echenique: "excusas" para pactar con Rivera

Sánchez e Iglesias van al choque de trenes: la "desconfianza" crece y acerca elecciones

El socialista insiste en que no "tira la toalla" para evitar otros comicios en noviembre pero dibuja un panorama negro para que haya un acuerdo político con Unidas Podemos

Foto: El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, es recibido por el rey Felipe VI en Marivent. (Reuters)
El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, es recibido por el rey Felipe VI en Marivent. (Reuters)

Las relaciones están rotas y heridas. No se sabe si de muerte. El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha admitido públicamente que ha pasado a “desconfiar” del líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, formación que el PSOE necesita para formar Gobierno y evitar las elecciones y con la que se interrumpieron los contactos desde que a finales de julio se frustró la investidura.

Sánchez e Iglesias van al choque de trenes: la "desconfianza" crece y acerca elecciones

Sánchez ha comparecido públicamente tras reunirse con Felipe VI en el Palacio de Marivent, en Mallorca, en una cita —a la que llegó una hora tarde— que calificó de rutinaria pero que se inserta en un momento de bloqueo político y bajo la amenaza de una repetición electoral el próximo noviembre. Está dispuesto, dijo, a “empezar de cero”. De ahí, explicó, la ronda abierta con representantes de la sociedad civil, con quienes formulará un programa de gobierno que presentará al resto de partidos políticos. No hubo ni un guiño, ni un gesto, nada, hacia Unidas Podemos, con quienes desde Moncloa no tienen previsto retomar los contactos hasta después del 19 de agosto. De momento, el silencio se ha apoderado del partido de Iglesias, salvo para reprochar a Sánchez su enrocamiento contra una coalición.

Desconfianza "recíproca"

El candidato socialista expresó abiertamente que la fórmula de un Gobierno de coalición, condición indispensable de Unidas Podemos para apoyar al presidente Sánchez, está agotada y no volverá a reabrirse por parte del PSOE. Esto cercena las posibilidades de acuerdo. “De tanto hablar de esa supuesta desconfianza del PSOE en la acción de gobierno, de tantas veces decir que no se fía del PSOE, he pasado a desconfiar yo también de las posiciones del señor Iglesias y de Unidas Podemos”, recalcó Sánchez abiertamente, asumiendo lo que es un secreto a voces, que las relaciones entre estos dos partidos están ahora mismo rotas.

La desconfianza, recalcó, es “recíproca”. Si Iglesias, que dio un paso atrás y admitió su veto en el Consejo de Ministros, no permitirá un Gobierno sin Unidas Podemos porque no se fía de Sánchez, este dejó claro que no volverá a plantear un gabinete con ministros de la formación morada. De hecho, aunque públicamente el secretario general del PSOE diga que peleará hasta el último día su investidura, en su entorno empieza a instalarse la posibilidad de nuevas elecciones como un escenario cada vez más próximo. Así lo ha trasladado Sánchez a sus barones y lo asumen ya dirigentes del PSOE, que interiorizan el discurso de que un Gobierno con Unidas Podemos no duraría ni sería estable.

Regreso a la vía portuguesa

La única posibilidad de desbloqueo, al pie del discurso de Sánchez, es que Unidas Podemos firme un acuerdo programático al estilo de Portugal o Dinamarca. Un camino que los ‘morados’ descartan frontalmente. El presidente en funciones ha admitido que las últimas negociaciones, que saltaron por los aires el pasado 25 de julio, constataron las dificultades de llegar a un acuerdo con Iglesias, cuyo apoyo es indispensable para formar Gobierno si PP y Cs no mueven ficha hacia la abstención.

"Lo hemos intentado, han sido claros los movimientos que ha hecho el PSOE, pasamos de un Gobierno de cooperación a uno de coalición que fue rechazado por Pablo Iglesias. Ha sido Unidas Podemos quien lo ha rechazado y hay que ser claros en esta cuestión”, respondió Sánchez sobre si iba a volver a ofertar un gabinete de coalición a este partido. Sostuvo que PSOE y Unidas Podemos tienen “dos visiones completamente distintas de esa coalición”, acusando a Iglesias de apostar “por dos gobiernos en uno” y no por un solo Ejecutivo “plural”. “Quieren un Gobierno de compartimentación más que de coalición”, subrayó.

