Covid-19

La pandemia dispara el uso y la compra de 'jets' privados por las empresas

La compra de 'jets' privados está viviendo un auge y muchas compañías han aumentado su facturación. Con todas las restricciones, empresas y usuarios han optado por los chárteres

Foto: Un 'jet' privado en pleno vuelo. (EFE)
Un 'jet' privado en pleno vuelo. (EFE)
Adelantado en

Todo el sector aéreo se encuentra atrapado en una crisis histórica que está haciendo tambalear los cimientos de sus principales empresas. Sin embargo, está surgiendo un ganador inesperado que parece que está aprovechando el KO de las aerolíneas para presentarse como una alternativa viable. Se trata de los 'jets' privados, cuya demanda y facturación se ha resentido mucho menos que la de los vuelos comerciales y, desde el verano, viene aumentando.

El último cliente de renombre que ha saltado a la palestra ha sido el Santander. El banco liderado por Ana Botín compró en septiembre un 'jet' por 46 millones de euros para garantizar los vuelos de sus directivos. Fuera de España, VF, compañía que controla Timberland y Northface, también ha desarrollado una flota propia, y Volkswagen la ha reforzado.

Según datos de la consultora WingX, a fecha de noviembre ya se han recuperado un 85% de los vuelos privados, lo que supone una remontada desde el confinamiento, cuando estaban al 30% respecto a 2019. De hecho, varios meses de verano han sido mejores que los del año pasado. Frente a esta recuperación, el informe más reciente de IATA apunta a una caída del 74,8% de la demanda aérea comercial el último mes y un 60% en lo que va de año. El golpe es aún mayor si vemos las cifras de pasajeros por kilómetros transportados, que se desmorona un 86,5%.

Interior de un jet privado. (EFE)
Interior de un jet privado. (EFE)

Según Roma Andreu, experto en aviación y profesor de EAE Bussiness School, hay varios factores que han impulsado esta remontada de los chárteres privados. Por un lado el covid, que "ha provocado que muchas empresas y usuarios se planteen alquilar o comprar 'jets' privados para estar más seguros frente a la enfermedad".

Sin embargo, el elemento que más destaca es la seguridad de que no te vas a quedar en tierra. "Los controles de pasajeros son menores y, especialmente, cuando se han cerrado rutas aéreas con países concretos o con regiones enteras, en muchas ocasiones se ha permitido que los 'jets' privados sigan entrando en el país". Este sería el principal factor por el que contar con avión privado se habría vuelto clave para muchas empresas, tener una mayor certeza de que pueden volar a su destino.

Un ejemplo reciente es el de Duro Felguera, cuyo consejero delegado, José María Orihuela, contrató los servicios de un 'jet' privado para realizar un viaje de negocios a Argel, después de que las aerolíneas comerciales hubiesen suspendido las rutas que conectaban España y Argelia.

"En muchos casos se han quedado sin competidores". Además, remarca que esto ha provocado que "hayan conseguido atraer a un tipo de cliente que no había pensado en la posibilidad de un 'jet' hasta ahora".

"Nuestros vuelos ya han subido un 17% en lo que va de año y vemos nuevos tipos de clientes"

La empresa española dedicada a gestionar el alquiler de 'jets' privados, Empty Leg, explica que han notado un auge en sus cuentas gracias a esta dinámica. Concretamente, adelantan que el número de vuelos confirmados ya ha subido un 17% en lo que llevamos de año con respecto a 2019.

El presidente del grupo, José Manuel Álvarez, explica que "hemos experimentado un auge importante en la demanda de 'jets' privados en lo que va del año. La disminución del tráfico aéreo debido a las limitaciones de movilidad impuestas por los distintos países ha posibilitado que la aviación ejecutiva haya experimentado una tendencia al alza muy fuerte en este nuevo escenario".

Y le sorprende que este negocio esté cuajando en España, mercado que "a diferencia de EEUU" no está para nada normalizado. "Aunque la aviación ejecutiva mantiene una cuota de mercado relativamente baja en España, creemos que esto puede marcar una tendencia al alza". Según explica, en el resto de Europa también ha habido un repunte en el número de compras.

"Tenemos un récord de nuevos clientes, hemos experimentado un resurgimiento en los viajes a partir de septiembre"

"Hemos podido entrar a países en los que las aerolíneas comerciales no podían acceder" porque "hay cerca de 5.000 aeropuertos a los que solo se puede acceder con un 'jet' privado". Y, aunque ha habido casos en los que esa zona estaba cerrada a cualquier persona, normalmente las restricciones solo se pusieron a las líneas aéreas convencionales. Por su parte, el principal operador de vuelos privados del mundo por tamaño de flota (750 naves) y número de pedidos (se encarga de uno de cada siete vuelos en EEUU), NetJets, explica a El Confidencial que viven un buen momento en este 2020, a pesar de la crisis del coronavirus: "Tenemos un récord de nuevos clientes".

"Con respecto a nuestro volumen de vuelos, al comienzo de la pandemia vimos una reducción a un mínimo de alrededor del 10% de nuestro volumen normal. En la actualidad, operamos constantemente al 85% de nuestra demanda de vuelos típica", explican desde la compañía. Sin embargo, están notando que se está sumando "más gente nueva que nunca". Los datos generales han bajado, pero coinciden con los datos del sector, con una rápida recuperación. "Hemos experimentado un cierto resurgimiento en los viajes de negocios a partir de septiembre" y añaden que "los vuelos personales han aumentado constantemente desde abril".

¿Se puede pagar un 'jet'?

El precio de un 'jet' privado puede variar dependiendo de cómo sea la nave. Una hora de vuelo en una cabina pequeña puede variar entre los 1.600 y 2.100 euros. Esos son los precios más económicos, pero los 'jets' más habituales superan siempre esas cantidades, llegando, en el caso de los más grandes, a situarse en los 6.400.

Esto significa que un viaje Madrid-Londres puede costar entre 4.000 y 16.000 euros en caso de elegir un chárter privado para realizar el vuelo. Las cifras se disparan cuando hablamos de un viaje transatlántico, como un Madrid-Washington, que dura cerca de 11 horas y media, por lo tanto, el gasto se puede disparar entre 18.000 y los 73.600 euros solo por la ida.

Sin embargo, expertos como el profesor Andreu creen que pueden ir reduciéndose y resultar algo más económicos gracias a los vuelos compartidos. "Cuando una empresa hace un vuelo, aprovecha e incluye a mucha gente en él y, si son distancias cortas, en ese caso puede resultar rentable". También remarca que "muchas personas están organizándose para compartir 'jet' privado, abaratando mucho los costes".

A pesar de ello, remarca que nunca se podrán comparar con los precios de las aerolíneas y que, aunque ve un cambio de modelo de negocio para ser más accesibles a medio plazo, siempre serán un producto realmente exclusivo.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios