El juicio seguirá durante dos semanas

Caso CAM: el hijo de la viuda pudo resolver el conflicto un mes antes del asesinato

La teoría de que el asesinato de María del Carmen Martínez beneficiaba a las hijas ha conducido hasta el enjuiciamiento de uno de los yernos, Miguel López, como supuesto autor

Foto: Miguel López, el yerno de la viuda del expresidente de la Caja de Ahorros del Mediterráneo, en el banquillo para el comienzo del juicio. (EFE)
Miguel López, el yerno de la viuda del expresidente de la Caja de Ahorros del Mediterráneo, en el banquillo para el comienzo del juicio. (EFE)

"Llega tarde". Esa fue la respuesta que el hijo del expresidente de la Caja de Ahorros del Mediterráneo dio ante una vía de solución al conflicto familiar abierta por un abogado a quien su madre había pedido que mediara, según quedó acreditado este viernes en el juicio en Alicante. La madre, María del Carmen Martínez, fue asesinada un mes después, el 9 de diciembre de 2016, y la teoría de que el crimen beneficiaba a las hijas ha conducido hasta el enjuiciamiento de uno de los yernos, Miguel López, como supuesto autor.

Una teoría, la del móvil económico del crimen, que la policía asumió después de que los asesores del hijo la explicaran en comisaría. La policía nunca consultó a la otra parte del conflicto, las tres hijas de la víctima.

La hermana de Carmen Martínez, viuda del expresidente de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM). (EFE)
La hermana de Carmen Martínez, viuda del expresidente de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM). (EFE)

Vicente Sala Martínez ejerce la acusación particular en el juicio y solicita 24 años de cárcel para el marido de su hermana pequeña. El abogado amigo de la viuda, Antonio Moreno Cánoves, un reputado penalista, explicó este viernes al jurado que "Mari Carmen", como él la llamaba, le pidió en la última reunión, y hasta en "tres" ocasiones, que le explicara bien la propuesta de acuerdo al hijo, Vicente Sala Martínez. El abogado le respondió: "Vicente es listo y lo ha entendido perfectamente".

La propuesta consistía en "modular" las atribuciones de la llamada "acción de oro", un tipo de participación societaria que suponía en la práctica el poder absoluto en las empresas. A pesar de modularla, el sentido de la propuesta reservaba al varón la titularidad de la acción de oro y su uso en las decisiones de calado. El primogénito se negó a emprender ese "camino", que la madre y las hijas habían visto con buenos ojos.

Antonio Moreno Cánoves, abogado, vecino y "amigo de toda la familia", incluido el varón de los Sala Martínez, intervino a título personal, "no como abogado", porque "era amigo de todos", según explicó este viernes. Fue la propia María del Carmen Martínez quien acudió a ver a su vecino después de que las relaciones familiares hubieran quedado rotas tras la volcánica junta de accionistas del 19 de septiembre de aquel año.

La viuda y el abogado se reunieron tres veces —las dos últimas acompañada de su hermana, Toñi, y la última, de su hijo Vicente— en la casa de campo de la familia Moreno, cuya linde está separada por un camino de la de los Sala Martínez. "Doña Carmen, en particular, lo había traído a la última reunión para que Vicente se convenciera de que era un camino por el que se podía transitar", relató Moreno.

A petición expresa de la madre, un hijo de Moreno Cánoves, también abogado y también amigo de la familia, entregó la propuesta a una de las hermanas Sala Martínez, Tania, que la recibió favorablemente. El primogénito, sin embargo, consideró que el enfrentamiento había ido demasiado lejos y que no había vuelta atrás. "Llega tarde", según la expresión retomada este viernes por Moreno Cánoves.

Miguel López, único acusado por el asesinato de María del Carmen Martínez. (EFE)
Miguel López, único acusado por el asesinato de María del Carmen Martínez. (EFE)

Las tres reuniones tuvieron lugar a mediados de otoño de 2016. Pero no fue esa la única razón por la que Moreno Cánoves fue convocado a prestar declaración ante la policía que investigaba el crimen y este viernes de nuevo en el plenario. Durante una de las reuniones, Doña Carmen le transmitió también su inquietud porque había notado que alguien le había movido, y señalado, varios documentos de la caja fuerte que tenía en su habitación. "Las capitulaciones matrimoniales" y otros documentos "muy privados" que no le especificó y por el que el abogado tampoco preguntó ningún detalle más.

Moreno preguntó si no podría haber sido alguno de sus hijos, dado que las capitulaciones matrimoniales pueden afectar precisamente, entre otros ámbitos, al reparto de la herencia y los problemas familiares se habían desencadenado en parte a raíz de la interpretación del testamento del padre, Vicente Sala Bello, fallecido en 2011. El hijo estaba descartado de antemano, pues era el principal aliado de la madre en el conflicto familiar.

Y ninguna de sus tres hijas tenía conocimientos como para poder interesarse por esos otros "documentos muy privados", aclaró Moreno Cánoves que le aseguró la viuda. "Mari Carmen, tienes que contratarte seguridad privada", le dijo su amigo. "No, no exagero Mari Carmen", insistió. Un mes después fue asesinada. Moreno Cánoves ha defendido públicamente que a su juicio que el asesino es alguien ajeno a la familia.

Imagen de archivo de la escena del crimen. (EFE)
Imagen de archivo de la escena del crimen. (EFE)

Moreno Cánoves ha sido el último en declarar en esta quinta sesión. El primero, Jesús Tavira, dueño de un desguace y de un compraventa de vehículos, pasó por el lugar del crimen, Novocar, antes del asesinato. A preguntas del fiscal, recordó que se cruzó con "dos moros" que por la mañana habían pasado por el negocio de Tavira preguntando si tenía algún coche interesante: "tenemos 3.000 euros para gastarnos", contó que le dijeron.

Por la tarde, se los encontró en Novocar: "Qué hacéis aquí, si aquí no hay coches de 3.000 euros", les dijo. En Novocar, aunque también es un compraventa de vehículos, los coches son de una gama más alta. Los dos ciudadanos marroquíes están citados a declarar como testigos. "A uno de ellos lo conozco porque vive cerca", explicó Tavira. El otro ha pedido declarar por videoconferencia desde Ibiza, donde vive.

A preguntas de abogado del yerno, Tavira ha recordado que hace años al marido de la asesinada, Vicente Sala, le habían robado el mismo Porsche Cayenne del asesinato y en el mismo lugar. El robo tuvo lugar en el "lavadero de coches situado junto al Tanatorio de La Siempreviva de Alicante", según la noticia del diario 'Información' del 22 de enero de 2010. El establecimiento de la familia Sala Martínez, Novocar, actualmente cerrado, está enfrente de La Siempreviva. El juicio seguirá durante dos semanas. Está previsto que el jurado pronuncie su veredicto el próximo 7 de noviembre.

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