el supremo sienta las bases de la vista oral

Descartada la traducción al catalán del juicio del 'procés' pero no su uso puntual

El Supremo abre la puerta a que los políticos catalanes puedan dirigirse al tribunal, si lo desean, en su lengua natal

Foto: Lazos amarillos colocados ante una fotografía del exvicepresidente del Govern Oriol Junqueras. (EFE)
Lazos amarillos colocados ante una fotografía del exvicepresidente del Govern Oriol Junqueras. (EFE)

El melón del uso del catalán en el juicio del 'procés' se abrió hace ahora 10 días y, pese a ser un planteamiento informal expuesto por algunas de las defensas durante la vista en la que se calentaron motores para el arranque definitivo en 2019, ya ha sido estudiado por el tribunal del 'procés' que ha comenzado a acotar la cuestión en el auto dictado este miércoles en el que establece su competencia. Fuentes jurídicas apuntan a El Confidencial que los magistrados descartan 'a priori' habilitar la traducción simultánea a la lengua materna de los políticos procesados de todo el desarrollo de la vista pero, no obstante, dejan abierta la puerta a un uso limitado de la lengua que puede extenderse a las declaraciones.

Descartada la traducción al catalán del juicio del 'procés' pero no su uso puntual

Fue el abogado Jordi Pina el que puso sobre la mesa la cuestión. Durante su exposición en el estreno del tribunal el pasado 18 de diciembre, verbalizó una reclamación. El letrado de Jordi Sànchez, Jordi Turull y Josep Rull defendió el derecho de los acusados de "poder expresarse en catalán" en el Tribunal Supremo, un idioma "innato" para ellos, su "lengua materna”.. "Solicitaremos a este tribunal que se arbitren los mecanismos oportunos para que pueda haber traducción simultánea”, destacó Pina, que no se mostró confiado en que se atendiera su solicitud. Otros letrados, como la representante legal de Jordi Cuixart, incidieron en la petición.

La posibilidad de que cada una de las palabras del juicio se traduzca al idioma de los acusados es, no obstante, lejana. El auto redactado por el presidente Manuel Marchena deja ya lugar a pocas dudas de interpretación, aunque emplaza la resolución a un momento futuro. El escrito menciona el Tribunal Europeo de Derecho Humanos, con sede en Estrasburgo, y tacha de "sinsentido" que no se utilice la misma vara de medir que se aplica al alto tribunal, ante el que se ha vinculado el derecho a un proceso justo en vinculación con el idioma que se utilice en el procedimiento, a los tribunales internacionales en los que los acusados han depositado muchas de sus esperanzas.

También desliza que esta reclamación de que las sesiones del juicio se desarrollen en la lengua materna de los procesados resulta ahora chocante cuando hasta este punto del procedimiento no se ha producido protesta alguna. "Contrasta con la ausencia de cualquier queja de indefensión durante el largo tiempo que ya han consumido la investigación y la fase intermedia de esta causa especial", asegura textualmente.

Para dirigirse al tribunal

La traducción simultánea queda cerrada. Cosa distinta es, no obstante, que se respete el deseo de los procesados que así lo requieran de utilizar el catalán para dirigirse al tribunal, principalmente en la fase más delicada para ellos: su declaración como acusados. Las fuentes consultadas anticipan que existen antecedentes del uso de lenguas distintas al castellano en el mismo seno del Tribunal Supremo.

Uno de estos precedentes es, por ejemplo, la vista que celebró la sala del artículo 61 del Tribunal Supremo en 2004 sobre la ilegalización de Batasuna en la que algunos de los intervinientes emplearon el euskera. Otro ejemplo más cercano y próximo es el del juicio contra el 'exconseller' de Presidencia Francesc Homs por delitos de prevaricación y desobediencia en relación a la consulta del 9-N. En aquella ocasión se previó la contratación de dos traductores aunque finalmente ninguno de los implicados requirieron sus servicios y utilizaron el castellano.

El alto tribunal valora abrir la mano pese a las disposiciones de la Ley de Orgánica del Poder Judicial que prevén el uso de lenguas oficiales distintas al castellano solo en el caso de que el juicio se celebre en la comunidad donde estas se empleen. El artículo 2131 especifica así que las partes, sus representantes y quienes les dirijan, así como los testigos y peritos, podrán utilizar la lengua que sea también oficial en la comunidad autónoma en cuyo territorio tengan lugar las actuaciones judiciales, tanto en manifestaciones orales como escritas.

Acotada la competencia

Tras la resolución, el camino a un juicio -ahora más ligero- queda despejado. El tribunal se ha inclinado por unanimidad por atender, en parte, las peticiones de las defensas y seis de los procesados que ya no se sentarán en el banquillo de los acusados del TS. El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña se hará cargo de aquellos procesados que solo lo están por el delito de desobediencia: los miembros de la Mesa del Parlament Lluis Corominas, Lluis Guinó, Ramona Barrufet, Anna Simó y Joan Josep Nuet y la dirigente de la CUP Mireia Boia.

El tribunal ha valorado cuestiones como la necesaria presencia de los procesados "en las prolongadas sesiones" del juicio y el obligado desplazamiento a Madrid de aquellos que solo deben responder por un delito de menor entidad. Considera que desgajar esta parte no rompe la conexidad de los hechos y mejorará, por contra, la operatividad de la vista oral. A partir de ahora se abre el plazo para que las defensas presenten sus escritos y propongan testigos, previsiblemente, varios centenares.

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