Sánchez descartó volver a ofrecer un gabinete de coalición y acusó a Iglesias de querer "dos gobiernos en uno"

Sánchez coincidió con el Rey, que días atrás animó a buscar soluciones para evitar la repetición electoral, en que “la sociedad española no quiere ir a elecciones”. Una nueva convocatoria el próximo 10 de noviembre reabriría un intenso ciclo político en España, con seis citas electorales en cuatro años. Hubo generales en 2015, 2016, 2019 y autonómicas, municipales y europeas el pasado mayo.

Por parte de Podemos, la primera respuesta a la rueda de prensa de Sánchez ha venido desde la cuenta de twitter de Pablo Echenique. El número tres de la formación morada ha aumentado la distancia en las negociaciones al asegurar que las palabras del presidente en funciones no son más que "La enésima excusa para seguir buscando el acuerdo con Rivera o llevarnos a elecciones. Sánchez debería hacer los deberes, trabajarse los apoyos y dejar de buscar excusas. Desconfianza en quien le hizo presidente y con quien pactó los presupuestos más sociales de la democracia..."

Intenso ciclo electoral

Pese a constatar públicamente las graves diferencias que le separan de Iglesias, junto con un factor para la inestabilidad importante, la desconfianza, el presidente insistió en que no va a “tirar la toalla”. “Sí hago una lectura crítica de lo que ocurrió en julio”, advirtió. “Los españoles no se merecen volver a ir a elecciones y en eso voy a estar trabajando hasta el último día, el 23 de septiembre, que abocaría a una repetición electoral”, sostuvo el candidato socialista.

En su mensaje, Sánchez insistió en mirar a izquierda y derecha para formar gobierno. Pese a que es, ahora mismo, impensable que PP o Cs vayan a virar y propiciar con su abstención una investidura del líder del PSOE, este volvió a tenderles la mano y reclamarles que permitan el desbloqueo político. El PP ya ha sugerido que Pablo Casado se postule como candidato mientras que sectores de Cs animan a Albert Rivera a que mueva ficha y proponga su apoyo a otro candidato socialista. Eso ahora mismo es ciencia ficción. Ni el PSOE piensa proponer a nadie que no sea Pedro Sánchez, que ganó las elecciones, recuerdan, ni Cs se ha abierto a ninguna posibilidad para abstenerse.

"Desde cero"

El presidente aseguró que con esta nueva ronda con los agentes económicos y sociales, con diversos representantes de la sociedad civil, vuelve a “empezar desde cero” tras el fracaso de su investidura. Mañana se reunirá con los sindicatos y la patronal.

“La sociedad española no quiere elecciones sino que se materialice su mandato del pasado 28 de abril, un gobierno progresista que no dependa de independentistas y eso interpela no solo a Unidas Podemos sino también a PP y Cs para que no bloqueen el gobierno”, insistió Sánchez, que repasó en varias ocasiones la idea de que las fuerzas independentistas no pueden condiciones ni su investidura ni la acción posterior de su Ejecutivo.

Problemas para las autonomías

Sánchez no ocultó los problemas que el bloqueo político está desencadenando, con las comunidades autónomas atadas de pies y manos para poder hacer sus presupuestos. Preguntado sobre si no hay posibilidad de que Hacienda libere las partidas de entregas a cuenta y aclare los números a las autonomías sobre transferencias y déficit, el presidente negó que sea viable mientras que no se constituya el Gobierno. Sí se comprometió a priorizar la reforma de la financiación autonómica en el primer año de legislatura, como trasladó a Compromís en su reunión del pasado viernes, mientras que Hacienda ha garantizado que se aprobará por decreto-ley las liquidaciones para desbloquear las cuentas autonómicas en cuanto haya gobierno constituido.

El presidente introdujo el horizonte económico como factor a tener en cuenta para desbloquear cuanto antes la situación política. Aunque su mensaje fue positivo sobre el crecimiento de la economía española, por encima de la media europea, admitió los nubarrones de desaceleración económica. Con este argumento insistió en presionar a PP y Cs para que le den paso y se echen a un lado. “Esta es una de las justificaciones para que PP y Cs sean conscientes de que hay muchos gobiernos de esas coaliciones que han hecho con la ultraderecha que necesita de una certidumbre sobre los objetivos de déficit o sus recursos públicos. Mientras que no haya Gobierno no es legalmente posible, no hay ninguna fórmula compensatoria”, sostuvo.

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