Sarasola pide crédito a March y vende la marca Room Mate para sanear su sociedad
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Por la crisis del covid

Sarasola pide crédito a March y vende la marca Room Mate para sanear su sociedad

El presidente de la cadena hotelera es dueño del 63% de Room Mate a través de Tafay 2000, firma que tiene una deuda de 30 millones de euros

placeholder Foto: El empresario y presidente de la cadena hotelera Room Mate, Kike Sarasola. (EFE)
El empresario y presidente de la cadena hotelera Room Mate, Kike Sarasola. (EFE)

Enrique Sarasola espera la ayuda del Estado para que Room Mate pueda sobrevivir al covid-19 tras sufrir los estragos de la pandemia. Pero el empresario ha querido adelantarse para sanear las sociedades patrimoniales a través de las que controla la mayoría de la cadena de hoteles urbanos. Según datos oficiales, Sarasola ha recibido un préstamo de Banca March, que ha tomado como garantía el 40% del grupo, al que a su vez le ha transferido la marca Room Mate.

Sarasola es dueño del 63% de Room Mate a través de Tafay 2000, sociedad que tiene una deuda de 30 millones de euros. De esta cantidad, 13,6 millones se corresponden con un crédito concedido por Banca March, que ha pignorado 36.265 acciones de la cadena hotelera. Este número de títulos representa el 38,85% del capital social. A su vez, Sarasola tiene un crédito con la propia Room Mate por 16,70 millones de euros, que tienen como garantía 16.175 acciones de la compañía, es decir, el 17,32% del capital social. Esto muestra el notable descuento que ha aplicado Banca March a la garantía para así cubrir el riesgo. Por cada millón de euros prestado, la entidad ha solicitado 2.666 acciones del grupo, mientras que el crédito de Tafay 2000 con Room Mate requirió solo de 968 acciones por cada millón.

Foto: Kike Sarasola, presidente de Room Mate Hotels.

La tasación real de la cadena es un asunto esencial en el informe de auditoria, según Deloitte, en referencia a una operación que Sarasola llevó a cabo meses atrás para sacar a Tafay 2000 de la insolvencia. Se trata del traspaso de la marca Room Mate, propiedad de Sarasola a través de Castaño 55. Según documentos oficiales, Room Mate llevó a cabo una ampliación de capital suscrita íntegramente por el presidente mediante la emisión de 33.342 acciones, de un euro de valor nominal, con una prima de emisión de 25,51 millones de euros. Pero el pago se hizo con "una aportación no dineraria" de las participaciones que Tafay 2000 poseía en Castaño 55.

¿Y qué había dentro de Castaño 55 para que valiese esos 25,51 millones? Según el citado documento, la marca Room Mate, que era su único activo. Deloitte, en el informe de auditoría de la cadena, subraya la relevancia de esta operación, que califica como "compleja, de importe significativo", que ha requerido "de técnicas de valoración, juicios y estimaciones significativas" por parte del consejo de administración. Para tasarla, Sarasola pidió a un experto independiente un análisis sobre la tasa de ocupación de los hoteles, la evolución prevista de los ingresos y la tasa de flujos de caja.

La salida de Sandra Ortega

No obstante, Room Mate, en su informe anual, matiza que "sobre la base de un análisis de todos los factores relevantes, entre los que se encuentra el grado de penetración en el mercado de la marca y su consideración en los planes de negocio del grupo a largo plazo, la dirección del grupo no puede estimar con fiabilidad un límite previsible del periodo a lo largo del cual se espera que esta marca genere entradas de flujos netos de efectivo para el grupo, circunstancia por la que dicha marca se amortizará, de acuerdo con la normativa contable aplicable, en el plazo de 10 años, aplicándose, en el caso de existencia de evidencias de deterioro, un 'test de deterioro".

Con esta operación, Tafay 2000, la sociedad personal a través de la cual Sarasola controla Room Mate, pasó de tener pérdidas y un patrimonio negativo, lo que la llevaría a la causa de disolución, a obtener un beneficio contable de 19,6 millones y fondos propios por 10,5 millones. Esta transacción fue uno de los motivos por los que Sandra Ortega, hija de Amancio Ortega y la segunda mayor accionista de Room Mate y que hasta la fecha había avalado a Room Mate, decidió poner a la venta su participación el pasado mes de otoño.

El grupo, que ha sufrido el impacto del covid-19 de forma virulenta, consiguió hace un mes una línea de crédito urgente por 15 millones de euros por parte de Atitlan, fondo propiedad del yerno del presidente de Mercadona, para sobrevivir y evitar el concurso de acreedores, mientras espera la autorización del Gobierno para concederle un rescate de 52 millones a través de la SEPI.

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Enrique Sarasola espera la ayuda del Estado para que Room Mate pueda sobrevivir al covid-19 tras sufrir los estragos de la pandemia. Pero el empresario ha querido adelantarse para sanear las sociedades patrimoniales a través de las que controla la mayoría de la cadena de hoteles urbanos. Según datos oficiales, Sarasola ha recibido un préstamo de Banca March, que ha tomado como garantía el 40% del grupo, al que a su vez le ha transferido la marca Room Mate.

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