LA RESPUESTA DE LOS SOCIALISTAS AL DESAFÍO DEL 1-O

"Todas las naciones son España", la 'confusa' frase de Sánchez que desconcierta al PSOE

El líder se enreda ante la pregunta de cuántas naciones hay en España. En su equipo señalan que lo que pretendía reflejar es que al final solo hay una única soberanía, la del pueblo español

Foto: Pedro Sánchez, durante su rueda de prensa de este 4 de septiembre en Ferraz. (EFE)
Pedro Sánchez, durante su rueda de prensa de este 4 de septiembre en Ferraz. (EFE)

Tenía razón. Era "la pregunta". La pregunta que desde hace semanas, incluso meses, persigue a cualquier dirigente con galones del PSOE. ¿Cuántas naciones tiene España? Este lunes, el destinatario era Pedro Sánchez. Él también se esperaba esa, "la pregunta". "Todas las naciones son España, todas las naciones son España —repitió—. Y lo que tiene que hacer un presidente del Gobierno es escuchar, escuchar a sus ciudadanos, la vocación de ser que tienen muchos ciudadanos, y encauzar esa demanda a través de métodos racionales y darle solución, y en eso está el PSOE".

"Todas las naciones son España". El secretario general había escapado al interrogante planteado por una periodista, sorteando el obstáculo con una sentencia que sonaba algo abstrusa, y que en el fondo dejaba las cosas como estaban. Esto es, sin respuesta. La contestación de Sánchez desconcertó a varios cuadros del partido, y en el propio entorno del líder reconocían que había pecado por ser "demasiado sintético". Por no haberse explicado bien.

Lo que quería decir Sánchez es que al margen de cuántas naciones pueda haber en España, al final solo hay una única soberanía, la del pueblo español. Una y solo una. Y este subrayado no es baladí porque es lo que diferencia al PSOE de, por ejemplo, Podemos, que concede que hay "soberanías compartidas" y, por tanto, Cataluña puede decidir sobre su futuro, aunque no de forma unilateral —el camino por el que han optado los independentistas—, sino de forma pactada con el Estado.

En Ferraz explican que lo que quería decir es que todas las naciones, que son culturales, caben en España. Pecó por ser "demasiado sintético"

En Ferraz insistían, en consecuencia, que el PSOE no se mueve de su baldosa: el "Estado plurinacional" implica reconocer una soberanía nacional única, aunque sí pueden caber distintas "naciones", entendidas desde un punto de vista "cultural", "como un sentimiento" —eso respondió Sánchez cuando, en pleno fragor del debate de las primarias, Patxi López se despachó con "Vamos a ver, Pedro, ¿sabes qué es una nación?"—, pero nada más. Los socialistas, por tanto, no confieren entidad política al término 'nación', no la equiparan al Estado, marcando así una divisoria con los planteamientos de las formaciones soberanistas. "Quizá Pedro patinó por sintético", admiten sus colaboradores.

"Todas las naciones son España", la 'confusa' frase de Sánchez que desconcierta al PSOE

Un debate de los parlamentos autonómicos

Pero ¿cuántas naciones hay en España? La polémica, que ya había penetrado en el PSOE por la resistencia de ciertos territorios, como Andalucía, a asumir la plurinacionalidad, fue alimentada este verano por los propios socialistas. En concreto, por el favorito de los sanchistas para hacerse con el liderazgo del partido en Madrid, José Manuel Franco. Él, en una entrevista con 'El Español', declaró que Madrid podía ser concebida como una "nación" dentro del "Estado plurinacional" que propone el PSOE. Aquella definición no fue compartida por sus rivales, incomodó en Ferraz, soliviantó a buena parte de los detractores del secretario general y dio eficaz munición al PP. La presidenta madrileña, Cristina Cifuentes, no tardó de hecho en saltar a la yugular de Franco. Sánchez, dicen en Ferraz, ni siquiera comparte las palabras de su ungido para capitanear el PSOE-M.

