COMPARECENCIA TRAS EL CONSEJO DE MINISTROS

El Gobierno normaliza la abstención de ERC y le pide que no mezcle el TS y la investidura

"El que se abstiene, se abstendrá libremente, nada se ha negociado", defiende Celaá. La ministra señala que "no debería" interferir la decisión del Supremo sobre Junqueras en la política

Foto: Isabel Celaá, este 14 de junio en rueda de prensa tras el Consejo de Ministros. (EFE)
Isabel Celaá, este 14 de junio en rueda de prensa tras el Consejo de Ministros. (EFE)

Como en otras ocasiones, fue José Luis Ábalos el que abrió camino. Para enfado del estado mayor de Ferraz, por cierto. El secretario de Organización, uno de los hombres más cercanos al presidente, destripó la estrategia el pasado miércoles. Él fue quien primero asumió que la única vía que queda ya disponible para que prospere la investidura de Pedro Sánchez, al menos en el primer intento, es la posible abstención de Esquerra Republicana de Catalunya. El jueves, la número dos, Adriana Lastra, se reunión con el portavoz de la formación soberanista, Gabriel Rufián, y, como al resto de partidos, le pidió que no "bloquee" la reeleción del líder socialista. Y Carmen Calvo, la vicepresidenta del Gobierno, aseguraba que la abstención es, "simplemente", la "asunción de una responsabilidad".

Los socialistas han ido asfaltando el terreno a marchas forzadas en los últimos días, conscientes del coste que pueden tener que pagar (de nuevo) por hacer descansar la investidura en los independentistas. Era el escenario que menos querían, y por eso abrieron tentativamente la 'vía Navarra', pero ya no caben más imposturas tras la ronda de contactos con todas las fuerzas —menos Bildu y Vox— en esta semana. Ese viaje lo remató este viernes la portavoz del Ejecutivo en funciones, Isabel Celaá, al insistir ante los periodistas que si finalmente ERC se abstiene, lo hará "libremente", sin que haya "negociación" de por medio. Y para amarrarla, sabedora de que el 'procés' se asienta en un carrusel de emociones, demandó a los republicanos que separen las decisiones judiciales de la política. Cada una a su carril, y que la una no interfiera en la otra.

Tal valoración llegaba después de que el Tribunal Supremo rechazara que el presidente de ERC, Oriol Junqueras, recoja el lunes su acta como eurodiputado electo, porque su desplazamiento posterior a Bruselas pondría "en un irreversible peligro" el proceso penal. La decisión irritó a la formación, la consideró "absolutamente inexplicable", que se explica solo, en opinión del dirigente Sergi Sabrià, por el "pánico" que genera al Supremo la inmunidad que lleva aparejado el escaño en el Parlamento Europeo. El TS cierra la puerta de manera temporal al líder de ERC porque mandata a la Junta Electoral Central a que deje vacante ese asiento en Estrasburgo hasta que haya sentencia.

La decisión del TS, dice, aunque provoque mucha "mezcla de emociones", "debería ser situada, incluso por las personas afectadas, en su terreno"


Para el Gobierno, según Celaá, la resolución del Supremo "no debería" dificultar la investidura de Sánchez. "Los caminos de la política y la Justicia no deberían cruzarse en este sentido", señaló la portavoz. "La política la necesitamos todos. No solamente el PSOE, PP, Cs, la necesita también ERC y por tanto, abrir caminos en política es lo único que nos va a llevar a dialogar y poder razonablemente encontrar caminos de soluciones". La decisión del Supremo, aunque provoque mucha "mezcla de emociones", "debería ser situada, incluso por las personas afectadas, en su terreno". O sea, en el de la Justicia y no en el de la política.

Investidura "cuanto antes"

Ya al comienzo de la rueda de prensa, Celaá había asfaltado ese mismo camino, al advertir de que el juicio del 'procés', que quedó visto para sentencia este miércoles, pone de relieve que en España hay "garantías procesales plenas y división de poderes". Ahora "es el momento de esperar el dictamen de la Justicia", indicó.

