La última bala del asesino de Pioz: revisar la sentencia porque "no hubo alevosía"
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sostiene que ninguna prueba la avala

La última bala del asesino de Pioz: revisar la sentencia porque "no hubo alevosía"

Patrick Nogueira presenta un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha en el que reclama que no se le condene por asesinato sino por homicidio

placeholder Foto: Patrick Nogueira, asesino de Pioz. (EFE)
Patrick Nogueira, asesino de Pioz. (EFE)

La defensa del asesino de Pioz agotará todas las posibilidades jurídicas que le ofrece el ordenamiento español. La abogada de Patrick Nogueira, Bárbara Royo, ha elevado ya ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha su recurso, la última 'bala' que le queda al joven de 21 años para reducir la pena de prisión permanente revisable a la que le condenó la Audiencia Provincial de Guadalajara el pasado 15 de noviembre. El recurso, en concreto, trata de demostrar que el jurado no valoró adecuadamente las pruebas que tenía sobre la mesa y que le llevaron a pronunciarse en contra del acusado y a dictaminar que este había actuado con alevosía al asesinar a sus dos sobrinos y a sus tíos el 17 de agosto de 2016 en la casa que la familia tenía en la localidad de Pioz (Guadalajara). La abogada de Nogueira considera que no hay pruebas suficientes para afirmar que el asesino actuó con alevosía; es decir, asegurándose de que sus víctimas no se podían defender.

La letrada pretende, como ella misma señala en su escrito, que el Tribunal Superior "revise el acervo probatorio que conduce al jurado a dictar una sentencia en la que aprecia la existencia de una alevosía y una situación de indefensión, cuando no existe prueba de cargo de entidad suficiente que sustente que Nogueira mató a Marcos y a Janaina —sus tíos— en los términos jurídicos que requiere la alevosía". Sostiene que el jurado llegó a la conclusión de que Janaina no se defendió, extremo que facilitaría la alevosía, sin elemento consistente alguno que respaldara esa afirmación. Argumenta que ella mordió a su asesino, como admite la propia sentencia de la Audiencia de Guadalajara, y que existe la posibilidad de que los forenses no encontraran signos de defensa en el cuerpo de la mujer porque este fue encontrado en estado de descomposición semanas después de la muerte ni en el de Patrick, que se entregó un mes más tarde de los hechos.

Foto: Patrick Nogueira, a principios de mes, en el juicio por el asesinato de sus tíos y primos. (EFE)

"El jurado presume de que el ataque fue sorpresivo a través de premisas de las que nunca se puede deducir tal cosa", argumenta la defensa del asesino confeso, que añade que Janaina "pudo defenderse" y "lo hizo como pudo". Evidentemente, esa defensa de la tía de Patrick, continúa, "no fue eficaz, pues no consiguió repeler el ataque y seguir con vida, pero ello no constituye de modo alguno el presupuesto fáctico del concepto jurídico de alevosía". La letrada de Nogueira asegura que con su recurso "no pretende una nueva valoración de la prueba, sino demostrar que existen alternativas razonables (...), absolutamente verosímiles" que el alto tribunal "debe tener en cuenta en orden a ese necesario juicio de revisión de la prueba que ha de practicarse cuando se denuncia la vulneración de la presunción constitucional de inocencia".

La sentencia de la Audiencia Provincial, por otra parte, sostiene que también hubo alevosía cuando Nogueira acabó con la vida de su tío Marcos. "Lo apuñaló cuando se dirigía al interior de la casa, de forma sorpresiva, sin que la víctima pudiera oponer defensa eficaz alguna", señala la resolución, que descarta "que Marcos se percatase de la situación y se defendiera". "No tenía marcas defensivas de golpes o puños y, si bien tenía tres heridas en la mano izquierda (...), no se correspondían con una acción de defensa", porque si intentó coger el cuchillo, habría tenido la palma de la mano lesionada, arguye la sentencia, que sostiene también que Patrick le confesó a su amigo Marvin por WhatsApp que estuvo esperando cuatro horas a su tío. Cuando llegó, añadió, "se cercioró de que el agredido no tuviera posibilidad de reacción" antes de lanzarle "ataques muy certeros y definitivos en una zona vital como es el cuello (...) con un arma muy lesiva". En concreto, le asestó hasta 14 puñaladas.

