Vivendi saca los colores a Vocento y a Blas Herrero y va a por más en Prisa
  1. Empresas
EL GRUPO FRANCÉS LLEGARÁ AL 20%

Vivendi saca los colores a Vocento y a Blas Herrero y va a por más en Prisa

El gigante del entretenimiento ha aprovechado la ocasión para comprar a precio de derribo una participación significativa en el principal grupo de medios de comunicación de España

placeholder Foto: Vista de la fachada del edificio de la sede en Madrid del Grupo Prisa. (EFE)
Vista de la fachada del edificio de la sede en Madrid del Grupo Prisa. (EFE)

Quédense con este nombre, Vivendi, porque tiene la intención real de controlar el principal grupo de medios de comunicación de España. El 'holding' francés, propiedad de Vincent Bollorè, uno de los hombres más ricos del país vecino, ha comprado el 7,6% del capital Prisa en una operación relámpago al calor de la venta de HSBC, uno de los bancos, junto con el Santander, que ha perdido hasta la camisa con los sucesivos rescates del grupo editor en la última década. Pero no es lo mismo gestionar estas situaciones para una entidad financiera británica y otra española. Para la primera es mucho más fácil ignorar el factor político que supone controlar un grupo mediático con cabeceras emblemáticas como 'El País' o 'Cadena Ser'.

Después de las variopintas guerras internas por, curiosamente, mantener el control de una empresa quebrada desde 2008, HSBC ha decidido dar un portazo exprés, cosa que hará el Santander en cuanto la ocasión lo aconseje. Y Vivendi, un gigante dueño de la mayor discográfica del mundo (Universal Music), de una de las mayores agencias de publicidad (Havas Group) y con intereses en numerosos sectores del entretenimiento, ha aprovechado la ocasión para comprar a precio de derribo una participación significativa en Prisa, que sigue estando en la agenda de cada inquilino de la Moncloa.

Quiere el paquete del 4% que mantiene el Santander y, con su socio Amber Capital, dueño del 29,9%, controlar 'de facto' la compañía

Con apenas 52 millones, se ha hecho con el 7,6%. Pero invertirá más para llegar al menos al 20%. Quiere el paquete del 4% que mantiene el Santander y, con su socio Amber Capital, dueño del 29,9%, controlar 'de facto' la compañía. Su declaración de intenciones es muy clara: "La estrategia de Vivendi tiene sinergias muy claras con la hoja de ruta elaborada por PRISA, que implica el desarrollo de servicios de suscripción educativos, así como contenido de noticias y entretenimiento, y un compromiso sólido a la digitalización de sus productos y marcas".

Es decir, huele a fusión, a mucho más que a un paquete minoritario, similar al que retienen, con la ayuda del Santander, los fundadores de 'El País', la familia Polanco y Joseph Oughourlian, presidente provisional en nombre de Amber. Oughourlian, que causó un terremoto el pasado mes de diciembre –despido de su antecesor incluido–, se apresuró este viernes a dar la bienvenida a Vivendi junto con el consejero delegado, Manuel Mirat. Si los jefes de Prisa no hicieron un recibimiento con banda de música y flores es por las restricciones del virus.

Su reacción contrasta con la que tuvo cuando Blas Herrero, en primer lugar, y Vocento, en segundo término, se envalentonaron para hacer saber que querían comprar los periódicos y las radios de Prisa. El financiero despachó al dueño de Kiss FM casi con desprecio, mientras que al editor de 'ABC' le invitó a no seguir con la jugada. Ni uno ni otro tenían capacidad para similar apuesta. Iban de farol, con la pretensión únicamente de ofrecerse al PSOE y al PP como instrumentos para controlar unos medios que, pese a todo, tienen una influencia brutal en el Congreso. Ninguno disponía de esos 52 millones de Vivendi con los que se compra un puesto en el consejo de administración.

Foto: Foto: EC.

Vivendi vuelve a España. Ya fue socio de Sogecable, el 'holding' audiovisual que ha llevado a Prisa a la ruina por decisión de Juan Luis Cebrián, que en 2008 la 'opó' por 2.050 millones con dinero de HSBC. Justo el que que acaba de vender el 7,6%. Y quiere hacer algo grande. Aquí ya es dueño de Bambú Producciones, que ha hecho series como 'Fariña', ' Las chicas del cable', 'Velvet' o documentales como 'Las niñas de Alcàsser'. También posee una compañía de videojuegos y otras de venta de 'tickets'.

Un postre para la que se avecina, que en el fondo es que la mayoría de grandes empresas de medios españoles estarán en manos extranjeras: Prisa en las de Vivendi; Telecinco en las de Mediaset (Berlusconi); Atresmedia en las de De Agostini y RTL; y Unidad Editorial ('El Mundo', 'Marca' y 'Expansión') en las de los italianos de RCS MediaGroup.

Falta solo saber si Telefónica, pieza clave en la guerra de Navidad, venderá también su 9% de Prisa a Vivendi. La operadora de Pallete hará lo que le diga el Gobierno de Pedro Sánchez, que a su vez es el que la protege, con el real decreto de prohibición de inversión en compañías estratégicas para el Estado, de cualquier intento de OPA de un inversor hostil que quiera beneficiarse de los mínimos históricos de la compañía en bolsa.

Quédense con este nombre, Vivendi, porque tiene la intención real de controlar el principal grupo de medios de comunicación de España. El 'holding' francés, propiedad de Vincent Bollorè, uno de los hombres más ricos del país vecino, ha comprado el 7,6% del capital Prisa en una operación relámpago al calor de la venta de HSBC, uno de los bancos, junto con el Santander, que ha perdido hasta la camisa con los sucesivos rescates del grupo editor en la última década. Pero no es lo mismo gestionar estas situaciones para una entidad financiera británica y otra española. Para la primera es mucho más fácil ignorar el factor político que supone controlar un grupo mediático con cabeceras emblemáticas como 'El País' o 'Cadena Ser'.

Vivendi Juan Luis Cebrián Cadena SER Blas Herrero HSBC Vocento Noticias del Grupo Prisa Amber Capital
El redactor recomienda