HUELGA DEL 8 DE MARZO

Manifiesto 8M: de la violencia sexual a la brecha salarial, los argumentos de la huelga

Hoy 8 de marzo comienza la huelga convocada por el colectivo feminista; una huelga diferente, poco corriente, no al uso: una huelga feminista.

Foto: Huelga del 8 de marzo
Huelga del 8 de marzo

Hoy 8 de marzo comienza la huelga convocada por el colectivo feminista; una huelga diferente, poco corriente, no al uso: una huelga feminista. El paro, respaldado durante 24 horas por algunos sindicatos —Confederación General del Trabajo (CGT), la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), el Sindicato de Comisiones de Base (CoBas) y la Confederación Intersindical— y de forma parcial por otros —Comisiones Obreras y Unión General de Trabajadores—, busca aunar a las mujeres para salir juntas a la calle y hacer una defensa común de la situación del colectivo, una reivindicación común.

[Especial 8-M: Día Internacional de la Mujer]

Así lo dejan claro en el manifiesto: "Juntas somos más". Con esta frase arranca la Federación de Organizaciones Feministas del Estado Español (Coordinadora Feminista), convocante de la huelga y paraguas que acoge a todas las asociaciones por el feminismo que participan este 8 de marzo en las marchas, en toda España. "Cada 8 de Marzo celebramos la alianza entre mujeres para defender nuestros derechos conquistados. Fue la unión de muchas mujeres en el mundo la que consiguió grandes victorias para todas nosotras y nos trajo derechos que poseemos hoy", continúa.

"Nos precede una larga genealogía de mujeres activistas, sufragistas y sindicalistas. Las que trajeron la Segunda República, las que lucharon en la Guerra Civil, las que combatieron al colonialismo y las que fueron parte las luchas antiimperialistas. Sin embargo, sabemos que aún no es suficiente: queda mucho por hacer y nosotras seguimos luchando". Es en este punto donde empiezas las reivindicaciones. Y parten de un término que se ha empezado a utilizar en los últimos tiempos: la sororidad.

"La sororidad es nuestra arma, es la acción multitudinaria la que nos permite seguir avanzando. La fecha del 8 de marzo es nuestra, internacional y reivindicativa", explica. Desde la Coordinadora Feminista subrayan que la identidad de las mujeres es "múltiple". "Vivimos en el entorno rural y en el entorno urbano, trabajamos en el ámbito laboral y en el de los cuidados. Somos payas, gitanas, migradas y racializadas. Nuestras edades son todas y nos sabemos lesbianas, trans, bisexuales, inter, queer, hetero... Somos las que no están: somos las asesinadas, somos las presas. Somos todas. Juntas paramos el mundo y gritamos: ¡BASTA!".

  • Basta de agresiones, humillaciones, marginaciones o exclusiones: Exigimos que el Pacto de Estado contra las violencias machistas –por lo demás insuficiente– se dote de recursos y medios para el desarrollo de políticas reales y efectivas que ayuden a conseguir una sociedad libre de violencias contra las mujeres y niñas. Denunciamos la represión a quienes encabezan la lucha por los derechos sociales y reproductivos.
  • Basta de violencias machistas, cotidianas e invisibilizadas, que vivimos las mujeres sea cual sea nuestra edad y condición. Queremos poder movernos en libertad por todos los espacios y a todas horas. Señalamos y denunciamos la violencia sexual como expresión paradigmática de la apropiación patriarcal de nuestro cuerpo, que afecta de modo aún más marcado a mujeres en situación de vulnerabilidad como mujeres migradas y trabajadoras domésticas. Es urgente que nuestra reivindicación Ni una menos sea una realidad.

  • Basta de opresión por nuestras orientaciones e identidades sexuales! Denunciamos la LGTBIfobia social, institucional y laboral que sufrimos muchas de nosotras, como otra forma de violencia machista. Somos mujeres y somos diversas.

Explotación, brecha salarial...

En el manifiesto, la Coordinadora Feminista continúa: "Somos las que reproducen la vida. El trabajo doméstico y de cuidados que hacemos las mujeres es imprescindible para el sostenimiento de la vida. Que mayoritariamente sea gratuito o esté devaluado es una trampa en el desarrollo del capitalismo. Hoy, con la huelga de cuidados en la familia y la sociedad, damos visibilidad a un trabajo que nadie quiere reconocer, ya sea en la casa, mal pagado o como economía sumergida. Reivindicamos que el trabajo de cuidados sea reconocido como un bien social de primer orden, y exigimos la redistribución de este tipo de tareas", apuntan.

"Hoy reivindicamos una sociedad libre de opresiones, de explotación y violencias machistas. Llamamos a la rebeldía y a la lucha ante la alianza entre el patriarcado y el capitalismo que nos quiere dóciles, sumisas y calladas. No aceptamos estar sometidas a peores condiciones laborale, ni cobrar menos que los hombres por el mismo trabajo. Por eso, también hacemos huelga laboral", apuntan.