placeholder Patrick Nogueira durante la reconstrucción de los hechos junto a la Guardia Civil. (EFE)
Patrick Nogueira durante la reconstrucción de los hechos junto a la Guardia Civil. (EFE)

Según esgrime la defensa en su recurso, sin embargo, el tribunal no puede mostrar prueba alguna que avale esa alevosía de Patrick al acuchillar a su tío. Arguye que las tres heridas que tenía en la mano sí podrían constatar un elemento defensivo. "El hecho de que las heridas estuvieran al dorso no deriva en que no intentara parar el cuchillo", más cuando ningún forense pudo determinar la posición de los cuerpos y de las manos. "Una cosa es coger el cuchillo y otra intentar pararlo", afirma la letrada Royo, que critica que el jurado concluyera que como Marcos no cogió el puñal, no se defendió. "¿Es necesario agarrar el cuchillo por el filo y cortarse con la mano por dentro para que se acredite la defensa ejercida?", se pregunta con ironía la abogada. "¿Intentar coger el cuchillo es defenderse pero intentar pararlo no lo es? ¿Intentar coger el cuchillo y acabar dado la vuelta en el forcejeo y con lesiones en el dorso es incompatible?", reitera el recurso, que insiste también en que "ni siquiera el hecho de estar esperándolo o de planear matarlo es un indicio de que Marcos no pudiera defenderse".

Censura asimismo el escrito de Nogueira el hecho de que la sentencia resalte tanto que en ningún caso fue eficaz un virtual intento de defensa por parte de Marcos y Janaina. "Si para determinar la existencia de alevosía se tuviera que tener en cuenta la eficacia de la defensa ejercida, sería harto infrecuente un homicidio consumado que no pudiese ser calificado de asesinato, pues si se ha alcanzado el objetivo buscado es que finalmente se han superado los eventuales mecanismos de defensa; en definitiva, no han resultado eficaces", argumenta. "El fallecimiento sería la prueba de que se han laminado las posibilidades defensivas", subraya. En este caso, además, añade, "implícitamente se está dando por hecho que se ejerció una defensa aunque esta no fue eficaz".

Foto: Wolfran, tío de Patrick y hermano del asesinado Marcos Campos, durante su declaración. (EC)

La alevosía, continúa la letrada de Patrick, "se aplica en aquellos supuestos en los que, por el modo de practicarse la agresión, quede de manifiesto y probada la intención del agresor de cometer el delito eliminando el riesgo que pudiera proceder de la defensa". "La esencia de la alevosía (...) radica en la inexistencia de posibilidades de defensa por parte del atacado, no en si se defendió o no", agrega el recurso, que considera por lo tanto que la alevosía exige que el criminal se "asegure el resultado sin riesgo para su persona" y "sin que la víctima tenga posibilidad alguna de defensa". "Un cuchillo o una navaja ante un adulto de dimensiones superiores al agresor como era Marcos y de frente a él no es un medio que con absoluta seguridad tienda a asegurar el resultado sin riesgo para el agresor", asegura.

"No se discute el dolo específico del homicidio; Patrick quería matarlos y los mató; se discute el dolo específico de la alevosía, porque como decimos jurídicamente la alevosía es algo más y requiere algo más que indefensión", subraya el escrito, que sí admite la alevosía en el caso del asesinato de los sobrinos de Nogueira, aunque no el ensañamiento que le atribuye la sentencia al matar a la madre delante de sus hijos. "Los niños sufrieron ciertamente dadas las circunstancias inherentes al hecho (ver cómo están matando a su madre) pero sin que necesariamente Patrick hubiera pretendido específicamente hacerles sufrir con ello", considera el recurso.

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