Así vive en prisión el descuartizador de Pioz: solo, leyendo y en silencio
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tan solo contacta con su abogado

Así vive en prisión el descuartizador de Pioz: solo, leyendo y en silencio

Interior le mantiene en el módulo de ingreso de la cárcel de Estremera, donde no tiene contacto con el resto de reclusos y pasa los días leyendo en su celda y viendo la televisión

Foto: Patrick Nogueira, durante su regreso a la casa de Pioz para reconstruir el cuádruple asesinato. (EFE)
Patrick Nogueira, durante su regreso a la casa de Pioz para reconstruir el cuádruple asesinato. (EFE)

François Patrick Nogueira, el cuádruple asesino de Pioz, pasa sus días en una rutinaria soledad en la que parece estar cómodo. Así lo explican fuentes de Instituciones Penitenciarias que comparten techo con el hombre que mató a sus tíos y a sus sobrinos de forma secuencial. Está encerrado en el módulo de ingresos de la prisión de Estremera, un lugar que es de paso para todos los reclusos menos para él. La dirección del centro le mantiene en este destino desde que llegó, a pesar de que se trata de una zona pensada únicamente para que los presos pasen sus primeras horas antes de ser ubicados definitivamente donde resulte más conveniente para su perfil.

Patrick Nogueira, detenido por la Guardia Civil el pasado 19 de octubre tras aterrizar en el aeropuerto de Barajas procedente de Brasil, fue inicialmente encerrado en la prisión de Alcalá Meco, donde fue sometido a una intensa vigilancia que incluso llevaba a paralizar la actividad de la cárcel cada vez que el recluso tenía que moverse o salir junto a los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) del instituto armado para reconstruir los hechos. En este primer destino tras su arresto, Instituciones Penitenciarias incluso llegó a poner un preso acompañante en la celda de enfermería donde pasó los días el presunto asesino de Pioz para evitar que se suicidara.

Prisión de máxima seguridad para el cómplice del crimen de Pioz

Tras su paso por Alcalá Meco, Patrick Nogueira fue trasladado al mencionado módulo de ingresos de Estremera, donde se encuentra en la actualidad. Estar fijo en un lugar de paso le impide fraguar amistad alguna con sus pasajeros compañeros, que apenas pasan 24 o 48 horas allí antes de ser derivados a otros módulos. De ahí que en el día a día, el reo no intercambie palabras con nadie más allá del ordenanza que por las mañanas le saluda y le pregunta si tiene alguna necesidad o quiere algo del economato.

Foto: Patrick Nogueira, llegando a Pioz para reconstruir los crímenes (Efe).

Las mismas fuentes cuentan que el preso dedica la mayor parte de su día a leer, salir al patio en la más absoluta soledad y ver la televisión. No tiene aficiones fuera de las mencionadas actividades. No se ha apuntado a ningún taller ni está estudiando o aprendiendo nuevas disciplinas. Su comportamiento es bueno porque no da ningún tipo de problema, ya que se limita a seguir la rutina descrita cada jornada, y en todo momento pide las cosas con educación y saluda a su único interlocutor.

Con las personas de fuera de la prisión no mantiene contacto alguno, más allá de las conversaciones que tiene con su abogado esporádicamente. El letrado le visita en la prisión y gasta unos minutos en hablar con él. Es prácticamente su único nexo con el exterior, ya que apenas telefonea a su madre y su hermana, que son las dos únicas personas —además de su abogado— con las que tiene autorización de la dirección de la cárcel para contactar. Ninguna de las dos, sin embargo, le ha visitado en la prisión.

Patrick Nogueira se encuentra por lo tanto en un aislamiento no oficial, aunque sí práctico. Sin apenas contacto con otras personas y vigilado en todo momento, de manera que no puede agredir ni ser agredido. El reo ha sido calificado como interno de especial seguimiento de nivel cinco, categoría que incluye a los presos de especial peligrosidad, bien por pertenecer a una organización criminal internacional o a un grupo terrorista, por haber cometidos delitos muy graves que han generado una gran alarma social o por liderar grupos de captación en los centros penitenciarios.

El recluso está acusado por la Guardia Civil de asesinar a su tío Marcos Campo Nogueira, a su tía Janaína Santos Américo y a los dos hijos del matrimonio, María y David. Según la investigación, Patrick Nogueira los mató secuencialmente. Primero acabó con la vida de su tía, luego de los niños, cuando no había llegado aún su padre, y finalmente asesinó a su tío en la casa en la que los cuatro vivían en Pioz (Guadalajara). Un vigilante de seguridad encontró los cuerpos el pasado 17 de septiembre después de que los vecinos alertaran del fuerte olor, ya que los cadáveres llevaban varias semanas sin vida.

La Guardia Civil ha obtenido "multitud de indicios razonables y pruebas indubitadas de que Nogueira sería el presunto autor de los hechos", según explicaron los responsables de la investigación el pasado 5 de octubre, durante la rueda de prensa que hizo públicos los detalles de las pesquisas. Los agentes comenzaron a sospechar del sobrino cuando descubrieron que este vivía cerca de ellos y no denunció el asesinato. Posteriormente, vieron que el sospechoso había adelantado su viaje a Brasil para el día posterior al hallazgo de los cadáveres.

Tras varios días de problemas diplomáticos entre las autoridades españolas y las brasileñas, el acusado finalmente decidió entregarse voluntariamente a la Guardia Civil. Cogió un avión con destino a Madrid, consciente de que sería detenido cuando aterrizara, como de hecho ocurrió, y confesó su crimen primero ante los funcionarios de la UCO y posteriormente en el juzgado.

Guardia Civil UCO
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