EL FUTURO DE LA RADIOTELEVISIÓN PÚBLICA

La renovación de RTVE, en el aire por el malestar de ERC y las exigencias del PP

Día y medio de negociación. Es el margen que tiene el PSOE para tejer el consenso que alumbre un consejo interino en la corporación y con Tomás Fernando Flores al frente. No será fácil

Foto: El portavoz de ERC, Joan Tardà, charla con su homóloga del PSOE, Adriana Lastra, este 2 de julio durante el pleno del Congreso. (EFE)
El portavoz de ERC, Joan Tardà, charla con su homóloga del PSOE, Adriana Lastra, este 2 de julio durante el pleno del Congreso. (EFE)

Apostar por un final en la procelosa tramitación del relevo temporal de RTVE es casi como lanzar una moneda al aire. Todo puede pasar y nadie es capaz de predecir a ciencia cierta qué ocurrirá en las próximas horas. Aún queda negociación por delante. Día y medio más o menos, hasta que este miércoles, 4 de julio, arranque a las 17:00 el segundo pleno de votación en el Congreso de la cúpula de la cadena pública. El Gobierno se enfrenta al abismo de ver cómo su empeño por renovar la corporación descarrila o, por el contrario, prospera, bien con un consenso amplio al que se incorpora el PP o bien con ERC. Ninguna salida saldrá gratis total. El director de Radio 3, Tomás Fernando Flores, puede arder en la pira en la que se han quemado ya Arsenio Escolar, Ana Pardo de Vera o Andrés Gil o puede convertirse en el próximo y flamante nuevo presidente de RTVE.

Este lunes por la mañana parecía que la renovación de la radiotelevisión estatal se desbrozaba. PSOE y Podemos se enmendaban a sí mismos. Tras sellarse el pacto de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, ambos ponían sobre la mesa, con el acuerdo del PNV, la propuesta de Flores. Un hombre de la casa y que 'a priori' no suscita el rechazo de los trabajadores, tal y como querían los socialistas. Ellos, que habían cedido inicialmente a los morados la capacidad de elegir candidato al liderazgo de RTVE, dieron marcha atrás para buscar el consenso con el PP. A fin de cuentas, Flores había sido colocado en 2012 como director de Radio 3 por el primer presidente de la corporación al que promovió Mariano Rajoy, Leopoldo González-Echenique.

Tomás Fernando Flores, director de Radio 3 desde 2012 y candidato a presidir RTVE, en 2015. (EFE)
Tomás Fernando Flores, director de Radio 3 desde 2012 y candidato a presidir RTVE, en 2015. (EFE)

Los populares respondieron, de hecho, sin descartar un eventual apoyo a Flores, aunque el hombre que ellos habían elegido para pilotar la empresa es Eladio Jareño, director de TVE desde 2016. Todo dependería de la negociación, decían, de la que esperaban obtener la garantía de cuatro de los diez puestos a reparto del consejo de administración que gobernará la cadena unos meses, hasta que salga adelante el relevo por concurso público.

Horas más tarde, los nubarrones encapotaron un cielo que se había comenzado a despejar. Justo con el pleno en el Congreso, la primera prueba de realidad para el Ejecutivo de Sánchez. Necesitaba el apoyo de dos tercios de la Cámara —234 diputados—, pero la candidatura encabezada por Flores solo obtuvo 150 votos, a 26 incluso de la mayoría absoluta. Los socialistas no esperaban el desbloqueo en la primera ronda, pero lo cierto es que se descolgaron más grupos de la cuenta. Compromís, aliado de Podemos, anunció su voto en blanco porque ni siquiera había sido consultada. También se despegó el PDeCAT (aunque está a un paso del apoyo), ERC y Nueva Canarias y, por el flanco derecho, Foro Asturias, UPN y Coalición Canaria, además de Ciudadanos, que en señal de protesta no quiso ni participar en la votación para no legitimar el "dedazo" y directamente salió del hemiciclo. La lista del PP, la liderada por Jareño, recabó 128 respaldos. Un total de 27 votos en blanco y uno nulo —la anécdota de la sesión fue esa papeleta en la que estaba escrito el nombre del fallecido Lauren Postigo— dieron al traste con el primer gran test parlamentario del Gobierno.

La lista patrocinada por PSOE, Podemos y el PNV obtiene 150 votos en la primera vuelta, por los 128 de la plancha del PP, los 27 blancos y uno nulo


Este martes, el pleno del Senado será un fiel reflejo: se requieren los dos tercios y no se conseguirán. De ahí que toda la presión esté situada en lo que ocurra el miércoles, a las cinco. Entonces se necesitará que los seis consejeros que ha de elegir la Cámara Baja salgan refrendados por una mayoría absoluta de diputados y avalados por al menos cuatro grupos.

"Sacar todo lo que podamos"

Ese será el margen para negociar. Y el PP quiere aprovecharlo a tope. La dirección popular, de hecho, cambió el guion sobre la marcha. A la vista de que la propuesta firmada por PSOE, Unidos Podemos y PNV arañaba apenas 150 votos y que ERC seguía muy fría porque exige guiños claros del Ejecutivo hacia Cataluña, subió un peldaño sus exigencias. Ya no pedía cuatro sillas en el consejo. Quería más. Mínimo cinco. Fuentes del PP alegaban que, como Ciudadanos ha dejado la plaza que le correspondía libre (se espera a que la renovación se haga por concurso), no podía aceptar que "el bloque de PSOE, Podemos y PNV" se adjudicase la mayoría del consejo —seis de 10 puestos totales— más el voto de calidad del presidente, necesario en caso de empate. "Vamos a intentar sacar todo lo que podamos de esta negociación", confesaban fuentes del partido a este periódico. Los conservadores quieren, pues, hacer valer su mayoría.

El PP cambia el guion sobre la marcha y de pedir sus cuatro puestos demanda más sillas, al dejar su plaza vacante Cs y quedarse la presidencia el PSOE

En el PSOE sospechan que se trata de una estrategia de presión del PP, aprovechando la escena de debilidad parlamentaria que arrojó este lunes el pleno y el distanciamiento de ERC. Y ya advierten de que no cederán ni una silla más a los populares, porque desde que se puso en marcha la reforma legal, allá por septiembre de 2017, siempre quedó claro cómo sería el reparto: cuatro candidatos propuestos por el PP, tres por el PSOE, dos por Unidos Podemos y uno por Cs. Distribución que, por cierto, reconoce la cúpula conservadora. La configuración que han diseñado los socialistas, en caso de que prospere el acuerdo con los de Rafael Hernando, es respetar la cuota de cuatro consejeros para el PP, reservar tres sillas para Podemos, adjudicar una plaza al PNV y quedarse ellos con dos (una, la presidencia).

Subiendo su listón de exigencias, los conservadores creen tener algo más a mano conseguir el objetivo que en principio persiguen: garantizarse sus cuatro asientos en la cúpula de RTVE. Además, su deseo es que salgan elegidos dos de sus nominados en el Congreso —Eladio Jareño, director de TVE, y la exdiputada Macarena Montesinos— y otros dos propuestos en el Senado —Jenaro Castro, director de Informativos no Diarios de TVE y de 'Informe Semanal', y Carmen Sastre, directora de Contenidos Informativos de la tele—. Prioriza esos nombres, tres de los cuales saldrán seguramente de sus puestos directivos tras la remodelación del equipo gestor. Pero para que resulten votados dos de sus patrocinados en cada Cámara ha de llegar a un acuerdo con PSOE, Podemos y PNV. Estos tendrían que deshacer su lista prioritaria, la del Congreso, y 'sacrificar' dos de sus nombres, y a la vez seleccionar a los dos registrados en el Senado a los que quiera compensar.

