García Candelas intentó revender dos edificios de otra fundación ligada a la Iglesia
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expolio a las fundaciones de la iglesia

García Candelas intentó revender dos edificios de otra fundación ligada a la Iglesia

El que fuera hombre fuerte del Santander en España se hizo con una opción de compra sobre dos edificios del barrio de Salamanca de la Fundación Molina Padilla, que trató de vender por el doble

Foto: Edificios de la Fundación Molina Padilla que se han intentado vender. (Belbex)
Edificios de la Fundación Molina Padilla que se han intentado vender. (Belbex)

Fundación benéfico-docente Orfanato de Jesús y Candelaria-Fundación Molina Padilla. Así se llama la entidad que creó a finales del siglo XIX el abogado Alfonso Molina Padilla para dar ayudas al estudio a niños sin recursos, una labor que se financia con las rentas de los pisos que legó a la institución y que se han intentado vender en una rápida transacción de millonarias plusvalías, que enlaza con las polémicas operaciones de Fusara y San Jorge, y que salpican al ex director general de Banco Santander, Enrique García Candelas.

Como ha venido informando este medio, desde hace meses, tanto la Justicia ordinaria como la eclesial están investigando las ventas de los patrimonios de fundaciones ligadas a la Iglesia católica, ante la sospecha de que pueda existir una trama inmobiliaria que habría expoliado sus patrimonios con ventas a bajo precio y cobro de comisiones. Unas sospechas que también se extienden a Molina Padilla y al intento de traspaso de dos edificios de su propiedad ubicados en el cotizado barrio de Salamanca de Madrid.

Foto: Parroquia y terrenos de San Jorge en la calle Padre Damián.

Se trata de los números 93 y 95 de la calle Núñez de Balboa, inmuebles que suman 48 viviendas y seis locales comerciales entre los dos, y sobre los cuales Prado Advocats consiguió una opción de compra, según han confirmado empresas a las que se ofreció adquirir los inmuebles. Se da la circunstancia de que esta firma catalana fue la única, junto a Tapiamar, cuya oferta presentó Chávarri al patronato de Fusara para comprar los 14 edificios residenciales que tenía la fundación, primera conexión que ha levantado las sospechas.

Prado se hizo con la opción de compra por 13,5 millones a través de Building The Next Success y, posteriormente, le vendió la sociedad a Enrique García Candelas, quien sacó al mercado los dos inmuebles por casi el doble: 25 millones de euros. Aunque el financiero no ha respondido a las llamadas ni mensajes de este medio, fuentes que afirman haber hablado con él aseguran que, cuando tuvo conocimiento de la investigación abierta en la archidiócesis y de las sospechas en torno a las ventas del patrimonio de las fundaciones, se comprometió a no ejecutar la opción.

Enrique García Candelas, cuando era director general de Banco Santander. (EFE)
Enrique García Candelas, cuando era director general de Banco Santander. (EFE)

Al frente del patronato de Molina Padilla, como se repite en todos los casos investigados, estaba el delegado de fundaciones del arzobispado, David López Royo, que presentó su dimisión a finales de 2019, cuando empezaron a filtrarse los escándalos de San Jorge y Fusara. Un año antes, en agosto de 2018, fue cuando se constituyó Building The Next Success, aunque según la información del registro, esta sociedad no pasó a estar bajo el control de José Prado, socio director de Prado Advocats, hasta justo antes de la marcha de López Royo.

Prado, además de aparecer como potencial comprador en Fusara y en Molina Padilla, también comparte intereses con Raúl Chávarri en la socimi Baricentro, en cuyo consejo de administración están sentados ambos y que está domiciliada en las oficinas centrales de Prado Advocats.

Raul Chávarri es hermano de Antonio Chávarri, presidente del bufete mandatado para asesorar las ventas de las fundaciones, y una empresa suya, AQT, fue a la que Metrovacesa pagó una comisión en otra polémica operación de esta trama: la venta a Fusara de unos terrenos para hacer oficinas en Valdebebas.

Foto: Parroquia de San Jorge.

A estas conexiones se une que García Candelas, además de adquirir Building The Next Success, también se hizo con una división del grupo de Antonio Chávarri, Celtíbero Servicing, que pasó a denominarse Tarsso, y en la que el financiero aparece como administrador único desde principios de este año, según puede comprobarse en el registro.

Las fuentes consultadas por este medio aseguran que los 25 millones en que se intentaron vender los dos edificios de Molina Padilla son un importe en línea con los precios de mercado de la zona: en torno a 6.000 euros por metro cuadrado antes de la rehabilitación que permitiría vender viviendas de lujo por encima de 8.000 metros cuadrados. Lo que despierta todas las dudas es por qué y cómo se dio a Prado Advocats (Building) una opción de compra a mitad de precio.

Fundación benéfico-docente Orfanato de Jesús y Candelaria-Fundación Molina Padilla. Así se llama la entidad que creó a finales del siglo XIX el abogado Alfonso Molina Padilla para dar ayudas al estudio a niños sin recursos, una labor que se financia con las rentas de los pisos que legó a la institución y que se han intentado vender en una rápida transacción de millonarias plusvalías, que enlaza con las polémicas operaciones de Fusara y San Jorge, y que salpican al ex director general de Banco Santander, Enrique García Candelas.

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