Los defensores del líder sostienen que la Constitución simplemente ofrece "un marco", y luego son las CCAA las que eligen su definición

"¿Que cuántas naciones? Las mismas que en 1978 —responde un barón alineado con el secretario general y muy respetado por él—. Lo que defendemos es que cada comunidad pueda definirse como quiera en su Estatuto de Autonomía. De hecho, ya hay varias, como Cataluña, Andalucía, País Vasco o Galicia, que se conciben a sí mismas como nacionalidades históricas. La Constitución de 1978 no dice siquiera cuántas comunidades componen el Estado. Lo que proporciona es un marco. Lo que no queremos es que luego se haga un proceso estatutario que refrenden los ciudadanos y luego lo tumbe el Tribunal Constitucional, como ocurrió en Cataluña". Este líder autonómico, que ha tenido pleno conocimiento de las reflexiones que iban produciéndose en la cúpula en las últimas semanas acerca de la propuesta que lanzaría el partido para intentar desencallar el conflicto con Cataluña, lo resumía con esta imagen: "Hay que acabar el edificio territorial que comenzó en 1978, y cuando se acabe ya se pueden expedir las licencias. El debate, en suma, debe tenerse en los parlamentos autonómicos".

Pedro Sánchez conversa con Cristina Narbona, presidenta del PSOE. De izqda. a dcha., Beatriz Corredor, Patxi López, José Luis Ábalos, Adriana Lastra, Carmen Calvo, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis y Núria Parlon, este lunes. (EFE)
Pedro Sánchez conversa con Cristina Narbona, presidenta del PSOE. De izqda. a dcha., Beatriz Corredor, Patxi López, José Luis Ábalos, Adriana Lastra, Carmen Calvo, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis y Núria Parlon, este lunes. (EFE)


Sin embargo, no todos los dirigentes en el PSOE son tan condescendientes con su jefe de filas. Distintos cuadros reconocían su "estupefacción" y "desconcierto" por las palabras de Sánchez. Pero poco más. Tampoco ponían obstáculos al plan estrella de la dirección presentado este lunes: la propuesta de creación de una comisión de estudio para revisar el Estado autonómico, un guante que apenas unas horas después recogió el propio Mariano Rajoy. Los dirigentes partidarios de Susana Díaz en las primarias se acogen a la prudencia, siempre con el objetivo de que sus palabras no puedan ser entendidas como una crítica al líder. Algunos, siempre en privado, señalan que se ha instaurado "el terror", el silencio "por miedo a las represalias de Ferraz", más ahora que aún están en marcha varios procesos orgánicos.

¿Un giro?

"Todos saben que la plurinacionalidad es un jardín sin salida donde si rectifican decepcionarán a muchos y si no rectifican, como nadie lo entiende, acabará en un guirigay. Cuando las ideas no están claras y son confusas, la gente no te entiende....", confiaba un parlamentario con cierta decepción. Él, como otros, había testado la sensación de "revuelo" o de "lío" que siguió a las palabras de Sánchez en Ferraz. El comentario más generalizado, que deslizaban distintos dirigentes que pedían el anonimato, era que su frase resultaba "confusa", porque "no se sabe muy bien qué quiere decir". "Es rebuscada. Pero creo que lleva implícita una marcha atrás en el debate de naciones que se había abierto. Un pequeño giro, porque saben que esto no va a ningún sitio", aseguraba un cargo gubernamental próximo a Díaz.

Los críticos con el líder observan que la frase de marras refleja que "las ideas no están clara" y que la plurinacionalidad "es un jardín sin salida"

Más allá de lo atinado o no de la sentencia —es previsible que Sánchez la module en las siguientes citas informativas que tiene esta semana—, lo cierto es que el PSOE ha reconducido en parte su discurso a medida que el 'procés' va avanzando y se acerca el choque final del 1-O. Aunque el secretario general sigue insistiendo en que no basta con la ley para frenar el desafío independentista y, en consecuencia, hace falta "diálogo", también recalca que en la "defensa de la legalidad" no escatimará esfuerzos. Ni tendrá complejos en caminar junto al Ejecutivo de Rajoy para detener el pulso independentista, que solo contribuye a "arrastrar al salto al vacío" a la sociedad catalana.

