SEGUNDO RECURSO CONTRA CATALUÑA

El Gobierno lleva el viernes al TC el recurso contra el Parlament para defender al Rey

Calvo argumenta que un Parlamento autonómico "no puede trazar la forma de Estado" y subraya que el Gobierno sabe "en qué espacio se ha de mover". Primero pedirá informe al Consejo de Estado

Foto: La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, el pasado 30 de agosto en el Congreso. (EFE)
La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, el pasado 30 de agosto en el Congreso. (EFE)

Ya dijo el Ejecutivo que no dejaría pasar la resolución del Parlament contra el Rey y a favor de la abolición de la monarquía. También que emprendería medidas legales para frenarla. Al final, actuará este mismo viernes. El Consejo de Ministras y Ministros propondrá impugnar esa moción ante el Tribunal Constitucional.

Lo anunció este martes la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, en declaraciones a los periodistas. El Gabinete socialista defiende que una Cámara autonómica “no puede intentar trazar la forma de Estado de este país”. “Esto no tiene ningún sentido desde el punto de vista jurídico, pero sí tiene que tener una respuesta política”, argumentó. Ahora bien, antes de que se presente el recurso, el Ejecutivo reclamará al Consejo de Estado el informe preceptivo.

La número dos de Pedro Sánchez recordó que en julio el Gobierno ya acudió al TC “cuando se intentó, también sin ningún efecto, volver a recomponer las leyes que rompían la Constitución y el Estatuto y la unidad territorial de España”. En aquel momento, el Parlament aprobó una resolución que reivindicaba otro texto del 9 de noviembre de 2015 y que supuso el arranque del camino hacia la independencia, y el Ejecutivo, apenas tres días antes de la reunión en La Moncloa del presidente con Quim Torra, propuso su impugnación ante el alto tribunal. Ese texto fue suspendido cautelarmente por el Constitucional.

El Gobierno ya había advertido, al poco de su aprobación, que el texto propuesto por los comunes era "inadmisible" y "políticamente inaceptable"


La resolución que ahora llevará el Gobierno al TC fue propuesta por los comunes en el Parlament, y apoyada el pasado jueves por Junts per Catalunya y ERC. El texto “reprueba y condena el posicionamiento del rey Felipe VI y su intervención en el conflicto catalán, así como su justificación de la violencia por parte de los cuerpos policiales el 1 de octubre”, y “reafirma el compromiso con los valores republicanos y apuesta por la abolición de una institución caduca y antidemocrática como la monarquía”.

"La situación no es fácil"

El Gobierno calificó el mismo jueves de “inadmisible” y “políticamente inaceptable” la moción del Parlament. La respuesta, contundente y muy rápida, estaba “preparada” desde dos días antes, tal y como confesó el propio Sánchez a los periodistas en la recepción del 12 de octubre en el Palacio Real, ya que se preveía que el martes pudiera salir adelante una resolución del mismo tenor pero a propuesta de los soberanistas, que al final se frustró por su ruptura interna. En el mismo cóctel, Calvo ya anticipó que el Ejecutivo barajaba llevar al TC la resolución contra el Rey aprobada por el Parlament.

El Ejecutivo señala que se va "naturalizando" la relación con el Govern, y deplora que haya partidos, PP y Cs, que más que ayudar, "empeoran" el clima

“Somos un Gobierno que sabe perfectamente cuáles son los espacios en los que nos tenemos que mover”, subrayó este jueves la vicepresidenta. Ella misma había advertido en el cóctel del 12-O que el Ejecutivo “no se despista” ni un momento del cumplimiento de la legalidad. Es decir, que mientras impulsa el diálogo con el Generalitat, no transige si se traspasa la ley y la Constitución, como cree que ha sido el caso, pese a que la moción contra la monarquía no tiene efectos jurídicos. El Ejecutivo, pues, no aceptará actuaciones "inaceptables" de las instituciones catalanas, como el fallido ultimátum de Torra o la reprobación al Rey.

El Gobierno lleva el viernes al TC el recurso contra el Parlament para defender al Rey

Calvo reconoció que “la situación no es fácil”, aunque “día a día” se va “naturalizando al situación de coordinación, cooperación y lealtad” con “todos los gobiernos” autonómicos, también con el catalán, y eso que hay “partidos”, en referencia a PP y Ciudadanos, que no solo “no ayudan” a la distensión sino que “procuran en algunas ocasiones empeorar las cosas”. Habrá momentos "más y menos agradables", pero lo que el Ejecutivo no hará en ningún caso es la "política de silla vacía", el no ocupar su espacio en Cataluña, como a su juicio hizo el Gabinete de Mariano Rajoy.

"No queda otro remedio"

Después, en un almuerzo informativo organizado por el Club Siglo XXI, la ministra de Política Territorial, Meritxell Batet, dio algún detalle más del recurso. El Consejo de Ministros pedirá este viernes informe preceptivo, aunque no vinculante, al Consejo de Estado, y que dará la "viabilidad jurídica" necesaria para impugnar finalmente la resolución del Parlament. Batet explicó que "políticamente no fue un acierto presentar y votar" esa moción, porque "es bueno que se respeten las instituciones del Estado", y la Jefatura del Estado ha de mantenerse, razonó, "al margen de la controversia política". "Es bueno".

Batet subraya que "es bueno" mantener al Rey "al margen de la controversia política", y sostiene que el recurso ante el TC "no cierra la puerta al diálogo"

La ministra, en la línea de Calvo, subrayó que la base de la actuación del Gobierno es "ley y diálogo", y ambos conceptos son "indisociables". "Estamos en un Estado de derecho y la política y el diálogo no se pueden dar fuera del marco normativo [...]. Si hay partidos que insisten en aprobar mociones que escapan a ese marco normativo no queda otro remedio que garantizar". El recurso, alegó, "no cierra la puerta al diálogo". Y este, de hecho, ya se produce "cada semana". Ayer lunes se reunió, por ejemplo, la comisión de infraestructuras Generalitat-Estado. Para Batet, el respeto a la ley y a las reglas del juego es algo "prepolítico".

Meritxell Batet, ministra de Política Territorial y Función Pública, a su llegada al almuerzo organizado por el Club Siglo XXI en Madrid, este 16 de octubre. (EFE)
Meritxell Batet, ministra de Política Territorial y Función Pública, a su llegada al almuerzo organizado por el Club Siglo XXI en Madrid, este 16 de octubre. (EFE)

La titular de Política Territorial abogó por "escuchar debajo del ruido", porque es entonces cuando "se puede escuchar a los ciudadanos, y no a los dirigentes, que a veces tienen demasiado interés en gritar". Desde ese punto de vista, el Ejecutivo estima que la situación es hoy "mejor que hace un año, aunque quede mucho por recorrer", porque "la tensión ha bajado y eso es bueno, y es bueno reconocerlo". La "normalidad", palabra que ella cita mucho, "ha recuperado terreno en Cataluña, lo que no quiere decir que haya desaparecido la excepcionalidad". Pero esta no se supera con "ración doble de excepcionalidad". Y eso sería una nueva aplicación del 155, que exigen PP y Cs, vino a decir.

Batet negó que esté ejerciendo el papel de la exvicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría, una 'operación diálogo'. El Gobierno "no está" en eso, com oel PP, porque "tiene un proyecto para Cataluña y para el conjunto de España". "Los paralelismos se agotan ahí", mantuvo.

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