los papeles de la sgae

Onda Cero estudia demandar a la SGAE por el 'pelotazo' de 205 millones de Blas Herrero

Onda Cero estudia llevar a la SGAE y a su 'número dos' ante los tribunales tras perder la batalla legal contra Kiss FM que le costó 205 millones de euros

Foto: José Manuel Lara. (Reuters)
José Manuel Lara. (Reuters)

Onda Cero, la cadena radiofónica del Grupo Antena 3 que preside José Manuel Lara, estudia acciones legales contra la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) y su actual número dos, Pablo Hernández, según confirmaron ayer a El Confidencial fuentes de la dirección de la cadena. Hernández, que anteriormente fue jefe de los Servicios Jurídicos de la SGAE, cobró más de 200.000 euros de forma opaca por asesorar en la sombra a Kiss FM, la radiofórmula propiedad de Blas Herrero, en su batalla legal contra Onda Cero, que, tras perder en los tribunales, se vio forzada a indemnizar con 205 millones de euros al empresario asturiano.

Para no levantar sospechas, el ahora número dos de la sociedad de autores facturó sus servicios a Herrero a través de Inmoconsulting Collado S. L., una inmobiliaria cuya administradora única es su mujer, Carmen Cabezas. Hernández trató así de camuflar el flagrante conflicto de intereses que suponía maniobrar en favor de Kiss FM y en detrimento de Onda Cero, ya que ambas son clientes de la SGAE, al igual que la inmensa mayoría de las emisoras privadas, agrupadas en la Asociación Española de Radiodifusión Comercial (AERC) y rivales de la popular cadena musical.

Onda Cero remitió ayer un escrito a la directora general de la SGAE, Natalia Garzón, en el que reclama explicaciones urgentes acerca del papel que jugó Hernández en la larga disputa ante los tribunales de Kiss FM con la cadena del Grupo Antena 3, tal y como reveló este diario. Fuentes de la dirección de Onda Cero confirmaron que ese es el primer paso antes de decidir si demandan a la sociedad de autores y al ex jefe de sus Servicios Jurídicos, que actualmente ocupa el cargo de secretario general de la entidad.

La Audiencia Provincial de Madrid condenó en 2006 a Onda Cero a pagar 205 millones de euros a Herrero por incumplir el contrato mediante el cual se comprometía a gestionar 70 emisoras propiedad del empresario asturiano a cambio de desembolsar 18 euros por cada oyente que lograse Kiss FM. El éxito fulgurante de la radiofórmula (casi 1,4 millones de seguidores en poco más de un año) amenazó con hacer un enorme roto en las cuentas del Grupo Antena 3, que trató de renegociar a la baja los baremos para contabilizar la audiencia. Herrero se negó, y recurrió a Hernández para llevar a Onda Cero ante los tribunales. Éste aceptó el encargo, pero con la condición de cobrar sus honorarios de forma opaca y actuar a espaldas de la sociedad de autores y de la AERC.

Blas Herrero, dueño de Kiss FM
Blas Herrero, dueño de Kiss FM
Reunión extraordinaria

El Consejo de Dirección de la SGAE, bajo la presidencia de José Luis Acosta -el sucesor de Eduardo Teddy Bautista y Antón Reixa al frente de la entidad-, se reunió ayer en una dilatada y muy tensa sesión extraordinaria para debatir sobre la continuidad de Hernández. Algunos directivos exigieron su inmediata destitución y la anulación de la indemnización de casi 500.000 euros en diferido pactada recientemente con el beneplácito de la cúpula de la sociedad. Pero Acosta no se quiso mojar, y convocó una Junta Directiva extraordinaria para el próximo miércoles. Será ese órgano el que decida la suerte de Hernández y la estrategia a seguir si, finalmente, Onda Cero lleva a la SGAE a los tribunales.

Rueda de prensa del presidente de la SGAE, José Luis Acosta
Rueda de prensa del presidente de la SGAE, José Luis Acosta
En su reunión del pasado 14 de noviembre, el Consejo de Dirección acordó desembolsar a Hernández una indemnización de 490.000 euros en diferido, que se hará efectiva el próximo 31 de diciembre, disfrazándola como "despido improcedente" para eludir el pago a Hacienda del IRPF. El acuerdo supone un fraude de ley, ya que sólo cabe hablar de despido improcedente cuando obedece a una decisión unilateral del empleador sin causa justificada. En este caso, sin embargo, se trata de un pacto entre la SGAE y su secretario general para poner fin de mutuo acuerdo a una relación laboral de casi dos décadas.

La llegada de Hernández a la SGAE, en 1996, coincidió con un aumento vertiginoso de su patrimonio inmobiliario, según consta en un informe que la Guardia Civil entregó a la Fiscalía Anticorrupción y que está incorporado al sumario que instruye el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz contra la anterior cúpula de la entidad. En él se detalla cómo adquirió siete viviendas de lujo en la Comunidad de Madrid y la Costa del Sol durante un periodo de ocho años, a lo largo del cual utilizó como tapadera para cobrar una parte de su salario en la SGAE a la inmobiliaria de su mujer, a través de la cual también facturó a Kiss FM.

*La SGAE se ha puesto en contacto con en este diario para aclarar que Luis Felipe Palacios nunca participó en la negociación del  despido de Pablo Hernández, tal y como aparecía en el artículo publicado el pasado 21 de enero, limitándose su papel a la cuantificación de lo que le correspondería como indemnización por despido improcedente, porque así le fue solicitado.

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