évole entrevista al policía

Villarejo dispara contra el CNI, Moncloa y Cosidó y deja a los Pujol y Mas como víctimas

El comisario habla por primera vez ante las cámaras después de 36 años en silencio y actuando en la sombra en investigaciones casi siempre salpicadas por la polémica

Foto: El comisario Villarejo, durante un momento de la entrevista concedida a Jordi Évole. (La Sexta)
El comisario Villarejo, durante un momento de la entrevista concedida a Jordi Évole. (La Sexta)

El comisario de la Policía Nacional jubilado José Manuel Villarejo ha 'disparado' desde el altavoz que le ha concedido el programa de Jordi Évole de La Sexta -cuyos contenidos fueron adelantados en parte por El Confidencial- contra todos sus enemigos: la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, el exdirector de la Policía, Ignacio Cosidó, y el responsable del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Félix Sanz Roldán. Villarejo ha ofrecido en su primera entrevista televisiva en 36 años su versión sobre lo que algunos medios califican como las cloacas del estado en las que él se habría movido todo este tiempo. Según esta perspectiva, no existe la policía patriótica -aunque sí políticos que la han querido imponer- ni la operación Cataluña y algunos exdirigentes como el expresident Artur Mas o la familia Pujol parecen ser víctimas del estado.

"Cosidó ha intentado utilizar a la Policía con fines políticos", ha acusado el comisario. "Pretendía utilizar a la Policía para borrar cosas; alardeaba de que no se fiaba ni del secretario de estado (Francisco Martínez) ni del ministro (Jorge Fernández Díaz) y que directamente hablaba con la vicepresidenta; tenía mucho trato con su jefa de gabinete, con la señora (María) Pico, y con el director del CNI", ha dicho antes de señalar al exdirector general del instituto armado como quien ordenó grabar la conversación entre Fernández Díaz y el que fuera director de la Oficina Antifraude de Cataluña, Daniel de Alfonso, sobre la puesta en marcha de investigaciones policiales contra políticos independentistas.

"La orden la daría Cosidó", ha asegurado. "La grabación la recoge él, se la da a Marcelino Martín Blas -entonces jefe de Asuntos Internos- y este a los dos días se la da a su enlace del CNI", ha afirmado Villarejo, quien ha negado en todo momento haber estado vinculado con esta historia. "Yo no, ni estuve ni tenía ni idea de que existió hasta que salió en los medios", ha sentenciado el policía, que incluso ha señalado a Cosidó en una tercera ocasión como alguien que trató de paralizar la investigación contra el expresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, en el marco del caso ático.

"No he visto una presión más grande como la que me hizo Cosidó para proteger a González", ha dicho el comisario, quien ha defendido que la grabación de él con el expresidente regional en una cafetería de Madrid, en la que el policía parece dar la impresión de estar en la misma onda que su interlocutor cuando éste último le pide que pare las pesquisas, no es más que un rol que Villarejo toma para hacer su trabajo policial. "¿Te ha gustado mi papel?", le ha preguntado el entrevistado cuando Évole terminaba de mostrarle la grabación. "Doy la impresión de que le voy a ayudar para que el otro se relaje", ha aclarado el agente retirado.

Las palabras más duras se las ha reservado a Sanz Roldán. Sobre él ha dicho que se comporta como lo hacía Francisco Franco e incluso le ha llamado "el generalísimo". "Lleva muchos años obsesionado por que toda la información pase por él y eso le lleva a tener tensiones con todos los ministros del Interior", ha apuntado Villarejo, quien ha explicado que en concreto con Fernández Díaz -al que ha calificado de "vehemente"- tuvo un fuerte encontronazo por este asunto y que, "a los dos días", salió en los medios de comunicación la mencionada grabación del encuentro con De Alfonso, lo que provocó un terremoto político que a su vez desató la ira de los políticos independentistas.

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En relación a Sanz Roldán también ha asegurado que incluso ha llegado a "expulsar de España" a la empresaria alemana amiga del rey emérito Juan Carlos de Borbón Corinna zu Sayn-Wittgenstein. En concreto, cuando ella y el entonces monarca regresaban de un safari en Botsuana en abril de 2012. "Ella le acompañó a España interpretando los deseos de su majestad y el generalísimo decide expulsarla a ella y a su familia", ha relatado Villarejo. "Cuando el rey se recupera y se despierta -ha continuado- dice dónde está Corina". "Esto me lo contó ella a mi; estaba aterrada, porque no es lo mismo que alguien te expulse a que lo haga el generalísimo", ha añadido Villarejo, que incluso ha confesado las palabras que, según él, utilizó Sanz Roldán para sacar a la empresaria. "No puedo garantizar tu seguridad ni la de tus hijos", ha recordado el policía durante la entrevista a 'Salvados'.

