fácil de elaborar

La 'madre de Satán', el potente explosivo casero que ya quiso usar el ISIS en Cataluña

Se trata de un potente explosivo casero, muy volátil, y que el grupo terrorista Estado Islámico utiliza en muchos de sus atentados en Occidente

Foto: TATP o triperóxido de triacetona, conocido como la 'madre de Satán'
TATP o triperóxido de triacetona, conocido como la 'madre de Satán'

'Madre de Satán': así es como se conoce a un potente explosivo casero, muy utilizado por Estado Islámico en sus ataques en Europa y el mismo con el que pretendía atentar durante la Semana Santa de Sevilla un yihadista detenido por la Policía española. Su nombre químico es triperóxido de triacetona (TATP) y es extremadamente sencillo de elaborar. De hecho, éste fue el mismo material que elaboraron los terroristas de los atentados de Barcelona y Cambrils en agosto de 2017, el segundo atentado yihadista más duro que ha vivido España. Pero no solo se utilizó entonces: también se usó en los atentados de Casablanca (Marruecos) de mayo de 2003, en los que murieron 45 personas —entre ellos cuatro españoles—; y en los de Londres del 7 de julio de 2005, cinco explosiones que dejaron un total de 56 muertos y 700 heridos. Y en los de Bruselas del 22 de marzo de 2015, y en los ataques de París de noviembre del mismo año.

[Detenido un yihadista del ISIS que pretendía atentar en Semana Santa]

El TATP recibe el nombre de 'madre de Satán' por los servicios antiterroristas de Israel, ya que fue un material cuyo primer uso está registrado por parte de la organización palestina Hamás, en 1997. Es un material muy volátil e inestable en su manipulación, por lo que cualquier roce, golpe o incidencia en su fabricación o transporte puede originar una detonación accidental, según los datos de que dispone la Guardia Civil en España. Además, pueden provocar grandes daños materiales y personales con cantidades pequeñas de este material. A nivel químico, está compuesto por nueve átomos en un solo anillo, aunque lo que lo convierte en un material peligroso es la cantidad de átomos de oxígeno que contiene: las moléculas que contienen un muchos gases 'atrapados' son altamente inestables, tal y como recoge la revista científica del 'American Council on Science and Health'.

Estructura molecular del TATP o triperóxido de triacetona, conocido como 'madre de Satán'
Estructura molecular del TATP o triperóxido de triacetona, conocido como 'madre de Satán'

Otra de las características que hace del TATP un material tan inestable es la presencia de enlaces oxígeno-oxígeno: en química orgánica los átomos de oxígeno se suelen unir a átomos de carbono o de nitrógeno, pero rara vez lo hacen entre sí. Las moléculas que contienen enlaces entre oxígeno se conocen como peróxidos, y en el caso de la 'madre de Satán' estamos hablando de un triperóxido, es decir, que cada molécula no contiene uno de estos enlaces, sino tres. El principal problema de este material, y que más han aprovechado los terroristas, es su facilidad a la hora de su fabricación: no se trata de un compuesto que necesite de grandes profesionales para ser sintetizado, sino que además de ser sencillo, en Internet se pueden llegar a encontrar 'recetas' para fabricar este explosivo con productos de fácil adquisición en tiendas o farmacias.

Fácil de fabricar, difícil de detectar

A su volatilidad y extremada potencia se suma que el TATP, hasta hace poco, era muy difícil de detectar por parte de las autoridades. Hasta hace unos años, los métodos estándar de detección de explosivos, basados principalmente en tomografías computarizadas por rayos X y espectometrías de movilidad iónica, no detectaban el triperóxido de triacetona. Se llevaron a cabo las modificaciones necesarias para poder detectar de manera rutinaria el triperóxido de triacetona en aeropuertos. Desde la Universidad de Burgos (UBU) han participado en un proyecto a nivel europeo de bioterrorismo en el que se elaboraron sensores capaces de desarrollar fluorescencia en presencia de ciertas sustancias químicas de interés, entre ellos el TATP.

Tal y como explicó a la agencia SINC Tomás Torroba, coordinador del grupo de investigación de química orgánica de esta universidad, se crearon dos tipos diferentes de sensores fluorogénicos portátiles para el TATP: el primero, publicado en la revista 'Chemistry: a European Journal', es este que en presencia de la 'madre de Satán' genera un color y una fluorescencia. Sin embargo, este sensor funciona bien "para detectar el TATP en lugares sensibles, como los aeropuertos". "Pero es difícil localizar a las personas y objetos que puedan portar este polvo", sostiene Torroba a SINC. Para solventar este problema, se enfocaron en el desarrollo de otro sensor capaz de detectar la presencia del triperóxido de triacetona en el aire. Actualmente, existen sensores portátiles en comercialización que, aprovechando la rápida vaporización del TATP, pueden llegar a detectar la presencia de este explosivo.

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