Una huelga, continúan, "contra los techos de cristal y la precariedad laboral, porque los trabajos a los que logramos acceder están marcados por la temporalidad, la incertidumbre, los bajos salarios y las jornadas parciales no deseadas. Nosotras engrosamos las listas del paro. Muchos de los trabajos que realizamos no poseen garantías o no están regulados. Y cuando algunas de nosotras tenemos mejores trabajos, nos encontramos con que los puestos de mayor salario y responsabilidad están copados por hombres. La empresa privada, la pública, las instituciones y la política son reproductoras de la brecha de género.

"Denunciamos que ser mujer sea la principal causa de pobreza y que se nos castigue por nuestra diversidad. La precariedad se agrava para muchas de nosotras por tener mayor edad, ser migrada y estar racializadas, por tener diversidad funcional o una imagen alejada de la normatividad. Reivindicamos que nuestra situación laboral nos permita desarrollar un proyecto vital con dignidad y autonomía; y que el empleo se adapte a las necesidades de la vida: el embarazo o los cuidados no pueden ser objeto de despido ni de marginación laboral, ni deben menoscabar nuestras expectativas personales ni profesionales", añade.

Exigencias y denuncias

Además de todo lo anterior, en el manifiesto, que puedes leer completo en su página web,el colectivo tiene algunas exigencias, como:

Pensiones: "No más pensiones de miseria, que nos obligan a sufrir pobreza en la vejez. Pedimos la cotitularidad de las pensiones y que el tiempo dedicado a tareas de cuidado, o que hemos desarrollado en el campo, sea reconocido en el cálculo de las pensiones al igual que el trabajo laboral y luchamos por la ratificación del convenio 189 de la OIT que regula el trabajo doméstico".

Lucha contra el cambio climático: "Apostamos decididamente por la soberanía alimentaria de los pueblos. Apoyamos el trabajo de muchas compañeras que ponen en riesgo su vida por defender el territorio y sus cultivos. Exigimos que la defensa de la vida se sitúe en el centro de la economía y de la política".

Protagonismo:"Exigimos ser protagonistas de nuestras vidas, de nuestra salud y de nuestros cuerpos, sin ningún tipo de presión estética. Nuestros cuerpos no son mercadería ni objeto, y por eso, también hacemos huelga de consumo. ¡Basta ya de ser utilizadas como reclamo!".

Despatologización: "La medicalización responde a intereses de grandes empresas, no a nuestra salud. ¡Basta de considerar nuestros procesos de vida como enfermedades!".

Educación: " La educación es la etapa principal en la que construimos nuestras identidades sexuales y de género y por ello las estudiantes, las maestras, la comunidad educativa y todo el movimiento feminista exigimos nuestro derecho a una educación pública, laica y feminista. Libre de valores heteropatriarcales desde los primeros tramos educativos, en los que las profesoras somos mayoría, hasta la universidad. Reivindicamos también nuestro derecho a una formación afectivo-sexual que nos enseñe en la diversidad, sin miedos, sin complejos, sin reducirnos a meros objetos y que no permita una sola agresión machista ni LGTBIfóbica en las aulas. Exigimos un avance en la coeducación en todos los ámbitos y espacios de formación y una educación que no relegue nuestra historia a los márgenes de los libros de texto; y en la que la perspectiva de género se transversal a todas las disciplinas. ¡No somos una excepción, somos una constante que ha sido callada!".

'Parad la guerra contra las mujeres' durante una manifestación contra el abuso de los derechos de las mujeres durante la investidura de Trump | EFE
'Parad la guerra contra las mujeres' durante una manifestación contra el abuso de los derechos de las mujeres durante la investidura de Trump | EFE

Acogida de migrantes: "Ninguna mujer es ilegal. Decimos 'basta' al racismo y la exclusión. Gritamos bien alto: ¡No a las guerras y a la fabricación de material bélico! Las guerras son producto y extensión del patriarcado y del capitalismo para el control de los territorios y de las personas. La consecuencia directa de las guerras son millares de mujeres refugiadas por todo el mundo, mujeres que estamos siendo victimizadas, olvidadas y violentadas. Exigimos la acogida de todas las personas migradas, sea por el motivo que sea. ¡Somos mujeres libres en territorios libres!". Por último, en el manifiesto denuncian:

  1. Los recortes presupuestarios en los sectores que más afectan a las mujeres: el sistema de salud, los servicios sociales y la educación.
  2. La corrupción como un factor agravante de la crisis.
  3. La justicia patriarcal que no nos considera sujetas de pleno derecho.
  4. La grave represión y recortes de derechos que estamos sufriendo.

El manifiesto acaba con esta frase: "Exigimos plena igualdad de derechos y condiciones de vida, y la total aceptación de nuestra diversidad".

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