"Yo jamás he chantajeado a la casa real, le tengo un profundo respeto", ha asegurado con rotundidad Villarejo antes de defenderse de las insinuaciones de Évole sobre la posibilidad de que fuera él quien filtró las conversaciones entre el monarca emérito y Bárbara Rey. "Qué cara más dura; es el propio CNI el que graba esos encuentros; es en la época de Manglano cuando lo filtran a periodistas que no lo han podido sacar hasta ahora", ha explicado el policía, quien ha negado tajantemente haber extorsionar en algún momento a Sanz Roldán con la información que como comisario maneja. "Cómo voy a chantajear yo a un señor que tiene 3.600 agentes y toda la electrónica", ha dicho Villarejo, quien incluso se ha mostrado a él mismo como víctima.

"Yo asumo el riesgo de contar mi versión antes de tener un accidente de tráfico", ha afirmado Villarejo

"Yo asumo el riesgo de contar mi versión antes de tener un accidente de tráfico", ha afirmado. "Un coronel amigo mío, Benavente, fue el responsable de las escuchas del Cesid al rey (...) y al poco tiempo murió en un accidente de tráfico, cuando él conducía muy bien", ha recordado. "Yo últimamente no cojo el coche porque siempre hay alguien que se cruza en mi camino y me importuna", ha relatado antes de negar tener miedo de Sanz Roldán, al que también ha llamado "cobarde", y de acusar al CNI de tener "un departamento secreto que se llama control de togas", dedicado a controlar a jueces y fiscales.

La entrevista también ha dado pie para que personas como el expresidente de la Generalitat Artur Mas o la familia Pujol queden igualmente como víctimas. En presencia del primero, Évole ha puesto una conversación que tuvieron Villarejo y el empresario Javier de la Rosa antes de las elecciones de 2012 en la que este último trata de convencer al policía de que Artur Mas no tuvo nada que ver con el caso Palau. La grabación da pie a que el 'expresident' cuente cómo le afectaron otras informaciones publicadas durante la campaña electoral que le vinculaban con el cobro de comisiones. "Me afectó, hubiéramos ganado más votos; detrás de todo estaba el PP, el Ministerio del Interior y no me sorprendería que en determinados ámbitos de Moncloa se tuviera conciencia de lo que se hacía", ha dicho Mas.

Villarejo dispara contra el CNI, Moncloa y Cosidó y deja a los Pujol y Mas como víctimas

Respecto a los Pujol, Villarejo ha admitido que convenció a la exnovia de Jordi Pujol Jr, Victoria Álvarez, de que debía denunciar. "No sé cómo lo hice, quizá tengo cierta habilidad para convencer a las personas de que cumplan la ley", ha explicado el comisario, que ha negado haberse pasado por periodista de medio alguno para realizar esa labor y ha confesado que también tuvo un encuentro con Josep Pujol. "Me reuní con él, un tipo muy simpático; me lo pidió él a través de un despacho de abogados, que me dijo que quería llegar a un pacto y dar información y mi obligación como policía es oír a todo el mundo", ha indicado el comisario, quien sin embargo ha negado la acusación que le hace Josep Pujol sobre un posible chantaje.

Este último, en concreto, acusa al comisario de ofrecerle un pacto. "Todo esto se podría arreglar si tu padre declara contra el 'proces' independentista", asegura Josep Pujol en una grabación que ha sido emitida por Évole en el mismo 'Salvados'. "Yo le respeto pero yo no dije eso", ha sentenciado el funcionario jubilado, que se ha limitado a señalar que fue "una conversación muy agradable", incluso "divertida". Sí ha dicho que le contó una anécdota sobre una fiesta en la que un tío se pasó con una sustancia, historia que ha sido entendida por Évole como una posible amenaza de Villarejo a Josep. "Pero se lo dije sin acritud", "era una forma de transmitirle que nunca ha habido enemistad y mal rollo, como ellos quieren vender, entre Cataluña y España", ha subrayado el entrevistado.

Respecto al informe Veritas contra el que fuera juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón mientras éste investigaba los GAL, tal y como adelantó El Confidencial, Villarejo ha admitido que él estuvo al principio de su elaboración pero que luego se apartó porque no vio nada sucio. "Yo verifiqué informaciones facilitadas por colaboradores de la Policía para ver si este señor hacía determinadas cosas, aporté algunas cosas, pero cuando veo que no era cierto, lo dejé y se lo comuniqué a él", ha explicado antes de negar que él concluyera el documento. "Yo el informe no lo hice", ha apuntado el comisario, quien ha justificado que comenzó a trabajar en él porque "es de interés policial verificar si un juez está viendo a personas relacionadas con el narcotráfico". "Pero eso resultó no ser cierto", ha sentenciado Villarejo, que ha asegurado desconocer cuál era el objetivo de aquel informe y ha dicho que se lo encargó la entonces secretaria de estado y hoy portavoz del PSOE en el Congreso Margarita Robles.

