VIAJÓ A MARRUECOS EL PASADO 9 DE ABRIL

El yihadista de Sevilla admite que iba a detonarse en medio de la multitud

El terrorista detenido en Marruecos en una operación conjunta con la Policía Nacional pretendía presuntamente explosionar una bomba en pleno recorrido de las procesiones de Semana Santa

Foto: Dos agentes de la Policía Nacional caminan y hablan con algunas personas durante el registro de la casa en la que vivía el presunto yihadista. (EFE)
Dos agentes de la Policía Nacional caminan y hablan con algunas personas durante el registro de la casa en la que vivía el presunto yihadista. (EFE)

La Policía Nacional está reconstruyendo los últimos pasos de Zouhair el Bouhdidi, el yihadista del ISIS que pretendía provocar una masacre en Sevilla inmolándose en plena Semana Santa. Los servicios de la lucha antiterrorista peinan ahora su círculo más íntimo para tratar de averiguar si contaba con colaboradores o disponía de algún tipo de infraestructura. Según han confirmado a El Confidencial fuentes próximas a las pesquisas, el sospechoso, un estudiante de la Universidad de Sevilla de 23 años, habría facilitado a la policía marroquí los nombres de al menos cuatro conocidos que también residen en la capital hispalense.

El Bouhdidi fue detenido por las autoridades de Rabat poco después de llegar a Marruecos el pasado 9 de abril. Los motivos de este desplazamiento aún no están claros, pero se sospecha que hizo el viaje para despedirse de sus familiares, ante su más que segura muerte en el atentado que llevaba meses planeando. Se trata de un ritual frecuente en el terrorismo yihadista. El propio imán de Ripoll, Abdelbaki es Satty, cerebro de los atentados de Barcelona de agosto de 2017, se trasladó también al reino alauita solo unos días antes de la tragedia para decirles adiós a sus hijos. Lo mismo hizo otro de los implicados, Driss Oukabir, que facilitó su documentación para alquilar las furgonetas usadas en los atentados.

Dos agentes de la Policía Nacional, durante el registro de la casa donde residía el presunto yihadista. (EFE)
Dos agentes de la Policía Nacional, durante el registro de la casa donde residía el presunto yihadista. (EFE)

Poco después de llegar a Marruecos, El Bouhdidi fue interceptado en una operación conjunta con la Comisaría General de Información de la Policía Nacional en la que también ha participado el Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Según fuentes cercanas a las diligencias, el terrorista habría admitido durante su declaración que pretendía atacar la Semana Santa de Sevilla con un atentado suicida. En concreto, las pesquisas apuntan a que había decidido ejecutarlo este mismo miércoles, aunque la fecha podía haber sufrido cambios de última hora.

Sobre el modo en que pensaba cometerlo, su intención era hacerse detonar con una carga explosiva en medio de la multitud que sale estos días a las calles de la capital andaluza para contemplar sus famosas procesiones. Además de las víctimas que podía haber generado como consecuencia directa de la onda expansiva, el ruido de la explosión habría provocado probablemente avalanchas y estampidas con efectos puede que incluso más letales.

El yihadista de Sevilla admite que iba a detonarse en medio de la multitud

Asimismo, el detenido ha confesado a los policías marroquíes que se radicalizó consumiendo información yihadista del Estado Islámico, y que se había puesto en contacto con las redes de este grupo terrorista para perfilar los detalles del atentado. Los servicios de la lucha antiterrorista lo encuadran en la estructura del grupo, que tras la derrota sin paliativos que ha sufrido en Siria e Irak busca de forma desesperada cometer atentados en Europa para mantener así su nivel de amenaza. Este domingo, grupos de Telegram frecuentados por simpatizantes del ISIS distribuyeron precisamente un vídeo de 1.17 minutos en el que se anunciaban ataques contra la Semana Santa de España. “Pronto cumpliremos”, terminaban las imágenes, en perfecto castellano.

En esos mismos canales de difusión de contenidos yihadistas habría encontrado el detenido las indicaciones necesarias para elaborar un explosivo de fabricación casera, el TATP o triperóxido de triacetona, también conocido como madre de Satán, una sustancia que se elabora fácilmente con productos de perfumería y con gran poder destructivo, pero que es altamente inestable y puede generar una detonación descontrolada. Eso fue lo que le ocurrió a la célula de Alcanar, que había fabricado TATP en cantidades industriales.

Mezquita del barrio sevillano de El Cerro del Águila, en la que rezaba el presunto yihadista. (EFE)
Mezquita del barrio sevillano de El Cerro del Águila, en la que rezaba el presunto yihadista. (EFE)

Los agentes registraron este miércoles la casa en la que vivía, en el número 88 de la calle Ortega y Gasset del humilde barrio sevillano de Su Eminencia, en busca de material explosivo y otras pruebas. El Bouhdidi compartía techo con sus progenitores. Su padre es el imán de una mezquita cercana. La inspección del inmueble concluyó sin hallazgos reseñables, aunque aún se tienen que analizar a fondo sus dispositivos electrónicos y no se descartan nuevos registros.

Otra de las patas clave de las pesquisas va a ser determinar quiénes formaban parte de su círculo más estrecho. Según ha podido confirmar El Confidencial, durante su declaración ante la policía marroquí, El Bouhdidi mencionó los nombres de otras cuatro personas que residirían igualmente en Sevilla. La Policía Nacional las está investigando para comprobar si tuvieron algún tipo de intervención en los planes del detenido. Curiosamente, el principal sospechoso viajó a Marruecos en compañía de otra persona. Este otro individuo habría regresado a España sin problemas este mismo lunes.

El Bouhdidi empezó a estudiar en la Universidad de Sevilla en 2016. Recientemente, se había apuntado a un programa de voluntariado del centro de estudios para pasar tiempo con personas mayores y ayudarlas en tareas cotidianas. Y durante el primer semestre de 2018, se matriculó en un curso de la Junta de Andalucía de formación contra el desempleo de gestión y control del aprovisionamiento. La academia que lo impartió tiene su sede a solo unos metros de distancia de la estación del AVE de Santa Justa.

El atentado se habría producido en la recta final de la campaña de las generales del próximo 28 de abril. La operación de este miércoles ha resucitado el fantasma del atentado del 11-M, ejecutado solo tres días antes de los comicios de 2004. Los terroristas dejaron 193 víctimas mortales y provocaron una auténtica conmoción en la sociedad española que también abrió un cisma entre los dos principales partidos. Es imposible predecir qué efecto habría tenido una masacre en los resultados del 28-A.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
49 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios