COMPARECENCIA EN EL CONGRESO PARA INFORMAR DE LOS PLANES DE SU ÁREA

ERC se abre a votar RTVE tras prometer el Gobierno dialogar "sin cortapisas" con Torra

La vicepresidenta ofrece un diálogo "abierto" a Cataluña, y eso significa "libertad para hablar" de lo que se quiera, pero el Ejecutivo no admitirá el referéndum. Ese "hablar de todo" satisface a Tardà

Foto: La vicepresidenta, Carmen Calvo, junto con el presidente de la Comisión Constitucional del Congreso, Jesús Posada, este 3 de julio. (EFE)
La vicepresidenta, Carmen Calvo, junto con el presidente de la Comisión Constitucional del Congreso, Jesús Posada, este 3 de julio. (EFE)

"Nos disponemos a intensificar un diálogo abierto, franco, democrático y sin cortapisas" con el Govern de Cataluña. "Sin cortapisas". Dos palabras claves en el lenguaje gubernamental, que empleó este martes la vicepresidenta, Carmen Calvo, y que requerían, porque así lo pedían los grupos, de aclaración. De que concretara qué quería decir con ello. Y eso significa, para el Ejecutivo de Pedro Sánchez, que Quim Torra plantee las propuestas que desee, incluso la de referéndum de autodeterminación. Pero que escuche y que se pueda hablar de todo no quiere decir que transija con el derecho a decidir, porque no lo aceptará. Esa apertura satisface a ERC, que ya se plantea cambiar su voto respecto a la convolidación del real decreto ley de RTVE y el relevo de su cúpula, dos asuntos conexos desde hace una semana.

La primera comparecencia de Calvo en el Congreso, convocada para explicar los planes de su mandato, gravitó en torno a Cataluña. Sobre todo en torno a eso, aunque también la número dos, durante una sesión de buen tono con los grupos y que se prolongó durante cinco horas, hiciera referencia al traslado de Francisco Franco y José Antonio Primo de Rivera del Valle de los Caídos (se hará "con respeto" a las familias), a las migraciones o a la igualdad, materia esta última que exigirá una convocatoria de la comisión específica de la Cámara Baja en los próximos días. Pero la política de distensión con Cataluña es uno de los ejes del Gobierno, más aún cuando ya ha comenzado el traslado de los presos del 'procés' a las cárceles de esa comunidad, cuando quedan apenas unos días para la reunión de Pedro Sánchez con el 'president' Quim Torra será el próximo lunes 9 de julio en La Moncloa—, y cuando hasta depende de ella la renovación del consejo de administración de RTVE.

Calvo recalca que el respeto ha de ser "compartido". El "cumplimiento de la legalidad y de las normas" es una "obligación de ida y vuelta constante", dice


Calvo señaló, durante su exposición inicial, que el Ejecutivo no quiere "eludir" su responsabilidad de restablecer el diálogo con Cataluña, aunque desea que "ese respeto sea compartido", que obligue al Gobierno central pero también a la Generalitat. Así, el "cumplimiento de la legalidad y de las normas" es una "obligación de ida y vuelta constante". El Gabinete de Sánchez, pues, se dispone a un diálogo "sin cortapisas", que hará de manera "abierta, franca, constructiva". Es consciente de que ha de hablar con un Govern independentista, y que no tiene una mayoría suficiente en la comunidad. Hay que "restablecer un diálogo que se rompió", porque hay "obligaciones de carácter político" que debe atender. "El Govern tiene un proyecto distinto, pero somos capaces de encontrarnos con ellos, en la formalidad que corresponde".

"¿'Sin cortapisas' es igual a 'sin condiciones'?"

La expresión "sin cortapisas" no pasó desapercibida ni para el PDeCAT, ni para el PNV ni, sobre todo, para ERC. Tampoco para el PP y Ciudadanos, por razones opuestas. Los republicanos fueron quienes más se explayaron, dolidos como están por el hecho de que el PSOE no apoyara la semana pasada una moción en la que reclamaban un diálogo "sin condiciones ni renuncias" con Cataluña. "¿'Sin cortapisas' es sinónimo de 'sin condiciones'? —preguntó a Calvo el portavoz de ERC, Joan Tardà—. Puedo entender que sí, pero necesito que lo diga usted. ¿'Sin renuncias' significa que nosotros tenemos que asumir dialogar responsablemente dialogar de una reforma del Estatut? Esa condición la asumimos".

