reivindica su labor en las zonas rurales

Ence: "Hemos invertido este 2020 en el rural gallego más que las dos líneas de la PAC"

Pendiente de una sentencia de la Audiencia Nacional sobre la prórroga de la concesión de su biofábrica de Pontevedra, la compañía reivindica su actividad "que alcanza a 600.000 familias"

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Las rentas que genera la compra de madera del grupo Ence llegan a 450.000 propietarios particulares y 150.000 comuneros de Galicia. Esas son las cifras que aporta la propia compañía para reivindicar la importancia de su labor en las regiones rurales donde opera, al tiempo que está pediente de una sentencia de la Audiencia Nacional sobre la prórroga de la concesión de su biofábrica de Pontevedra.

Según aseguran desde la pastera a El Confidencial, "2020 se cerrará con unas cifras de aportación directa a las rentas de familias y Comunidades de Montes de Galicia más de 200 millones de euros, principalmente como consecuencia de la compra de madera en el sector forestal, a lo que habría que sumar las propias inversiones realizadas en plantaciones, mantenimiento y limpiezas forestales en los terrenos que emplean un gran número de pequeñas empresas y trabajadores de Galicia".

Este monto, aseguran, "refleja nuestro peso específico en el medio rural y supone una cantidad superior a la de las dos líneas de la PAC, ya que los pagos directos del Feaga o Fondo del Primer Pilar de la PAC a agricultores y ganaderos, suponen 177,7 millones de euros, mientras que los Fondos Feader del Plan de Desarrollo Rural de Galicia (PDR) del Segundo Pilar de la PAC ascienden a 158 millones". Los Fondos de la PAC constituyen el 40% de todo el presupuesto de la Unión Europea.

"No se puede prescindir de un tercio de las inversiones en el entorno rural gallego"

Para la empresa, “en ningún momento, pero menos en tiempos de dificultad económica como los que vienen, se puede prescindir de un tercio de las inversiones en el entorno rural gallego. Nunca ha tocado, pero ahora desde luego menos, que Ence deje de tener actividad en Galicia. Ence es una empresa que se siente muy gallega, vinculada a su futuro y comprometida con las personas”.

Ence está a la espera de que la Audiencia Nacional dicte sentencia sobre los tres recursos planteados contra la prórroga de la concesión de su fábrica de Pontevedra, de la que dependen, según la compañía, 5.100 empleos, y que previsiblemente se conocerá antes de que finalice 2020. En el mes de marzo del pasado año, la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y el Mar, dependiente del Ministerio de Transición Ecológica, se allanó en los procedimientos abiertos en la Audiencia Nacional sobre la prórroga de la concesión a Ence en la ría de Pontevedra, otorgada por el Gobierno del PP en funciones en enero de 2016. En aquel entonces, Ence ya señaló que "el inesperado cambio de criterio de la Administración ponía en serio riesgo la continuidad de un sector esencial para el rural gallego, y para la cadena de valor forestal del noroeste de España".

Celulosa fabricada por Ence.
Celulosa fabricada por Ence.

Como consecuencia de esto, unos 600 trabajadores de la compañía y empresas auxiliares ya se manifestaron el pasado año por las calles de Madrid hasta llegar al Congreso de los Diputados para rechazar un posible cierre o traslado de la fábrica situada en la Ría de Pontevedra. La protesta tuvo lugar contra la decisión del Gobierno de no defender ante la Audiencia Nacional la prórroga de la actividad de la fábrica de Ence en Pontevedra.

La Dirección General de Costas reclama demoler su fábrica de Pontevedra por ocupar el litoral, una ocupación a la que dio permiso el organismo, entonces perteneciente al anterior gobierno, en 2017. Para ENCE, un eventual cierre de su biofábrica en Pontevedra “supondría, con toda seguridad, poner fin a esta aportación de rentas al medio rural en Galicia, al desplomarse los precios de la madera por la falta de demanda de este recurso natural”, aseguran. De hecho, también habría que añadir “el probable abandono de los montes que ello supondría llevaría a consecuencias por todos indeseadas, como son los incendios forestales, al quedarse ese terreno forestal sin una gestión adecuada”.

Ence ha señalado a este periódico que "la biofábrica cuenta con un comportamiento ambiental excelente. Es por ello que la planta gallega ha sido reconocida con la etiqueta ecológica Nordic Swan y la Distinción Oro de la Comisión Europea. También dispone además del certificado Residuo Cero de AENOR, que reconoce a las organizaciones que valorizan las fracciones de residuos que generan, evitando su eliminación en el vertedero".

210 millones por la compra de madera

La actividad de Ence como comprador de madera "movilizará en 2020 casi 3,15 millones de metros cúbicos de madera", según la propia compañía, "y el próximo año prevé aumentar esta cantidad. La empresa realizará una inyección más de 210 millones de euros al año en el sector con la adquisición de su materia prima, siempre dentro del entorno de sus plantas. En 2020, todas las compras de madera se realizarán en Galicia, Asturias y Cantabria, con una distancia media de transporte de 119 kilómetros a la planta de Pontevedra, y 127 a la biofábrica de Navia (Asturias)".

"Un eventual cierre de la biofábrica de Ence en Pontevedra supondría poner fin a esta aportación de rentas al medio rural en Galicia"

En definitiva, el posible cierre desembocaría en “la pérdida de los 5.100 empleos asociados de manera directa, indirecta o inducida a la planta (el 30% de las personas empleadas en el sector forestal de Galicia dependen de la actividad de Ence), así como un duro golpe para los propietarios forestales de todo el noroeste”.

Desde la compañía, por tanto, se muestran convencidos de la utilidad de su actividad: “Ahora que nos adentramos en la bioeconomía, por necesidad y por demanda de la sociedad, el papel de los productos forestales es cada vez más importante, variado e innovador, donde el impulso al medio rural es ya una realidad”.

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