La renovación de RTVE, en el aire por el malestar de ERC y las exigencias del PP

Entre los acordados por socialistas, morados y 'jeltzales', figuran, además de Flores, los periodistas Rosa María Artal, Cristina Fallarás, Juan Tortosa y Fernando López Agudín; el director del diario vasco 'Deia', Juan José Baños; los catedráticos Josep Lluís Micó y Víctor Sampedro y la profesora Concepción Cascajosa, y la directora de Relaciones Laborales de RTVE, Isabel Cerrada. A los cuatro ya citados postulados por el PP hay que añadir al consejero en funciones de RTVE José Manuel Peñalosa; los vicepresidentes de las teles manchega y aragonesa, Carmen Martín y Juan Pablo Artero; al miembro de la cúpula de la corporación gallega Luis de la Matta, a la directiva de RTVE en Canarias Cristina Alcaine y al profesor de la Universidad Católica de Murcia Manuel González-Sicilia.

Es decir, que cabe la posibilidad de que se crucen las dos listas presentadas y se arme una de consenso en cada Cámara, que sería respaldada por PSOE, PP, Podemos y PNV. O que socialistas, morados y nacionalistas vascos se nieguen a desmontar su candidatura en el Congreso y se comprometan con el PP a que avalarán la suya íntegra en el Senado. O que directamente el acercamiento con los populares fracase.

La renovación de RTVE, en el aire por el malestar de ERC y las exigencias del PP

La pista de la convalidación del decreto ley

En ese caso, el PSOE necesariamente tendría que recurrir a ERC, porque para que la segunda votación sea válida necesita mayoría absoluta y el aval de cuatro grupos. El problema es que los republicanos continúan muy quejosos con el Ejecutivo. Se sienten decepcionados después de que los socialistas rechazaran la semana pasada su moción en la que reclamaban un diálogo "sin condiciones ni renuncias" con la Generalitat. Así que piden a Sánchez gestos reales. El portavoz, Joan Tardà, avisó desde la tribuna de cuál será la siguiente oportunidad: este martes, cuando comparezca en la Comisión Constitucional la vicepresidenta, Carmen Calvo, para exponer los planes de su departamento. ERC no aspira a una silla en el consejo, sino a hablar "de todo", incluido el referéndum de autodeterminación.

Los republicanos siguen demandando al Ejecutivo de Sánchez gestos reales de diálogo "sin renuncias ni condiciones" con Cataluña

La posición de los republicanos no es baladí. Porque aunque los socialistas lograran atraer a los populares en la elección del consejo transitorio, necesitarán convalidar su real decreto ley. Y para ello necesitaría articular una mayoría distinta, puesto que el PP sí que ha ratificado que no piensa respaldar ese texto y que, de hecho, lo llevará al Tribunal Constitucional. Para que el Congreso convalide la norma impulsada por el Ejecutivo, el PSOE necesita mayoría simple de la Cámara. Le valdría con que ERC se abstuviera. Si se une al voto en contra de PP y Cs, Sánchez no tendría nada que hacer y el bofetón parlamentario sería mayúsculo.

Todos los partidos, especialmente los dos grandes, asumen un nivel de riesgo. Si el PP se encastilla en la negociación, sabe que puede quedarse fuera del consejo, puesto que el real decreto ley establece que si el Senado —donde los conservadores disponen de mayoría absoluta, pero no cuentan con la complicidad de otros tres grupos— bloquea la renovación, la pelota regresará al tejado del Congreso, y este procedería a la votación de los consejeros que faltasen. A la inversa, si el PSOE no convence al PP, pero tampoco a ERC, se expone a que su primera gran apuesta política naufrague y se le desmorone como un castillo de naipes. Si cede demasiado ante Hernando, se le podría desbaratar su pacto con Podemos y PNV. Por eso la reconfiguración de las piezas en las próximas horas será crucial para saber cómo se compone el endemoniado puzle de la renovación de RTVE. La negociación, a varias bandas, será ardua e imprevisible.

Eladio Jareño, director de TVE y candidato a la presidencia de RTVE por el PP. (EFE)
Eladio Jareño, director de TVE y candidato a la presidencia de RTVE por el PP. (EFE)

En juego no solo están los puestos del consejo, sino también los principales cargos directivos de RTVE. Y el más codiciado, el que dará la medida de si en la corporación se liquida la etapa negra de "manipulación" y "censura" que incansablemente han denunciado los trabajadores, es el de jefe de Informativos de Televisión Española. El responsable saliente es José Antonio Álvarez Gundín, designado por el hasta ahora presidente de la casa, José Antonio Sánchez.

