Rivera mantiene la distancia con PP y PSOE y capitaliza el ala más dura contra Torra
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DISCREPANCIAS ENTRE LOS CONSTITUCIONALISTAS

Rivera mantiene la distancia con PP y PSOE y capitaliza el ala más dura contra Torra

El constitucionalismo no está roto porque persigue un objetivo común, pero sí hay fisuras en sus puntos de vista. El líder de Ciudadanos continúa distanciándose y apostando por actuar

Foto: El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante la reunión que mantuvo este jueves con el líder de Ciudadanos, Albert Rivera. (EFE)
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante la reunión que mantuvo este jueves con el líder de Ciudadanos, Albert Rivera. (EFE)

El presidente del Gobierno y Albert Rivera se reunieron durante casi una hora este jueves en el Palacio de la Moncloa. El asunto a tratar era el habitual desde hace casi un año en sus escasos contactos bilaterales: Cataluña. La conclusión quedó clara al término de la cita, aunque dirigentes de la formación naranja reconocen que no se llevaron sorpresas. El constitucionalismo no está roto porque persigue un objetivo común, pero en sus puntos de vista sí existen fisuras, y no son menores. El líder de Ciudadanos tiene clara su posición y se la trasladó sin matices al jefe del Ejecutivo: dados los antecedentes de los independentistas, hay que actuar cuanto antes y no es preciso esperar a los hechos. "La vía penal es para los jueces, pero la vía política es para los políticos. Y vigilar en estos momentos es actuar", zanjó.

PP y PSOE se encuentran alineados en torno a una misma idea. Entienden que "actuar" —lo que supondría la aprobación de un nuevo artículo 155 para intervenir competencias en Cataluña— será necesario en el momento en que se comentan nuevas ilegalidades, pero no antes. El Gobierno en ese sentido insiste en mostrar contundencia. Pero a Rivera le parece insuficiente: cree que el discurso de investidura de Quim Torra, su visita a Puigdemont en su primer día como 'president' y su anuncio de que reabrirá las llamadas embajadas catalanas son la prueba de que todo seguirá igual, "o irá a peor". Por eso, la propuesta de Ciudadanos es que "se extienda" la aplicación de ese artículo, es decir, que se vuelva a poner en marcha a través de un acuerdo en el que entrarían, al menos, la intervención de las cuentas de la Generalitat para evitar el desvío de fondos públicos a la causa secesionista, la seguridad ciudadana (control de los Mossos) y los medios de comunicación públicos.

placeholder Detalle de las manos del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el líder de Ciudadanos, Albert Rivera (i).
Detalle de las manos del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el líder de Ciudadanos, Albert Rivera (i).

Desde el partido naranja insisten en que estos aspectos son "los mínimos" a los que aspiran en un posible nuevo acuerdo, aunque entienden que otras competencias como la educativa deben estar muy presentes en un 155 renovado. Pero más allá de sus exigencias, Rivera también jugó a dejar la pelota en el tejado del Gobierno, asegurando que en última instancia es el Consejo de Ministros el que debe elaborar el nuevo marco de aplicación, aun a sabiendas de que Rajoy quiere consensuar con el PSOE y su formación la respuesta del Estado al desafío.

La cuestión es que en estos momentos el constitucionalismo sí ha experimentado una división y el partido de Rivera es el que pretende capitalizar la postura más dura contra el secesionismo. De ahí que pida la inminente puesta en marcha de otro 155 en un ataque directo a Torra, pero también al Gobierno central y a los socialistas, al afirmar que continúan en una postura equivocada y blanda.

Rivera quiere más 155 y lo quiere ya

Hasta el punto de que el dirigente de centro volvió a pedir desde La Moncloa a ambos líderes que "rectificaran" evitando errores del pasado y garantizando la seguridad y el cumplimiento de la ley en Cataluña. Aunque con una rebaja de tono evidente —en las formas, pero no en el fondo— , el líder de Ciudadanos continúa enarbolando la bandera de la firmeza inaugurada hace días en el Congreso, cuando anunció que su partido daba por roto el acuerdo con el Gobierno si no daba un paso al frente. En la formación insisten en que continuarán defendiendo este posicionamiento porque "no se puede huir" de las instituciones ni de una comunidad autónoma. Aseguran además que no es una estrategia con respecto a las encuestas, porque es la postura que siempre han mantenido. Pero, desde luego, fue el mensaje que dio a Inés Arrimadas la victoria en las elecciones catalanas de diciembre, llevándose por delante al PP en esta comunidad y dejando al PSC estancado.

En el lado del Gobierno aseguran que la reunión entre Rajoy y Rivera fue "muy bien" y que el presidente agradeció encontrarse con el líder centrista porque entiende que una imagen de unidad de los partidos constitucionalistas son la mejor herramienta frente al separatismo. Hubo fotografía, aunque los gestos serios no acompañan al optimismo trasladado desde Moncloa. Sobre todo si se compara con el encuentro que el jefe del Ejecutivo mantuvo hace solo un par de días con Pedro Sánchez. La imagen de Rajoy junto al líder de los socialistas se produjo en un clima bien distinto, sin tensiones.

Foto: Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, este 15 de mayo minutos antes del comienzo de su reunión en el palacio de La Moncloa. (EFE)

El presidente lo recibió en la escalinata, como suele ser habitual, algo que no hizo con Rivera este jueves, al que esperó dentro del palacio para saludarle. Era la primera vez que el líder naranja acudía a La Moncloa desde el pasado 28 de diciembre. A lo largo de este año, ambos dirigentes han mantenido contactos telefónicos en apenas dos ocasiones: en enero (fundamentalmente para hablar del acuerdo de los Presupuestos) y marzo. Fuentes de Ciudadanos aseguran que el contacto de su jefe de filas con Rajoy no es en absoluto fluido.

Más allá de la iniciativa emprendida por Rivera en el Congreso a nivel nacional con los otros dos partidos constitucionalistas (y rivales electorales), el partido naranja también ha emprendido una campaña internacional para desmontar al independentismo. Arrimadas anunció durante la sesión de investidura de Torra que su grupo enviaría traducidos los textos "supremacistas" y "xenófobos" del nuevo 'president' al Parlamento Europeo "para desenmascarle" ante todos los socios comunitarios. Lo hizo a través del eurodiputado Javier Nart, en inglés, francés y alemán. Horas después, el rotativo galo 'Le Figaro' ya se hacía eco de algunos de ellos, comparándolo con Mussolini y Milosevic.

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