"Todas las naciones son España", la 'confusa' frase de Sánchez que desconcierta al PSOE

"Con sentido institucional, manifestamos nuestra voluntad, y es la de ir de la mano, unidos. Porque no es una cuestión ideológica. He demostrado con creces mis discrepancias de fondo con el presidente, pero esto es una cuestión democrática, de defensa de la integridad del Estado. El PSOE se sitúa con el Estado y por extensión con el Gobierno. Eso no significa que tengamos una posición acrítica", advirtió Sánchez, adelantando que si el Ejecutivo adopta medidas coercitivas para reprimir el referéndum que no comparte, lo dirá.

Fernández Vara, actor fundamental

La propuesta más vistosa aprobada este lunes por la dirección también es un ejercicio de flexibilidad por parte del secretario general, pensada para atraer más fácilmente al PP. En lugar de registrar la solicitud de creación de una subcomisión de reforma constitucional, el PSOE se queda en el estadio anterior, en la petición de apertura de una comisión de estudio para evaluar y modernizar el Estado autonómico. Esos trabajos podrían culminar, de forma natural, cree la cúpula, en una modificación de la Carta Magna. Rajoy ya trasladó ayer a Sánchez su apoyo a la iniciativa, sin concretar los plazos, y en principio no la vieron con malos ojos ni Unidos Podemos, ni Ciudadanos ni el PDeCAT. Sí ERC, que se descolgó casi de inmediato. Pero con el sí del PP, la viabilidad de la propuesta parece ya despejada.

El avance del 'procés' y la cercanía del 1-O han obligado una mayor aproximación del PSOE al Gobierno, por la defensa del Estado

El líder socialista ha ido modelando su plan en las últimas semanas junto a los miembros más cercanos de su dirección —los números dos y tres, Adriana Lastra y José Luis Ábalos; la presidenta, Cristina Narbona; la responsable de Igualdad, la constitucionalista Carmen Calvo, o el secretario de Política Federal, Patxi López— y también con Guillermo Fernández Vara, coordinador del consejo político federal, el órgano que reúne a la cúpula federal y a los barones. El presidente extremeño, pese a que apoyó a Díaz en las primarias, digirió los resultados rápidamente y se realineó con Sánchez, hasta el punto de convertirse en uno de sus colaboradores de confianza. No en vano Vara acudió este lunes a la reunión de la ejecutiva federal y se sentó en primera fila en la sala de prensa de Ferraz, para evidenciar su apoyo al plan del jefe. El líder extremeño ha ayudado, según fuentes de su entorno, a desbrozar el camino, a "contrapesar" y a aportar empaque a la propuesta de Sánchez.

En Ferraz asumen que la cercanía del 1-O ha obligado a una modulación de las posiciones iniciales de la ejecutiva y una aproximación al Gobierno para defender "la integridad del Estado". Cercanía que supone, a la vez, un cierto distanciamiento de Podemos, ya que la formación morada no se apea de su apuesta por el derecho a decidir, que el PSOE rechaza de plano.

Mayor presencia pública de Sánchez en la semana decisiva por el choque con Cataluña

Al igual que en otras ocasiones Pedro Sánchez ha optado por un perfil más bajo, ahora ha decidido arrancar el curso político con mayor presencia en los medios. Las circunstancias obligas, dada la envergadura del desafío independentista al Estado. 

Este lunes fue él quien compareció en rueda de prensa en la sede de Ferraz para explicar los acuerdos adoptados por el plenario de su ejecutiva. Y es él quien protagoniza este martes un desayuno informativo organizado por la agencia Europa Press en el hotel Villa Magna de Madrid. El miércoles, será entrevistado por la Cadena SER. El jueves, viajará a Extremadura, para acompañar al presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, a la ceremonia de entrega de medallas por el Día de la Región. 

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