El PP intenta agrupar a todo el centro

Casado recicla el patriotismo constitucional de Aznar para apuntalar su España Suma

El presidente del PP intenta repetir el ciclo de agrupamiento de las fuerzas y movimientos políticos situados a la derecha del PSOE que Aznar protagonizó durante los años noventa

Foto: Pablo Casado, este sábado en la convención del PP vasco. (EFE)
Pablo Casado, este sábado en la convención del PP vasco. (EFE)

Pablo Casado intenta repetir el ciclo de agrupamiento de todas las fuerzas y personalidades políticas situadas a la derecha del PSOE que durante los años noventa dirigió José María Aznar al frente del PP. También pretende atraer a dirigentes e intelectuales procedentes de la izquierda que, desde el constitucionalismo, discrepan del acercamiento del partido de Pedro Sánchez a nacionalistas e independentistas (de ERC, el PNV o Bildu), bien por complejo o por afán de poder.

Casado, el sucesor de Mariano Rajoy, tantea con actos como el de 'Españoles en defensa de lo común', celebrado la semana pasada en el Congreso, y su proyecto de "reivindicación nacional", el "patriotismo constitucional" que esgrimió en su día Aznar, una vía para ensanchar sus bases más allá de la fórmula electoral de España Suma.

"Es la lealtad nacional, eso que llamamos patriotismo, lo que permite la concordia sin necesidad de acuerdo: disentir sin enfrentamientos; construir instituciones más allá de colores partidistas; aceptar la alternancia sin temer a los ocupantes transitorios del poder, aunque no tengan nuestras ideas". Con esas palabras esbozaba Casado su llamamiento a la defensa de la España constitucional y al respeto a la herencia de la Transición en unas jornadas del PP "abiertas a la sociedad" que acogían a su primera invitada procedente de la izquierda: la exdirigente del PSOE y fundadora de UPYD, Rosa Díez.

Los diputados y senadores del Grupo Popular más veteranos que asistían al acto entendieron que Díez iba a ser el próximo fichaje de su nuevo jefe y que su próximo objetivo a medio plazo era captar apoyos en la plataforma de Libres Iguales, que ya se puso por delante de los partidos en la primera réplica al desafío independentista en Cataluña. Nada nuevo en la historia del PP refundado por José María Aznar, que atrajo en su día a dirigentes del PSOE como Ricardo García Damborenea, integró a catalanistas como Josep Piqué o tanteó el entendimiento con los socialistas en el País Vasco frente al PNV en tiempos de Nicolás Redondo Terreros, hoy en Libres e Iguales.

Aznar lanzó el concepto del patriotismo constitucional en una conferencia pronunciada en el Club Siglo XXI cuando arrancaba su carrera política, lo convirtió en materia ideológica del PP en una ponencia de su XIV congreso, allá por 2002, con un borrador que redactaron los presidentes del partido en Cataluña, Josep Piqué, y en el País Vasco, María San Gil.

Los expresidentes socialistas del Congreso y del Senado Gregorio Peces-Barba y Juan José Laborda también manejaron ese mismo término contrario a las tesis nacionalistas catalanas del PSC, al "federalismo asimétrico" de Maragall y al pacto del Tinell como modelo para aislar a la derecha de la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero.

Ante el rechazo de Albert Rivera y Santiago Abascal a España Suma como fórmula de entendimiento preelectoral para que el centro derecha pueda plantar cara a Pedro Sánchez, Casado intenta encabezar la causa del constitucionalismo. Ahora trata de incluir en ella a los disidentes de la izquierda que puedan estar dolidos con los acuerdos del PSOE, ya plasmados en Navarra con Bildu después de las elecciones autonómicas; en Cataluña con ERC y hasta el partido de Torra después de las elecciones municipales, o los que puedan venir con el mismo partido de Oriol Junqueras en el Congreso para una futura investidura de Sánchez.

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