Un catedrático de salud pública: "El sistema sanitario está listo para afrontar esta crisis"
  1. España
"en los años 70 superamos epidemias de cólera"

Un catedrático de salud pública: "El sistema sanitario está listo para afrontar esta crisis"

El manejo de esta crisis tiene una vertiente organizativa que corresponde al campo de la salud pública, que estudia la toma de decisiones para evitar que un virus desencadene una catástrofe.

Foto: Trabajadores de La Paz piden la dimisión de Ana Mato e Ignacio González. (EFE)
Trabajadores de La Paz piden la dimisión de Ana Mato e Ignacio González. (EFE)

La parte más visible de la gestión de la crisis del Ébola que ha sobrecogido a España desde que este lunes se detectó en Madrid el primer positivo por la enfermedad fuera del continente africano se centra en los pormenores de la propia afección. Cómo se transmite, cuáles son los síntomas, qué conviene hacer para reducir el riesgo. Pero el manejo de esta crisis tiene una vertiente organizativa que corresponde al campo de la salud pública, el área de la sanidad que estudia la toma de decisiones para evitar que un virus desencadene una catástrofe. “Técnicamente, con el positivo que se ha registrado, puede decirse que España ya sufre una epidemia de ébola”, sentencia el doctor Francisco Guillén, catedrático del departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra. “Para que se declare una epidemia sólo es necesario que se registre un número de casos superior al normal, y con un sólo caso en España ya hemos rebasado ese límite”.

Los expertos en virus tratan de determinar ahora qué error ha podido provocar la infección de la auxiliar de enfermería, Teresa, que estuvo en contacto con los dos religiosos españoles repatriados desde África para ser tratados de esta dolencia. Pero, en paralelo, ya se han comenzado a tomar otras decisiones que afectan a la gestión de la crisis en todo el territorio nacional, imprescindibles para afrontar con garantías cualquier tipo de epidemia. “En estos momentos ya se ha establecido un hospital de referencia en cada una de las comunidades autónomas. En Madrid es el Carlos III pero si se detecta un caso en otro territorio, ese paciente será tratado en su propia región en un lugar establecido para que no tengan que desplazarse todos los posibles casos hasta la capital de España”, explica el doctor Guillén para detallar una de las medidas que se han adoptado ante esta crisis y ante otras similares.

Vídeo: Los sanitarios protestan por el contagio de una de sus compañeras

“Sí que hay un único laboratorio de referencia en toda España que tiene el máximo baremo de bioseguridad, el nivel 4”. Se trata de las instalaciones que el propio Instituto de Salud Carlos III tiene en Majadahonda. “En ese lugar se realizarán las pruebas de ébola de toda España”. Las pruebas se practican con presión negativa, es decir, que dispone sistemas de absorción del aire para evitar que pueda producirse una contaminación del exterior. Con todo, en el caso de este virus, esa medida no sería necesaria. Según la Organización Mundial de la Salud, el ébola sólo se contagia mediante el contacto directo con fluidos generados por un enfermo, como sudor, saliva, semen, orina o heces. La enfermedad no se transmite por el aire, al contrario que la gripe aviar.

Planes de contingencia

La gestión de la epidemia conlleva además que cada centro aplique sus propios planes de contingencia, que implican desde “la adopción de medidas para garantizar que siempre haya personal suficiente” en las áreas más sensibles de la atención sanitaria, como urgencia o UCI, al establecimiento de protocolos “para la desinfección de ambulancias”, explica el profesor de la Universidad de Navarra, que también es médico en la Clínica de este centro de estudios.

El catedrático de Salud Pública trata de rebajar la alarma recordando que todos los hospitales cuentan con zonas de aislamiento para evitar el contagio de otros pacientes y facultativos. “Por ejemplo, todos los centros tienen habitaciones con presión negativa para aislar a enfermos de tuberculosis. El aislamiento no es nada extraño y el sistema público de salud está preparado para ello”, afirma. “Se hace lo mismo con los enfermos por meningitis, otra dolencia que, en este caso, sí se transmite por la saliva o por una simple gota de ésta”, como el ébola. “Se estima que una gota de saliva expulsada durante una conversación llega a metro y medio de distancia. El aislamiento de los enfermos por meningitis se hace teniendo en cuenta este factor”.

Vídeo: ¿Por qué se pudo infectar de ébola la auxiliar en el Carlos III?

No obstante, el doctor Guillén puntualiza que, a pesar de esas medidas de precaución, todos los días se produce el contagio de enfermedades dentro de los hospitales. “El 7% de los pacientes que está en un centro sanitario sufre infecciones que ha contraído en el propio centro”, recuerda. El resultado es que “la cifra de fallecidos por infecciones hospitalarias cuadruplica el número de muertos por accidentes de tráfico”. “Lo que ocurre se trata de casos diseminados por todo el territorio que no generan tanta alarma” como ha provocado el primer caso de ébola fuera de África.

Localización de contactos

En opinión del catedrático de la Universidad de Navarra, es muy difícil que un país como España se produzca el contagio masivo de la población por este virus. “En los años 70 sufrimos varios episodios de cólera y lograron controlarse. Se aprendió mucho de aquella etapa y se formó a profesionales. En los años 80 también se tomaron medidas tras el escándalo de la colza. Tenemos un excelente sistema de salud y grandes expertos en la materia. España está preparada para afrontar una epidemia como esta”, insiste el profesor.

Si las medidas que se han tomado para evitar nuevos positivos no funcionan, el control del virus no tiene demasiados misterios. “Cada vez que haya un caso habrá que localizar a todas las personas que hayan tenido contacto con el enfermo cuando ya presentaba síntomas de la enfermedad [hasta ese momento el riesgo de transmisión del virus es muy bajo]. Una vez que sean localizados, deberán ser controlados y aislados”. Así hasta que el ébola consiga erradicarse. Eso es lo que ya están haciendo con las 52 personas que habrían mantenido un contacto directo con Teresa desde que esta empezó a sufrir fiebre. En el caso del ébola, la cuarentena dura 21 días. Si transcurrido ese tiempo no se desarrolla la enfermedad, el paciente puede recibir el alta. Harán falta varias semanas para conocer la dimensión de la epidemia y si han funcionado las medidas que se están adoptando para frenarla.

Universidad de Navarra Virus del Ébola Ministerio de Sanidad Sanidad madrileña Sanidad pública Sanidad Ana Mato
El redactor recomienda