Pide que la Generalitat deje de ser cliente

Ponsatí plantea un boicot contra CaixaBank-Bankia como respuesta a la fusión

El mismo día en que la Generalitat abría una crisis de gobierno para depurar al PDeCAT, no se enteró de la fusión de CaixaBank con Bankia. Y ahora se desata la oposición soberanista

Foto: La eurodiputada Clara Ponsatí, en el acto de Perpiñán con Puigdemont. (EFE)
La eurodiputada Clara Ponsatí, en el acto de Perpiñán con Puigdemont. (EFE)
Adelantado en

La eurodiputada independentista Clara Ponsatí, representante de la línea más dura del soberanismo, ha planteado un boicot contra CaixaBank-Bankia como respuesta a la fusión. Además, exige que la Generalitat, las diputaciones y el resto de administraciones que controlen los partidos independentistas dejen de trabajar con CaixaBank, algo un tanto insólito. Ponsatí forma parte de la élite intelectual del movimiento, es catedrática de la Escuela de Economía y Finanzas de la Universidad de Saint Andrews, en Escocia, y está integrada en el Consell per la República que preside Carles Puigdemont en Bélgica.

En un largo artículo publicado en Vilaweb, titulado “La estrella de la Caixa se apaga, necesitamos fuego nuevo”, califica la fusión de “Frankenstein bancario” que quiere convertir a los catalanes en “rehenes del Ibex 35”.

“Hay que exigir que desde las instituciones, la Generalitat, ayuntamientos y diputaciones, se actúe en consecuencia. Ya llegamos tarde. Mientras continúen operando con este nuevo Frankenstein bancario, los catalanes continuarán siendo rehenes del Ibex 35. Las instituciones deben sentir la presión ciudadana para revisar urgentemente su cartera de proveedores”, asegura Ponsatí en el texto. La Generalitat es un importante cliente de CaixaBank, que además es una de las entidades que gestionan la tesorería de la Administración autonómica.

El Confidencial se ha puesto en contacto con Clara Ponsatí para ver si quería matizar el artículo y la dureza de sus planteamientos, pero no ha obtenido respuesta al correo electrónico que se le ha remitido al respecto.

Ponsatí, además, plantea que los políticos independentistas promuevan “iniciativas con vocación, ambición y profesionalidad para cubrir este vacío de país”. Y la economista catalana añade: “Debemos aspirar a contar con opciones de financiación catalanas nativas digitalmente y alguna entidad híbrida que, además de tener un peso digital fuerte, mantenga cierta presencia física en el territorio”.

Clara Ponsatí, junto a Toni Comín (i) y Carles Puigdemont. (EFE)
Clara Ponsatí, junto a Toni Comín (i) y Carles Puigdemont. (EFE)

Su apuesta por un boicot que no solo sea de particulares si no institucional la justifica porque, con el actual panorama de tipos bajos, “las entidades necesitan poco el volumen de depósitos que somos capaces de mover con una campaña popular de consumo estratégico como las nuestras. Lo que sí necesitan es todo aquello que genera negocio: préstamos personales, pymes, fondos de inversión, seguros, hipotecas, planes de pensiones, etc. Es aquí donde el consumo consciente toma más importancia”.

Mirando al extranjero

Clara Ponsatí mira al extranjero, ya que, en su opinión, “es importante que tomemos conciencia de que necesitamos entidades financieras para los catalanes, probablemente con sede en el extranjero mientras no tengamos nuestro Estado, de volumen significativo y que conecten con nosotros en lugar de amenazarnos cuando vamos a votar”. El Consell per la República siempre ha querido tener un banco. Pero los planes van con retraso y ahora la mejor alternativa sería un acuerdo comercial con alguna entidad que operase por internet y configurase una red de cajeros en Cataluña. Sin embargo, por la capacidad desplegada hasta ahora, parece dudoso que el organismo montado desde Waterloo pueda cerrar un acuerdo tan complejo, que no sería barato.

La 'exconsellera' de Educació que abrió las escuelas el 1-O se apunta ahora a retomar las campañas de boicot a empresas del Ibex 35 que lanzó la ANC

“Hay que relanzar y fortalecer las campañas de consumo estratégico atacadas con uñas y dientes por el franquismo judicial y que ahora sufren un cierto letargo. Es la hora de promover que los catalanes, como consumidores, sean ávidos buscadores de alternativas”, apunta Ponsatí, aludiendo a las campañas de consumo estratégico de la ANC que acabaron bloqueadas en los juzgados por la acción de Fomento del Trabajo.

Hasta ahora, fracasos

Hasta ahora, este tipo de campañas han fracasado. CaixaBank sigue siendo una referencia para los ahorradores catalanes. Y Caixa d’Enginyers, a la que se refiere Ponsatí en su artículo, cuenta con una veintena de oficinas fuera de Cataluña. La entidad nunca ha explicado qué volumen de cuentas espejo —cuentas referenciadas fuera de Cataluña pero con titulares catalanes— mantiene desde 2017, una práctica generalizada por todo el sector financiero catalán, a causa de la inestabilidad política que provocó el intento de sedición.

Ponsatí plantea un boicot contra CaixaBank-Bankia como respuesta a la fusión

En 2017, ya hubo diversos llamamientos al boicot. Incluso se ensayó forzar un colapso de liquidez retirando 155 euros de los cajeros a la vez, con un resultado que rozó el patetismo. Los intentos de empresas alternativas, como Parlem, Catgas o Catllum, crean en los mejores casos comercializadoras que hacen de intermediarias pero no afectan al negocio de grandes compañías. Pese a ello, la fusión CaixaBank-Bankia, de la que la Generalitat se enteró por los medios de comunicación, ha descolocado tanto al independentismo que se vuelven a recuperar las viejas ideas. Ya se verá con qué nivel de éxito.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
55 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios