla que antes, incluso menos, porque ya hay profesionales contagiados o bajo supervisión. "Es necesario aumentar el personal para hacer el trabajo con más garantías, seguridad y calidad", aconseja. De todos modos, tan importante o más es mantener a los facultativos que prestan servicio ahora mismo en el hospital, ya que son los mejores especialistas. "Si se contagian, les sustituirán otros, pero no tendrán tanta experiencia", recalca.

Gafas desinfectadas utilizadas por los médicos. (EC)
Gafas desinfectadas utilizadas por los médicos. (EC)

Esta falta de personal la confirma el responsable de Prevención de Riesgos Laborales del Sindicado Médico de Madrid, Pelayo Pedrero, quien destaca la cantidad de profesionales sanitarios que se encuentran ya de baja o en observación por estar afectados o poder estarlo. "No tenemos cifras concretas, pero se empieza a notar en el trabajo diario, porque estos médicos no se sustituyen", valora. "Los que quedan, además, tienen que estar más tiempo con cada paciente, por lo que se encuentran sobrecargados", argumenta Pedrero, quien asegura que ahora los centros de salud también van a tomar muestras para confirmar posibles casos.

Fidalgo, delegado del Sindicato Médico de Madrid en el Clínico, opina que "el escenario actual ha desbordado las previsiones y los profesionales se encuentran un poco sobrepasados". "La evolución de la enfermedad, tanto en cantidad [número de pacientes] como en calidad [gravedad del cuadro], ha sido muy abrupta y ha sobrepasado las previsiones iniciales y la capacidad de adaptación", afirma Fidalgo. "Se pensó que los enfermos podrían diagnosticarse y derivarse desde el servicio de Urgencias sin que sortearan esta barrera con nula o mínima implicación de otras áreas hospitalarias, pero la realidad ha sido otra bien distinta", asegura. "Tenemos bastantes pacientes ingresados en planta y unos pocos en UVI. Se trata de una patología nueva desconocida que puede provocar un deterioro grave del paciente en poco tiempo y que requiere aislamiento y uso de equipos de protección individual no habitualmente utilizados para garantizar la seguridad de todo el personal".

Otras fuentes médicas se quejan de la lentitud de los procesos. "Cada vez que se ve a un sospechoso, tiene que venir un equipo especial a limpiar y tarda horas en llegar", cuentan estas fuentes, que entienden que estos dispositivos de limpieza deberían ser más ágiles, sobre todo si el número de casos comienza a dispararse, como ha ocurrido en otros países. "No sé cómo se va a organizar si pasa lo mismo", admiten las mismas fuentes. El Ministerio de Sanidad confirmó ayer que ya había más de 1.200 positivos por coronavirus en España, con la Comunidad de Madrid como la zona más afectada.

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