El Ejecutivo vuelve a presionar a Cs, para que "modifique" su postura de "obstaculización" de la investidura por una de "construcción"

El Ejecutivo cree que el "impulso de la investidura" de Sánchez "no debe demorarse más", y entiende que ha de formarse Gobierno "cuanto antes". Para ello, sigue demandando la abstención de las demás fuerzas políticas, puesto que "no hay alternativa" a un Gabinete encabezado por el PSOE. En ese punto, Celaá se dirigió a Ciudadanos, para que "reflexione sobre su posición en la política", para que "modifique" su postura de "obstaculización" por una de "construcción". El calendario original se mantiene: se prevé que se resuelva la investidura en julio.

El Gobierno normaliza la abstención de ERC y le pide que no mezcle el TS y la investidura

Pero aunque los socialistas continúen demandando ayuda a Cs y al PP —la dirección intenta que no se olvide la presión que ejerció en 2016 el hoy líder del PP, Pablo Casado, hacia el PSOE para que se abstuviera con Mariano Rajoy—, saben que la vía que ahora mismo está abierta es la de ERC. Por eso se afanan en quitar hierro a esa potencil abstención, que sería "lógica" para evitar un nuevo bloqueo y nuevas elecciones, porque "no prejuzga nada", porque "se puede hacer la misma posición" permitiendo al vencedor de las urnas salir airoso del trámite del Congreso. Una abstención quiere decir "no bloqueamos, estamos en una tarea de Estado".

El Gobierno "no deja nunca la política"

Según explicó Celaá, sería "incoherente" por parte de Albert Rivera criticar "lo que pueda hacer ERC por su cuenta", porque fue él quien, tras su audiencia con el Rey, animó a Sánchez a montar su investidura con los mismos apoyos que le sirvieron hace un año para ganar la moción de censura. "No hay motivo para criticar" a quien quiere "desbloquear" y luego ejercer su labor de oposición, indicó. "El que se abstiene, se abstendrá libremente, porque nada se ha negociado [...]. Lo que haga ERC será una cuestión de ERC, que puede entender que no está en la obstaculización, sino en la construcción", remachó. Es decir, que si los republicanos quieren facilitar la investidura, será una decisión suya, sin que el PSOE haya negociado nada con ellos.

"Lo que haga ERC será una cuestión de ERC, que puede entender que no está en la obstaculización, sino en la construcción", sostiene la portavoz

Ni el Gobierno ni la cúpula del PSOE, al menos públicamente, han ofrecido nada a ERC. Se preguntó a Celaá si el Ejecutivo tiene intención de retomar el diálogo donde lo dejó, en Pedralbes. La ministra tiró balones fuera: al Gabinete le corresponde "seguir hablando con el resto de instituciones", con todas las conversaciones, pero ahora mismo no inicia "nuevos planes" ni nuevas conversaciones porque está en funciones. Las vigas maestras, en todo caso, se mantienen: "El diálogo es connatural a la política y no hay política si no ha diálogo. El Gobierno nunca ha dejado de lado la política y seguirá haciéndola dentro de la Constitución y de la ley". Ahí no hay cambios.

El Gobierno normaliza la abstención de ERC y le pide que no mezcle el TS y la investidura

La presión se seguirá dirigiendo a PP y, sobre todo, a Cs, un partido que nació con vocación "socialdemócrata y de centro" y que ahora teje acuerdos con populares y Vox. Celaá señaló, por cierto, que el Gobierno "no tiene nada que ver" con la advertencia lanzada por el presidente francés, Emmanuel Macron, de que cualquier alianza de los naranjas con la ultraderecha podría llevar aparejada su expulsión dentro del grupo liberal de la Eurocámara (antes ALDE y ahora renombrado Renew Europe, Renovar Europa). "No es nada nuevo", dijo la portavoz, que dentro del grupo ALDE no se vea "con la naturalidad con la que aquí se empezando a ver" la "acogida" de Vox por parte de populares y naranjas.

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