Iberdrola logra la paz sindical pese a la dura oposición de los nacionalistas de Bildu
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PESE AL RECORTE SALARIAL Y LOS BENEFICIOS

Iberdrola logra la paz sindical pese a la dura oposición de los nacionalistas de Bildu

La compañía consigue que los sindicatos más afines, como USO, firmen un nuevo convenio colectivo pese al recorte salarial y la reducción de los beneficios sociales

placeholder Foto: Torre de Iberdrola, sede social de la firma, en Bilbao. (EFE)
Torre de Iberdrola, sede social de la firma, en Bilbao. (EFE)

Iberdrola respira más tranquila en términos laborales. La compañía eléctrica alcanzó en la madrugada del pasado jueves un preacuerdo con cuatro de los seis sindicatos que representan a los más de 8.000 empleados del grupo en España para firmar el VIII Convenio Colectivo. Una firma que se ha topado con la negativa de UGT y, sobre todo, de ELA, agrupación con lazos históricos con el PNV, pero recientemente más afín a EH Bildu que ha calificado de "vergonzoso" el documento.

Tras casi dos meses de negociación, Iberdrola ha conseguido que USO, CCOO, SIE y Atype, que aglutinan casi el 64% de los empleados afiliados, suscriban el nuevo convenio que entrará en vigor el próximo 1 de enero de 2021 y que se extenderá hasta finales de 2024. El pacto incluye una bajada del 10% del salario base de calificación para las nuevas incorporación a la plantilla, la sustitución de los trienios de antigüedad por quinquenios, la eliminación parcial de la tarifa especial de electricidad y, especialmente, la pérdida de la garantía de empleo.

Las condiciones finales acordadas son más suaves que las planteadas por Iberdrola en su primera oferta a los sindicatos, a los que les propuso una reducción salarial del 20%, una bajada muy considerable de la potencia de luz gratis de la que disfrutan los trabajadores —aspecto que provocó un grave enfrentamiento en el caso de Endesa— y la salida de hasta el 15% de la plantilla, unos 1.450 trabajadores, todo lo cual se deja en el aire.

Las condiciones acordadas son más suaves que las planteadas por Iberdrola en su primera oferta

El preacuerdo señala que ambas partes asumen "posibles adecuaciones de plantilla como consecuencia de los procesos de reorganización, automatización, eficiencia y mayor especialización del personal, así como las bajas voluntarias producidas en dicho periodo". La compañía, que se compromete a incorporar hasta a 500 personas durante la duración del convenio, quiere poner en marcha prejubilaciones a partir de los 58 años para reducir el coste laboral y renovar las capacidades del personal con los nuevos avances tecnológicos.

Respecto a la subida del sueldo, Iberdrola ha impuesto un sistema variable basado en objetivos por el que los empleados podrían ganar un 0,5% si se alcanza entre el 80% y el 100% de los retos marcados y hasta del 2,5% si se consigue superarlos hasta el 120%. Una fórmula que ha sido muy criticada por USO y ELA.

"La empresa pretende potenciar la retribución en términos variables en detrimento de los conceptos fijos. Además, es falso que vayan ligados a la productividad. Se supeditan a objetivos marcados unilateralmente por la empresa", señala ELA en un comunicado interno en el que califica de "vergonzoso haber firmado peores condiciones para personal de nuevo ingreso y ahora tratar de abanderar la lucha para corregir dicha discriminación". ELA añade que "teniendo en cuenta los buenos resultados actuales como las previsiones a futuro, las condiciones laborales deben mejorar en el plano económico y social. Queremos que parte de los beneficios se invierta en la plantilla. Es estéril incurrir en nuevas injusticias".

Bonus para directivos

Por su parte, UGT indica que "todos los sindicatos han expresado que los términos del acuerdo están alejadísimos de sus plataformas, pero sin embargo una mayoría sindical se ha prestado a la firma del preacuerdo. Es absolutamente incomprensible en qué términos se ha cerrado la negociación, en el mejor momento de la empresa, con récord de beneficio y con declaraciones de la alta dirección sobre inversión y perspectivas excepcionales a corto, medio y largo plazo". El sindicato señala que un trabajador con 35 años en la empresa perderá hasta 47.000 euros por el cambio del periodo de antigüedad.

Se refiere UGT al anuncio por parte de Iberdrola del nuevo plan estratégico 2020-2025, en el que la compañía invertirá 75.000 millones, promete un beneficio operativo o ebitda de 15.000 millones y unas ganancias netas de 5.000 millones, con un incremento anual de entre el 6% y el 7%. Además, calcula que repartirá hasta 19.000 millones en dividendos a sus accionistas. Una hoja de ruta que, de cumplirse, supondrá un bonus de al menos 200 millones de euros para la cúpula directiva entre 2020 y 2022, de los que 20 millones le corresponderán a su presidente, Ignacio Sánchez Galán.

Convenio colectivo Ignacio Sánchez Galán Prejubilaciones Unión Sindical Obrera (USO) UGT
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