aprovechando la entrada de De Quinto

Rivera planea destituir a pesos pesados críticos de su ejecutiva nacional este verano

El consejo general de hoy ratificará la incorporación de De Quinto, siguiendo los estatutos. Los ceses son potestad del líder. A lo largo del verano, podría haber una reestructuración

Foto: El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, durante un mitin en la pasada campaña. (EFE)
El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, durante un mitin en la pasada campaña. (EFE)

La ejecutiva nacional de Ciudadanos podría sufrir una reestructuración importante a lo largo del verano. Este viernes, el consejo general del partido —máximo órgano político entre asambleas— ratifica la incorporación de Marcos de Quinto, exvicepresidente de Coca-Cola y fichaje de Albert Rivera como número dos en su lista al Congreso. La decisión llegó a raíz de la marcha de Toni Roldán, anunciada el lunes pasado por sus fuertes discrepancias con la estrategia de la formación de los últimos cuatro meses. Pero probablemente esa no será la única novedad dentro de la ejecutiva, aunque el resto podría llegar en las próximas semanas.

Los estatutos del partido son claros en lo que respecta a modificaciones en el comité ejecutivo. En su artículo 25, se establece que el presidente podrá realizar los cambios que considere necesarios en la organización interna del mismo, “cesar a alguno de sus miembros o nombrar otros nuevos”. Pero solo la incorporación de los nuevos “requerirá la aprobación del consejo general”. En otras palabras: el líder del partido tiene la potestad de llevar a cabo los ceses que estime oportunos.

Fuentes cercanas a Rivera consideran que habría sido acertado acumular los cambios en la misma jornada. Pero la cercanía del consejo general ordinario (se celebra esta mañana) impide que todas las decisiones estén tomadas. Colaboradores del líder naranja aseguran que el debate y las discrepancias son legítimos e incluso positivos dentro de la ejecutiva, pero insisten en que se trata del órgano más importante de la formación y que la confianza y la lealtad deben prevalecer. “Se puede debatir todo, pero cuando se toma una decisión democráticamente tras votarla, hay que defenderla. Si no eres capaz, lo mejor es irte”, insisten desde la cúpula.

Un aviso a navegantes, especialmente a los dirigentes críticos que el pasado lunes forzaron una votación que pretendía cambiar la estrategia aprobada en febrero y abrir una vía de negociación para la investidura de Sánchez. Fuentes muy próximas a Rivera aseguran que la decisión última es del líder y todavía no está tomada. Pero el debate sobre las salidas que deberían producirse está ya encima de la mesa, y personas cercanas al presidente entienden que algunos de esos críticos no deberían formar parte ya parte del comité.

Tras la marcha de Roldán y la dimisión del eurodiputado Javier Nart, los nombres que ahora mismo se plantean como posibles salidas serían los de Fernando Maura (aunque no hubiera apoyado la decisión de los disidentes, estaba en las quinielas desde hace tiempo, puesto que en estos momentos no es cargo electo ni tiene ninguna relevancia dentro de la dirección), Paco Igea (el candidato de Castilla y León se erige ya como el barón crítico más importante del partido, y en el núcleo duro entienden que no es estrictamente necesario que forme parte del comité ejecutivo) e incluso Luis Garicano.

‘Pesos pesados’ de la formación están molestos con la gestión de la crisis del cabeza de lista de las europeas y gurú económico del partido. Hay voces que animan a que el máximo representante de la formación en Europa deje de estar presente en la ejecutiva, aunque reconocen que la decisión es de Rivera y que, a todas luces, es la más dudosa. Garicano es un puntal dentro de la formación y en lo que respecta al área económica e internacional, el verdadero motor.

Reunión de una ejecutiva nacional del partido. (EFE)
Reunión de una ejecutiva nacional del partido. (EFE)

Más allá de los críticos, en el debate hay otros candidatos. Entre ellos, el representante en la Mesa del Congreso y diputado, Nacho Prendes, que se abstuvo en la votación forzada durante la reunión del pasado lunes que ponía la investidura del socialista en el foco. Precisamente por su peso institucional, algunos dirigentes no comprenden la posición del dirigente asturiano, aunque no apuntan únicamente a eso.

La exdiputada por Guadalajara y actual responsable del área de Movilidad dentro del comité ejecutivo, Orlena de Miguel, fue otra de las abstencionistas, aunque su dudosa continuidad en el órgano de dirección era previa a esa votación. Una situación extensible a más miembros, como la aragonesa Susana Gaspar. Hay dudas con respecto a algunos dirigentes simplemente por la falta de peso que mantienen en la formación. Es el caso de Antonio Espinosa y Xavier Pericay.

Este último, muy respetado por algunos miembros de la formación, es el único fundador que se ha mantenido en activo dentro del partido y alejado de las críticas de otros colegas suyos (como Francesc de Carreras o Arcadi Espada). Eso sí, la dirección no apostó por él como candidato en Baleares. Hay otros casos que no están claros, como el de la ahora eurodiputada y exparlamentaria autonómica Susana Solís, que se incorporó en 2017 a la ejecutiva para ampliar la presencia madrileña y que en este momento, desde Bruselas, no podría cumplir con ese mandato. De hecho, lo más lógico sería, explican desde el partido, que pudiera ser sustituida por otra persona del equipo de Ignacio Aguado.

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, saluda a Paco Igea. (EFE)
El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, saluda a Paco Igea. (EFE)

Aunque podrían producirse más incorporaciones, fuentes de la cúpula naranja insisten en poner el foco en las salidas más que en las entradas. Porque la principal incorporación del momento ya está anunciada, la de Marcos de Quinto. Y si hubiera otras (que señalan que probablemente así será), habría que convocar un nuevo consejo general para ratificar los nombramientos. Así lo exigen los estatutos. Uno de los que más suena es Jordi Cañas, exdirigente histórico de Ciudadanos que volvía a casa el pasado 26 de mayo al reincorporarse tras cinco años en la lista europea.

En la cumbre de este viernes, además de la llegada al comité ejecutivo del exvicepresidente de Coca-Cola, el orden del día incluye la aprobación de las cuentas (que ya pasaron por la ejecutiva del lunes) y el visto bueno del informe de gestión del comité ejecutivo encabezado por Rivera. La última modificación importante que se produjo en la ejecutiva nacional del partido fue en enero de 2017, un mes antes de la IV asamblea general, considerada el verdadero origen de lo que es ahora el partido con el cambio de ideario incluido. Hace unos meses dimitió también Pablo Yáñez tras el escándalo de las primarias en Castilla y León. A partir de este viernes, la ejecutiva nacional contará con 36 miembros. Los estatutos prevén que puede tener un máximo de 40.

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