Garzón, por su parte, ha dicho durante su intervención, intercalada con la de Villarejo en el programa, que el comisario le confesó "muchos años después" que en 1992 "le pidieron hacer ese informe". "No sé ni siquiera si llegó a desarrollarla; sí recuerdo que me dijo 'me pidieron que lo hiciera pero rápidamente me di cuenta de que usted era de los buenos y me negué a seguir'; mi relación con él es correcta, no es mala, alguna vez nos hemos visto y me ha contado sus actividades; no tengo ninguna queja sobre él; ha sido un buen policía y si ha tenido poder es porque se lo han permitido; no creo que el malo sea Villarejo", ha resumido el exjuez de la Audiencia Nacional.

Durante su relato ante Évole, el comisario también ha admitido que llevó a cabo una investigación para tratar de averiguar si el extesorero del PP, Luis Bárcenas, contaba realmente con pruebas sobre una supuesta financiación ilegal del partido, como apareció en varios medios. "Hubo una operación durante el tiempo que este señor estuvo en prisión; su círculo filtró interesadamente que tenía unas pruebas comprometedoras; el director de la Policía (Cosidó) dijo 'vamos a verificar si es cierto' y (...) yo empecé a hacer preguntas y en un momento me apartaron", ha contado Villarejo antes de asegurar que él desconocía si había intención o no de llevar esas supuestas pruebas ante el juez. "No sé si eso era así o no; cuando tengais las pruebas me las traéis a mi, me dijo; pero tu eres un político, si tenemos información es para mandársela al juez, le dijo", ha contado Villarejo, quien también ha explicado por qué tiene un entramado de una docena de empresas, como reveló El País.

Todas ellas, ha dicho, forman parte de su "grupo familiar". "No soy millonario, ya quisiera", ha añadido al tiempo que ha asegurado que todas sus sociedades "jamás han repartido dividendos". "Yo nunca he percibido más allá de mi sueldo de policía, nunca he cobrado un duro", ha indicado el comisario, quien ha asegurado que su patrimonio "es compatible siempre que no reciba emolumentos" ni tenga por objeto "cuestiones que puedan colisionar con tu actividad policial". Según ha dicho, tras estar diez años de excedencia, pactó unas condiciones que le permitieron "actuar como agente encubierto, infiltrado", con el fin de tener "cobertura para meterse en determinados ambientes". "He utilizado todas las empresas para trabajo policial", ha dicho el funcionario jubilado, quien ha afirmado haberse servido de sus sociedades para actuar donde el estado no hubiera conseguido llegar como estado. "Quien servía de Coca Cola y cerveza a los restaurantes a los que iban los etarras que en los años 80 residían en Uruguay eran empresas mías", ha dicho a modo de ejemplo.

Villarejo, tras declarar en el caso ático. (EFE)
Villarejo, tras declarar en el caso ático. (EFE)

"Toda la información relevante que he tenido está aportada en instituciones policiales o judiciales; me he guardado muy poco, hágame caso", le ha respondido a Évole antes de abordar el tema que le ha llevado a dar el salto a la televisión, la acusación de apuñalamiento que le imputa la dermatóloga Elisa Pinto en el marco del procedimiento que esta última mantiene contra el empresario Javier López Madrid, yerno del dueño de OHL, Juan Miguel Villar Mir. "En absoluto, por favor", ha respondido el policía cuando el entrevistador le ha preguntado si acuchilló a la doctora. "Estoy convencido por el sumario que ella se autoinflingió las heridas; según los médicos que la atienden, no llegan a tener un centímetro de profundidad, no llegan a penetrar", justifica Villarejo.

Sobre el accidente del Yak42, el comisario también ha dado su versión. Asegura tener información sobre la investigación y sobre la que acaba de interponer una denuncia. "La contratación (de los vuelos) fue un poco extraña; aparecían sociedades libanesas; de cada vuelo, se perdían por el camino ciento y pico mil dólares o euros, que se quedaban sociedades interpuestas", ha resumido. "Si me admiten la denuncia, tendré que aportar documentación en sede judicial", ha aventurado antes de concluir una entrevista que ha durado 70 minutos, pero que en bruto se alargó durante casi siete horas de grabación.

Villarejo ha decidido contar su visión sobre los últimos acontecimientos de la historia reciente de España a los que ha estado soterradamente vinculado tras permanecer 36 años oculto. De hecho, la visita a 'Salvados' ha sido la primera aparición televisiva del comisario desde que acudió al espacio 'Buenas Noches' de TVE que en 1981 presentaba Carmen Maura, imágenes con las que ha comenzado 'Salvados'. En aquella ocasión, concedió una entrevista como portavoz del Sindicato Profesional de la Policía, la organización que aglutina a los mandos del cuerpo, con el fin de abordar cuestiones laborales de la institución en un programa distendido que mezclaba las entrevistas serias con la música y el espectáculo. Ahora, su reaparición se ha producido en un contexto muy diferente.

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