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Prisiones estima que el 50 de los musulmanes recluidos en cárceles españolas o son de Al Qaeda o “están en el camino de serlo”
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Prisiones estima que el 50 de los musulmanes recluidos en cárceles españolas o son de Al Qaeda o “están en el camino de serlo”

“Los centros penitenciarios pueden ser una escuela de terrorismo islamista”. Esta frase aparece incluida en un informe de 18 páginas elaborado por un funcionario de prisiones

Foto: Prisiones estima que el 50 de los musulmanes recluidos en cárceles españolas o son de Al Qaeda o “están en el camino de serlo”
Prisiones estima que el 50 de los musulmanes recluidos en cárceles españolas o son de Al Qaeda o “están en el camino de serlo”

“Los centros penitenciarios pueden ser una escuela de terrorismo islamista”. Esta frase aparece incluida en un informe de 18 páginas elaborado por un funcionario de prisiones y al que la Dirección General de Instituciones Penitenciarias ha dado su visto bueno al entregárselo como documento de trabajo a los subdirectores de todas las cárceles españolas.

El texto apoya tal afirmación con una alarmante estimación: el 20% de los musulmanes que se encuentran recluidos en la actualidad en cárceles españoles “son miembros de la organización terrorista” y otro 30% “está en el camino de serlo”. Unos porcentajes preocupantes si se tiene en cuenta que cálculos extraoficiales -Instituciones Penitenciarias no realiza estadísticas sobre las creencias religiosas de los internos- cifran en cerca de 1.200 el número de presos islámicos en la actualidad.

El informe, titulado Reflexiones sobre el islamismo, añade que el 50% restante se reparte entre los que “están de acuerdo” pero que “por motivos familiares” no dan el salto -un 30%- y los que “no están de acuerdo con el terrorismo” -el 20% restante-. Según su autor, los altos porcentajes de presos cercanos a las posiciones de Al Qaeda son fruto de la numerosa documentación radical que de modo clandestino circula por las cárceles españolas y que “pueden considerarse como una droga muy eficaz que afecta a la razón y el corazón”.

En dicha documentación “se confunden intencionadamente máximas del Corán, la Sunna y opiniones e interpretaciones de grupos radicales islámicos situándolos a la misma altura. Los momentos anteriores y posteriores a la oración -cinco veces al día- son ocasión privilegiada para la transmisión de estas enseñanzas”, alerta el informe.

“¿Por qué esta labor masiva de captación entre los internos?”, se pregunta el propio autor del estudio. “El objetivo último que pretenden los radicales no se puede reducir de modo unívoco a la consumación de uno o varios atentados terroristas” para lo que, se asegura en el documento, “no es difícil conjeturar que cuenten en la actualidad con los suficientes recursos humanos y materiales”. Por ello, el documento aventura a continuación que con el reclutamiento en masa de presos “el proyecto fundamentalista presumiblemente persiga la destrucción masiva de todo el sistema político, social, económico occidental (...) provocando el terror”.

Estructura jerarquizada

En esta labor de proselitismo en las cárceles españolas, los funcionarios de prisiones aseguran haber detectado “una vertebración interna compleja y muy jerarquizada” encabezada por un imán que “dirige los rezos y transmite las consignas (...) Está por encima del bien y del mal. Suele vestir chilaba y (llevar) barba”. A sus órdenes se encuentra un grupo de internos, que el informe denomina ‘brazo armado’, que se encarga de su protección en la cárcel, además de varias “unidades de apoyo”.

Éstas se dividen, a su vez, en prestamistas -dejan dinero al resto de la población reclusa a un interés elevado-, extorsionadores -encargados de cobrar las deudas contraídas- y mensajeros -utilizados para comunicarse entre ellos e, incluso, con islamistas de otros centros-. Estos últimos “suelen ser no musulmanes”, alerta el documento de Instituciones Penitenciarias.

Para su labor de reclutamiento, utilizan tres tipos de documentos. El primero, calificado de “iniciación” y que se asemeja a un cómic, tiene como objetivo “revivir” en los reclusos las enseñanzas del Islam. “Supone un acercamiento, un tanteo, para analizar a la persona y sensibilizarla a favor de la causa”, se lee en el documento de Prisiones.

“Los centros penitenciarios pueden ser una escuela de terrorismo islamista”. Esta frase aparece incluida en un informe de 18 páginas elaborado por un funcionario de prisiones y al que la Dirección General de Instituciones Penitenciarias ha dado su visto bueno al entregárselo como documento de trabajo a los subdirectores de todas las cárceles españolas.