La UCO detiene a 19 narcos polacos que traficaban con yates en Almuñécar
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un polaco, al frente de la organización criminal

La UCO detiene a 19 narcos polacos que traficaban con yates en Almuñécar

La Guardia Civil cierra una operación coordinada por Europol en colaboración con las policías de Polonia e Italia, donde había ramificaciones de la trama organizada

Foto: Agentes italianos y españoles abordaron el barco utilizado por los narcotraficantes.
Agentes italianos y españoles abordaron el barco utilizado por los narcotraficantes.

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil desactivó el pasado 26 de julio una organización de narcotraficantes que utilizaba embarcaciones de recreo para transportar la mercancía. La trama había instalado su cuartel general en La Herradura (Almuñécar, Granada) y desde ahí distribuían las sustancias estupefacientes, que procedían de Marruecos y se enviaban a Polonia, Gran Bretaña, Suecia, Alemania y Ucrania, principalmente. Los investigadores han detenido e imputado a 19 personas de origen polaco, acusadas todas ellas de narcotráfico, trata de seres humanos, blanqueo de capitales e incluso venta de armas a Rusia y otros países.

Al frente de la organización se encontraba el ciudadano polaco J. Z., que estaba en situación de busca y captura europea. Se le buscaba por la comisión de al menos dos asesinatos. A este cabecilla también se le atribuyen robos, extorsiones y otros delitos conexos, según fuentes de la Guardia Civil, que explican que la operación mantiene otras derivadas abiertas y continúa activa en esos terrenos.

El jefe de la trama, que utilizaba el puerto deportivo de Marina del Este para centralizar sus 'trabajos', estaba considerado por la Guardia Civil y las autoridades policiales comunitarias como un presunto delincuente de alto riesgo, dados los delitos por los que se le buscaba. J. Z. llevaba meses viviendo en la costa granadina, donde pasaba por un ciudadano discreto, que no hacía excesiva ostentación de sus riquezas. El jefe de la organización incluso había iniciado relaciones sentimentales que le arraigaban a la zona, explican las mismas fuentes.

Sin embargo, estaba continuamente viajando. Tenía residencias en Polonia, Alemania y Málaga, aunque prácticamente todos los días visitaba La Herradura, pues -según un comunicado emitido por la Guardia Civil- "era una persona especialmente minuciosa en los detalles de la organización delictiva" y le gustaba "controlar todos los movimientos que se realizaban en torno a la preparación del ilícito".

En concreto, J. Z. llegó a Marina del Este hace un año, poco después del pasado verano. Estuvo viviendo en el inmenso barco en el que había llegado durante los primeros días, hasta que encontró una casa. Se mudó a la vivienda y dejó el yate, de más de 14 metros de eslora, atracado en el puerto deportivo. Ordenó a varios de sus secuaces que siguieran residiendo en la embarcación con el fin de tener un control más cercano del transporte de las sustancias estupefacientes.

Los contactos que el cabecilla de la organización tenía a nivel internacional eran claves para mantener el 'negocio' vivo. Los tentáculos de la trama, de hecho, se extendían también a esos otros países, principalmente en África y Sudamérica, donde una especie de delegaciones de la red central controlaban distintos sectores delincuenciales. En los últimos años, explican desde la Guardia Civil, los hombres de J. Z. estaban adquiriendo cada vez más peso en España, Italia, Alemania y Francia.

La operación ha sido coordinada por Europol y ha contado con la colaboración de las autoridades policiales y de inteligencia polacas -Border Guard y Central Investigation Bureau de Polonia-, así como con la Guardia di Finanza italiana, la National Crime Agency británica y la Policía Aduanera de Gibraltar, además de la propia Guardia Civil, que ha movilizado a efectivos tanto de la UCO como de las comandancias de Granada y Málaga. Todos estos cuerpos han llevado a cabo registros de domicilios y empresas tanto en España como en Italia y Polonia.

De hecho, ha sido un grupo mixto conformado por policías de los distintos países el que dio el toque de gracia definitivo a la trama cuando abordó el pasado 26 de julio una de las embarcaciones de la organización que se encontraba viajando hacía Italia con más de 3.300 kilos de hachís escondidos en sus camarotes. Además de esta cantidad de droga, los agentes han intervenido el velero, dos vehículos de cuatro ruedas, una moto, dos teléfonos vía satélite, material electrónico, 20.000 euros en metálico y diversa documentación que resulta de interés para la investigación.

La actuación policial llevada a cabo el pasado 26 de julio ha conllevado el traslado de agentes de la Guardia Civil hoy a Polonia, donde se ha dado a conocer a la opinión pública, dado que la organización procedía de aquel país y las autoridades locales llevaban años detrás del cabecilla. La colaboración internacional, de hecho, ha sido clave para el buen término de la operación.

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