Faltaría más que no tuviera libertad Torra para venir a hablar con el presidente todos los españoles de lo que considere oportuno

"Sin cortapisas significa libertad para hablar", explicó en su réplica la vicepresidenta. "Queremos hablar con libertad. Pero el derecho a la autodeterminación no existe porque no existe en ninguna Constitución democrática", recalcó, dejando claro cuál es la línea infranqueable que el Ejecutivo no traspasará. Torra, por tanto, puede viajar a Madrid para su reunión con Sánchez y hablar "de lo que considere oportuno", porque lo contrario colocaría al Ejecutivo en una "situación muy poco democrática". El Gobierno, insistió, también se siente "responsable" ante los ciudadanos, también ante los catalanes que se sienten independentistas.

Carmen Calvo, vicepresidenta del Gobierno y ministra de la Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad, este 3 de julio en el Congreso. (EFE)
Carmen Calvo, vicepresidenta del Gobierno y ministra de la Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad, este 3 de julio en el Congreso. (EFE)

"El 'president' Torra tiene que venir a hablar con el presidente Sánchez en el tono de lealtad, de respeto, conociendo las posiciones políticas pero con la tranquilidad de que se puede plantear todo aquello que pueda ayudar —justificó—. Todo el mundo sabrá y saben ya de hecho los sitios donde nos nos vamos a poder encontrar [el derecho de autodeterminación], pero solo faltaría que lo único que le tengamos que decir a los catalanes y al conjunto de españoles que no podemos hablar", porque eso sería como "segar la hierba bajo los pies" antes siquiera de iniciar el diálogo. "Faltaría más que no tuviera libertad Torra para venir a hablar con el presidente todos los españoles de lo que considere oportuno".

Calvo añadió que Torra, el 'president' legítimo de Cataluña, está al frente de un Govern que hasta el momento "no ha cometido ni una sola ilegalidad, ni una falta en relación con el Estatut ni a la Constitución". "Tenemos que estar concernidos todos: o seguimos jugando a las palabras o cada uno será responsable de si echa o no leña al fuego, si está para ayudar o no. Cataluña tiene un problema y lo quiere resolver", y "quizá el tiempo no deje posibilidades eternas".

Que se incluya en el orden del día

Tanto Tardà como a Jordi Xuclà, diputado del PDeCAT, celebraron las aclaraciones de Calvo. Pero especialmente importantes eran las palabras de respuesta del portavoz republicano. "Ha dicho que solo faltaría que Torra no viniera a hablar de lo que considere oportuno. Pues solo faltaría que Sánchez no pudiera decirle a Torra todo aquello que considere oportuno. Fíjese si hemos coincidido. Estoy convencido de que Torra está dispuesto a escuchar todo aquello que Sánchez considere conveniente". Tardà anunció entonces que si mañana miércoles la ministra de Política Territorial, Meritxell Batet, que comparece en el Congreso —en el mismo formato que la vicepresidenta—, ratifica las palabras de Calvo e incluye en el orden del día de la reunión del próximo lunes entre el 'president' y el jefe del Ejecutivo un punto específico sobre el referéndum, entonces él reunirá a su grupo, informará a ERC y al Govern de esas declaraciones y se abrirá por tanto a modificar su posición respecto al real decreto ley de RTVE. Es decir, que si Batet, que es quien prepara con Elsa Artadi, la portavoz del Ejecutivo catalán, asume incluir en el orden del día la discusión sobre una consulta pactada, aunque luego Sánchez y Torra constaten sus discrepancias, ERC se dará por satisfecha y apoyará el decreto sobre la corporación, y sus votos son fundamentales para el PSOE.

Si Batet ratifica las palabras de Calvo y finalmente Sánchez y Torra hablan del referéndum, aunque no negocien, ERC apoyará el decreto ley de RTVE

Lo que quieren los republicanos es que se dé "carta de naturaleza" al debate sobre el referéndum, que cuando lo exponga Torra, el presidente "no se tape las orejas o se vaya al lavabo", explicaban gráficamente desde el partido catalán. ERC no pretende siquiere ni que se negocie sobre la consulta, porque es consciente de que el Gobierno no lo admitirá, pero cree que si ambos mandatarios pueden simplemente hablar sobre el asunto, se habrá avanzado mucho.

