EN VEHÍCULOS CALETEADOS

Amaños: la Policía cazó a Aranda moviendo droga a Madrid y llevando dinero a Italia

Los policías de la operación Oikos localizaron llamadas en marzo que implican al exdelantero Carlos Aranda en una red de narcotráfico que modificaba coches para transportar droga

Foto: Los exfutbolistas Carlos Aranda (primer término) y Raúl Bravo (detrás, i). (EFE)
Los exfutbolistas Carlos Aranda (primer término) y Raúl Bravo (detrás, i). (EFE)

La Policía Nacional empezó a investigar a Carlos Aranda por su presunta implicación con una trama de amaños de partidos de Primera, Segunda y Tercera División, pero los agentes descubrieron pronto que también se dedicaba a otras actividades delictivas. Las intervenciones telefónicas al exdelantero lo involucran en una red criminal dedicada al traslado de droga a Madrid desde Málaga en vehículos "caleteados" o manipulados para esconder la sustancia estupefaciente y, también, en el movimiento de dinero no declarado a Italia.

El hallazgo se produjo en el marco de la operación Oikos, según recoge el sumario del caso, al que ha tenido acceso El Confidencial. Los agentes ya sabían que Aranda procede de un clan de Málaga con un largo historial criminal, en su mayoría, por delitos de narcotráfico. Pero los policías de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) se toparon con evidencias de que el propio exjugador estaba inmerso en ese lucrativo negocio.

La Policía llega incluso a afirmar que las escuchas a Aranda revelan que el exjugador mantiene una "frenética actividad delictiva". Las alarmas saltaron el pasado 29 de marzo, cuando los agentes interceptaron una llamada en la que Aranda explicaba que iba a desplazarse a Madrid para cobrar una deuda de 90.000 euros relacionada con una supuesta venta de droga. De la conversación se desprende que el dinero se lo debía un clan llamado "los madrileños" y que, tras una serie averiguaciones, fue identificado por los investigadores.

Un día después de ese diálogo, Aranda quedó con miembros de "los madrileños" en el Hospital Quirón San José de Madrid, dónde el exjugador se encontraba acompañando a su hijo, que iba a someterse a una intervención. Efectivamente, las cámaras de seguridad del centro médico captaron la reunión del exfutbolista con "los madrileños" en el exterior del recinto y, cómo tras solo unos minutos de reunión, Aranda regresó al interior del hospital con un bulto en su mano izquierda.

En otra conversación, el antiguo jugador confiesa a un interlocutor que está buscando reunir 200.000 euros para poder poner en marcha una supuesta operación de compra de estupefaciente. "Con eso yo trabajo (...) Comprando cosas que salen buenas", se escucha decir a Aranda a través de uno de los muchos teléfonos móviles que utilizaba para evitar ser descubierto. En otro momento de esa llamada, el exdelantero explicó que una sustancia que acababa de vender era apta para esnifar. “La que yo le he dado vale para nariz”, dijo Aranda.

Su presunta actividad como narcotraficante funcionaba tan bien que aseguró a uno de sus primos que le iba a hacer ganar 16.000 euros a la semana. Solo tenía que llevar la droga desde Málaga a Madrid. Para ello, utilizarían coches "caleteados", el término que se utiliza en el argot del narcotráfico para referirse a los vehículos modificados para habilitar un escondite para la droga, de forma que esta no pueda ser descubierta por las Fuerzas de Seguridad. Según Aranda, había contactado con unas personas que podían modificar un coche por 3.000 euros. El mejor vehículo para hacerlo eran el Nissan Juke.

No solo hablaban de dinero y cómo introducirlo en territorio italiano. En algunas conversaciones comentaron una presunta entrega de "chocolate"

Los policías también descubrieron qué hacía el exjugador malagueño con los beneficios que obtenían. Las escuchas revelaron que Aranda tenía un contacto en Italia llamado Mattia Mariotti que recogía el dinero en efectivo en España y se lo llevaba a su país. No solo hablaban de dinero y cómo introducirlo en territorio italiano. En algunas conversaciones comentaron una presunta entrega de "chocolate", la fórmula con la que se conoce al "hachís".

Además de sacar parte del dinero por Italia, Aranda habría montado dos casas de apuestas en Málaga para blanquear parte de las ganancias obtenidas con el narcotráfico. Ambos locales fueron intervenidos en la operación Oikos. En ellos se habrían realizado apuestas relacionadas con los partidos de fútbol presuntamente manipulados por el propio exdelantero y su socio y amigo Raúl Bravo. Los dos están considerados los cabecillas de la trama de amaños.

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