los candidatos a las primarias del pp

La Guerra de Margallo

El exministro de Asuntos Exteriores se presenta como el 'outsider' de las primarias del PP, enfrentado a Sáenz de Santamaría

Foto:  Ilustración: Raúl Arias.
Ilustración: Raúl Arias.

La Guerra de Margallo tuvo lugar en 1893, fue conocida también como Primera Guerra del Rif y en ella falleció Juan García y Margallo, entonces gobernador militar de Melilla. Hoy su bisnieto ha iniciado la segunda Guerra de Margallo con idéntica desproporción de fuerzas y, por tanto, las mismas opciones de ganar la batalla, es decir, ninguna. De aquella guerra se hizo popular una copla que dice: "No te vaya a pasar lo que le pasó a Margallo, que por defender a España se cayó del caballo".

José Manuel García-Margallo (Madrid, 1944) se ha lanzado estos días a una guerra casi en solitario en las primarias del PP. Lleva al proceso interno su batalla contra la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría con la idea de que, como su bisabuelo, caerá con los honores de haber defendido sus posiciones y haber utilizado su sacrificio para poner en evidencia a su rival política y haber puesto sobre la mesa un debate ideológico sobre la idea de España, los impuestos o la reforma constitucional. Los Margallo parecen no rendirse nunca, ni temen al peligro.

Es el mayor de todos los candidatos a las primarias y les saca a todos 19 libros, los que ha escrito sobre política, fiscalidad y exteriores

Es el mayor de todos los candidatos a las primarias y les saca a todos 19 libros, los que ha escrito sobre política, fiscalidad y exteriores. También les gana a los otros seis juntos en trayectoria política, porque Margallo estaba ya por el Congreso en 1977, en las Cortes constituyentes, como diputado de UCD y participante en alguno de los debates sobre el proyecto de Constitución. En ese debate constitucional le tocó defender la ponencia sobre el artículo 149.2 que asegura que "sin perjuicio de las competencias que podrán asumir las Comunidades Autónomas, el Estado considerará el servicio de la cultura como deber y atribución esencial y facilitará la comunicación cultural entre las Comunidades Autónomas, de acuerdo con ellas". También la disposición adicional 5 sobre Ceuta y Melilla fue defendida por él.

A título particular, presentó una enmienda al artículo 2 para incluir la palabra "indivisible", en relación a la unidad de España. Ganó la batalla parlamentaria y ahí queda su legado constitucional, con una sola palabra pasará a la posteridad. "La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas", dice el artículo que, por cierto, luego ha sido tantas veces invocado por Soraya Sáenz de Santamaría, su gran rival política, en la batalla jurídica de Cataluña.

García-Margallo: ''Sería absurdo que yo creyese que Soraya es la mejor candidata''

Su entrada en política (o lo que fuera entonces) llegó con su ingreso en Juventudes Monárquicas Españolas (JUME) en 1960, cuando estudiaba en Deusto y cuando los padres de los demás candidatos de las primarias ni se conocían siquiera. No había nacido ninguno de sus oponentes en la carrera para liderar el PP cuando él se casó en 1970 por primera vez y con los condes de Barcelona como padrinos.

Su condición de monárquico le viene de abolengo, de su abuelo, subsecretario de Gobernación de Alfonso XIII y responsable del traspaso de poderes al Gobierno de la Segunda República, el 14 de abril de 1931. Estudió en Harvard y aprobó las oposiciones a Inspector Técnico Fiscal del Estado, pero luego su vida laboral ha discurrido casi íntegramente en política o cargos públicos. Desde director general de Desarrollo Comunitario del Ministerio de Cultura en 1977 a diputado, eurodiputado durante 14 años y ministro de Asuntos Exteriores de Rajoy en 2011 y 2016.

Cuenta que en 1976, en el inicio de los partidos tras la dictadura, colaboró con Francisco Fernández Ordóñez y que como no se ponían de acuerdo sobre la definición ideológica de la formación que crearon, optaron por un término medio en el que entraran todos: "Liberal de inspiración socialdemócrata". Es decir, una especie de precursor de la transversalidad de la nueva política actual, una idea que compraría el mismísimo Ciudadanos de Albert Rivera.

Se considera amigo de Mariano Rajoy y, de hecho, unas pocas horas antes de la accidentada jornada del 1 de octubre de 2017, mientras la policía nacional y la Guardia Civil se desplegaban en Cataluña para evitar el referéndum ilegal, el entonces presidente del Gobierno bailaba con su reconocido estilo tras el banquete de la boda de uno de los hijos de Margallo.

En el Gobierno de Rajoy lideró lo que se llamó primero el G-5 y luego el G-8, un grupo de ministros críticos con Soraya Sáenz de Santamaría, que se reunía periódicamente en secreto. En ese polo de poder alternativo al de los "sorayos" estuvieron, entre otros, Margallo, Jorge Fernández, Ana Pastor, José Manuel Soria, Miguel Arias Cañete, Pedro Morenés, Rafael Catalá e Isabel García Tejerina. A Soria, por cierto, le organizó Margallo una fiesta de despedida cuando dimitió por sus relaciones con paraísos fiscales.

Su enfrentamiento abierto con la exvicepresidenta se inició en 2003, mucho antes de estar en el Gobierno, cuando empezó a tramitarse la reforma del Estatut de Cataluña. Margallo era partidario de una estrategia diferente a la oficial y llegó a redactar un proyecto de Estatut alternativo. Su propuesta era mantener la presencia del Estado en Cataluña, tras una Diada de extraordinaria participación, y evitar el choque de legitimidades con un recurso al Tribunal Constitucional demasiado amplio. Perdió la batalla, se presentó el recurso contra más de un centenar de artículos y la sentencia anuló preceptos clave del texto ratificado en referéndum en Cataluña.

Una parte de esa tesis intentó ponerla en marcha desde el Ministerio de Asuntos Exteriores desde 2011, con un plan de acción exterior que trasladara en otros países la posición del Gobierno. En este caso perdió la batalla y también el ministerio.

En esos años llegó a redactar una propuesta de reforma constitucional que entregó a Rajoy para que sirviera de base de un diálogo con los nacionalistas catalanes. También esa batalla la perdió y se cumplió la literalidad de la copla popular del siglo XIX: "Margallo, por defender a España se cayó del caballo".

El exvicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras. (EFE)
El exvicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras. (EFE)

Activo polemista, lector voraz y una especie de metralleta de citas de todo tipo de personajes y escritores. Asumió el papel de oponente de Oriol Junqueras en debates públicos en vísperas del arranque del proceso independentista de Cataluña para sorpresa y malestar de muchos de su Gobierno y partido. Y ahora es habitual en programas de tertulia política, con el papel de heterodoxo del centroderecha.

Pese a ser el más veterano de todos los candidatos se presenta como el 'outsider' de las primarias y cita a Winston Churchill para explicar que no siempre el de más edad es el más viejo. Y viceversa.

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