La renovación de RTVE, en el aire por el malestar de ERC y las exigencias del PP

¿Administrador único?

El presidente del Gobierno, desde Lisboa, recordó que "los dos elementos fundamentales" para lograr "la regeneración democrática" en RTVE son el consenso parlamentario y el acuerdo de los trabajadores. "El segundo ya lo tenemos —defendió—, y para el primero hay que apelar a la responsabilidad y generosidad de los grupos", a los que emplazó a "anteponer los objetivos de regeneración" a los partidistas. "Podemos cambiar las cosas en RTVE. Tenemos una votación importante el miércoles y el Gobierno va a intentar que salga adelante y que haya renovación", añadió durante su rueda de prensa con el primer ministro portugués, el socialista António Costa. No hizo referencia a su pacto con Iglesias y a cómo se había reconducido. El Ejecutivo, dijo, desea entenderse con otras fuerzas políticas, y "singularmente con Podemos", para este asunto y para otros tantos en los que pueden coincidir, como la lucha contra la brecha salarial, la ley de igualdad laboral o la regulación de la eutanasia.

Sánchez pide "responsabilidad" y "generosidad" a los grupos tras tener el aval de los trabajadores, que piden actuar ya contra la manipulación y la censura

Fuentes de la redacción indicaban a este diario que, en efecto, Tomás Fernando Flores no cuenta con el rechazo de los profesionales. Se le reconoce que cuenta con "experiencia de gestión" y que conoce la casa, aunque la plantilla también está expectante. Prueba de ello era la prudencia que se palpaba en las cuentas oficiales de Twitter del movimiento Mujeres RTVE y del consejo de informativos de TVE. En ese sentido, fuentes de este órgano que representa a los periodistas, insistían en que la primera gran decisión del nuevo presidente será la elección del jefe de Informativos. Y este directivo debe "sentirse vinculado por el resultado del referéndum" que el consejo de informativos convoque obligatoriamente por ley. Las mismas fuentes recordaban que tanto Gundín como su antecesor, Julio Somoano —el elegido por González-Echenique en 2012—, recibieron una oposición de los periodistas superior al 70%. Esa consulta a la redacción es preceptiva, pero no vinculante.

La renovación de RTVE, en el aire por el malestar de ERC y las exigencias del PP

La madeja puede desliarse en las próximas horas o todo lo contrario. Resolverse antes del domingo o Enredarse más aún. Porque si la elección del consejo se estrella, entonces al Gobierno le quedará únicamente la salida del administrador único provisional de RTVE, figura que, para salir adelante, ha de contar con el refrendo del Parlamento (dos tercios en primera vuelta y mayoría absoluta en segunda). La negociación se juega a varias bandas y en varias pistas. Equilibrios muy precarios para una renovación, la de la tele pública, que se ha liado al máximo y que no acaba de encarrilar.

Los 20 consejeros propuestos

PSOE, Unidos Podemos y PNV proponen los siguientes diez consejeros

-Los seis registrados en el Congreso:

Rosa María Artal Martínez (propuesta por Podemos)
Juan José Baños Loinaz (PNV)
Concepción Cascajosa Virino (PSOE)
Cristina Fallarás Sánchez (Podemos)
Tomás Fernando Flores (PSOE)
Víctor Sampedro Blanco (Podemos)

-Y los cuatro registrados en el Senado

Isabel Cerrada Escurín (PSOE)
Fernando López Agudín (Podemos)
Josep Lluís Micó Sanz (PSOE)
Juan Tortosa Marín (Podemos) 

El PP, a su vez, presentó su listado de 20 candidatos al consejo de RTVE

-En el Congreso:

Eladio Jareño Ruiz 
Macarena Montesinos de Miguel
Manuel González-Sicilia Llamas
Juan Pablo Artero Muñoz
Luis de la Matta Cantó
María Nieves Cristina Alcaine Hernández

-Y en el Senado, sus cuatro aspirantes son:

Jenaro Castro Muiña
José Manuel Peñalosa Ruiz 
Carmen Sastre Bellas
Carmen Martín Abellán

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