Para Cs, ese diálogo "sin cortapisas" que ofrece el Gobierno es "preocupante" y una muestra de "debilidad" y "fragilidad", en palabras de Albert Rivera, informa EFE. El portavoz del PP en la Comisión Constitucional, Francisco Martínez, manifestó su inquietud por la reacción del Ejecutivo en caso de que persista "la vía unilateral". Y advirtió de que un diálogo sin cortapisas supone una "trampa retórica, sin contenido", ya que "se podrá dialogar sobre aquello sobre lo que se pueden tomar decisiones, como hizo Rajoy". El diputado conservadorcargó también contra el "reparto del botín" entre PSOE y Podemos a cuenta de la tele pública, un "ejemplo" más de la voluntad de los socialistas por "ocupar el poder con toda su extensión". Calvo amonestó al PP por hablar de "botín, trabuco o reparto", porque lo que ha hecho el Gobierno es respetar "escrupulosamente la ley" que todos los grupos pactaron el año pasado y obligar a las Cortes a moverse para proceder a esa renovación urgente e interina de la corporación.

No son comparables, dijo, el "decretazo-dedazo del PP en 2012", cuando dinamitó la necesidad de consenso amplio que imponía la ley de Zapatero de 2006 —"no se habló con nadie, sino que se decidió quién dirigía RTVE de la noche a la mañana y sin anestesia"—, con el texto promovido por el Ejecutivo socialista que persigue que RTVE "cumpla con la función que tiene de neutralidad, profesionalidad e imparcialidad" porque "maneja el derecho fundamental a la información". Calvo volvió a pedir un "esfuerzo" a los grupos para que remen hacia el consenso, y se haga del relevo en RTVE "el mínimo estrambote posible". Los nombres propuestos para el consejo "son todos respetables, alguno absolutamente respetable para todos", dijo en referencia al nominado como presidente de la empresa, Tomás Fernando Flores, que fue designado director de Radio 3 en la época de control del PP.

La sesión, que se prolongó durante cinco horas, se condujo en un tono sosegado que la propia vicepresidenta agradeció. No hubo combate duro, ni siquiera con el PP o Cs. Tampoco con UPN, que insistió en preguntar si el Ejecutivo se dispondría a sacar de prisión a reclusos de ETA, a lo que ella afirmó que no se excarcelará a ninguno. Solo se les acercará a Euskadi, y eso ya formaba parte de la política antiterrorista, por no hablar, aguijoneó, de que José María Aznar aproximó "a ciento y pico presos de ETA" en sus años en La Moncloa. Pero el buen rollo se palpó sobre todo entre Calvo y el portavoz de Unidos Podemos, Íñigo Errejón, que cumplimentó a la número dos por sus largas explicaciones y por responder a todas las preguntas de los grupos. Es indudable: las relaciones entre socialistas y morados pasan por su mejor momento.

Abierta a cambiar la Constitución para eliminar la palabra "minusválidos"

"En algún momento" España tendrá que encarar la reforma de la Constitución "con el debate social y político correspondiente, pero también sin ningún tipo de temor". Son palabras de la vicepresidenta, Carmen Calvo. No hacía sino reproducir la posición de su partido. A fin de cuentas, las constituciones son "mapas que tienen que coincidir con el territorio" y que "no pueden estar desajustados".

Pero más allá de esa revisión ambiciosa de la Carta Magna, quizá quepa plantearla en pequeño. Calvo recogió el guante que le lanzaba el portavoz del PDeCAT, Jordi Xuclà, presidente de la Comisión para las Políticas Integrales de la Discapacidad. El diputado pidió que se supriman en la Constitución las referencias a los "disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos" que cita el artículo 49 de la Carta Magna. Xuclà aludía a la campaña que promueve el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) y al empuje de la "activa periodista" Vicky Bendito para que se active esa modificación constitucional. No sería un cambio complicado: con tres quintos de cada Cámara bastaría. 

 

Calvo se mostró partidaria de una reforma para suprimir del texto de 1978 términos ya periclitados y ofensivos. Como convendría revisar, por ejemplo, el hecho de que la palabra 'mujer' solo aparezca en el artículo 32 para referirse al matrimonio (además de la alusión a la sucesión en la Corona, en el art. 57). Es decir, que cabe plantearse una "normalización lingüística", y la incorporación de la plena igualdad. 

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