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Las críticas fuerzan a Mato a crear una comisión y dar información diaria del ébola
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comparecerá en el congreso el día 16

Las críticas fuerzan a Mato a crear una comisión y dar información diaria del ébola

Convocó a las diecisiete regiones para explicar el protocolo a seguir tras el estallido de ébola pero, a última hora, envió a la directora de Salud Pública.

Foto: La ministra de Sanidad, Ana Mato (Reuters)
La ministra de Sanidad, Ana Mato (Reuters)

Tras 24 horas desaparecida, Ana Mato se ha visto obligada esta mañana a convocar un Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud para analizar con las diecisiete autonomías la crisis del ébola, aunque no se ha precisado fecha ni lugar de la convocatoria. La ministra de Sanidad, que atraviesa sus horas más bajas como máxima responsable del departamento que está en máxima alerta, también se ha visto forzada a constituir una Comisión de Coordinación con la Comunidad de Madrid, con la que se reunirá a diario para dar cuenta sobre los pasos que se están siguiendo tras localizarse a la primera española infectada de ébola.

Las críticas a la gestión de la crisis del ébola contra la ministra comenzaron a llegarle antes de que acabara la rueda de prensa que protagonizó junto con otros técnicos horas después de que la auxiliar de enfermería que atendió al religioso García Viejo diera positivo en las pruebas del ébola. La ministra se limitó a pasar el micrófono a los expertos que la flanqueaban y, titubeante, intentó calmar a la población con un mensaje que provocó justo lo contrario: que se propagara más la histeria colectiva. Ana Mato ha sobrevivido en esta legislatura a las revelaciones de la Gürtel y los regalos y pagos de la red. Pero a medida que pasan las horas, en el propio Partido Popular comienzan a extenderse sin recato las críticas a su gestión en esta crisis. O más concretamente, a la falta de la misma. "Se ha quitado de en medio", aseguran fuentes sanitarias regionales.

Vídeo: Ana Mato crea una comisión

Fue la propia Ana Mato la que convocó una cumbre para informar a todos los directores generales de Salud Pública de las diecisiete autonomías sobre el protocolo que se ha activado desde que el lunes se localizó a la primera española infectada de ébola en España. Inicialmente, la reunión iba a estar presidida por la propia ministra, que ha prometido que comparecerá en el Congreso de los Diputados el día 16 de octubre. Finalmente, quien dio la cara ayer en su nombre fue la directora general de Salud Pública, Mercedes Vinuesa, ante la sorpresa de muchos de los consejeros autonómicos, incluidos los del PP.

En Génova, el cuartel general de los populares, no quieren ni oír hablar, de momento, de dimisiones, ya que lo más importante es controlar que el virus no se propague. "Ahora, lo que toca es dar tranquilidad a la población. Ya habrá tiempo luego", aseguran. Incluso el PSOE ha ayudado con su decisión –tras una conversación entre Pedro Sánchez y Mariano Rajoy– de no pedir la dimisión de la ministra, pero también de nombrar un "comité de crisis en la sombra" con todos los responsables sanitarios del PSOE para "vigilar" la actuación del Ministerio y exigir, más adelante, responsabilidades.

Vídeo: Los grupos piden la comparecencia de Ana Mato

Una responsable en su nombre

La responsable que nombró a última hora el ministerio para dar explicaciones a las regiones se limitó a dar el puñado de datos que tenía a su disposición, como que había un único caso positivo (la auxiliar que atendió a los dos religiosos repatriados desde África) y tres posibles positivos que se ha reducido a uno sólo, el marido de la enferma, que no tiene síntomas pero que está aislado en el hospital Carlos III, donde la atienden a ella.

Vinuesa tampoco supo responder a todas las dudas que surgieron durante la conversación. Debatieron sobre qué pudo haber fallado en los protocolos que todas las regiones deben cumplir a rajatabla si saltan las alarmas, “pero se sigue sin saber dónde estuvo el error”, asegura a El Confidencial un alto cargo que presenció la reunión. En el caso concreto de la auxiliar de enfermería, que entró en dos ocasiones en la habitación en la que falleció García Viejo, cualquier error, por pequeño que sea, puede ser fatal, y hay que respetar al pie de la letra las instrucciones sobre la prevención del contagio.

La responsable ministerial también fue cuestionada sobre las explicaciones dadas en la rueda de prensa del lunes, horas después de que estallase el caso, y que dejaron en evidencia el incumplimiento del protocolo por parte del Ministerio de Sanidad. Los responsables autonómicos criticaron duramente que no se hubiera aislado a la enferma cuando esta presenció los primeros síntomas febriles el día 30 de septiembre, seis días antes de que fuera, de su propio pie, al recinto hospitalario de Alcorcón, donde vive. La directora general de Salud Pública reconoció que este contagio había sido una desagradable sorpresa que no esperaban, ya que durante el tratamiento y atención del primer repatriado, Miguel Pajares, no falló nada.

En cuarentena 52 personas

Mientras que en el ministerio de Sanidad intentaban buscar la pieza que falló para que el ébola saltase del enfermo a la sanitaria que lo atendió, la Comunidad de Madrid fue la encargada de encontrar a amigos, compañeros y vecinos que estuvieron en contacto desde que empezó a subirle la fiebre el 30 de septiembre. De momento, el Ejecutivo de la región ya ha puesto en cuarentena a 52 personas que tuvieron contacto directo con la enferma. Son sus compañeros del Hospital Carlos III, el personal sanitario que le atendió en el hospital de Alcorcón y del Summa que la trasladó hasta allí y algunos familiares. Todos están aislados en sus casas y deben pasar un parte diario a un portavoz de la Consejería de Sanidad. De momento, ninguno ha presentado síntomas.

Los portavoces de Sanidad exigieron a Vinuesa transparencia mientras que, en el Congreso de los Diputados, todos los grupos de la oposición exigía la comparecencia urgente de la ministra para explicar todos los pasos que ha seguido su ministerio desde que estalló el caso este lunes. El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, habló por teléfono con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para conocer de primera mano toda la información sobre los protocolos que se han activado. “Fue una interlocución rápida y fluida sobre este asunto”, zanjó Sánchez.

Tras 24 horas desaparecida, Ana Mato se ha visto obligada esta mañana a convocar un Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud para analizar con las diecisiete autonomías la crisis del ébola, aunque no se ha precisado fecha ni lugar de la convocatoria. La ministra de Sanidad, que atraviesa sus horas más bajas como máxima responsable del departamento que está en máxima alerta, también se ha visto forzada a constituir una Comisión de Coordinación con la Comunidad de Madrid, con la que se reunirá a diario para dar cuenta sobre los pasos que se están siguiendo tras localizarse a la primera española infectada de ébola.

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