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Jaque a la obra social de las cajas: 200M en dividendos perdidos y otros 400M en el aire

La banca española está estudiando qué hacer con sus dividendos tras la recomendación del BCE de congelarlos. Las fundaciones de las antiguas cajas son las principales afectadas

Foto: Isidre Fainé (d), presidente de la Fundación Bancaria la Caixa. (EFE)
Isidre Fainé (d), presidente de la Fundación Bancaria la Caixa. (EFE)
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La crisis del coronavirus amenaza las fundaciones bancarias. Las antiguas cajas de ahorros vieron el pasado viernes con preocupación cómo el Banco Central Europeo (BCE) recomendaba al sector financiero poner en cuarentena sus dividendos, como adelantó este medio. Sin ellos, estas fundaciones tendrán serias dificultades para mantener la obra social y el patrimonio que dependen de ellas. Se juegan en total más de 400 millones.

Las fundaciones accionistas de los principales bancos españoles —los supervisados por el BCE— esperaban recibir 636 millones en los próximos meses. De ellos, casi 200 millones ya se han dado por perdidos después de que CaixaBank anunciara la semana pasada un recorte del dividendo, provocando que la Fundación Bancaria la Caixa, la mayor de España y dueña de un 40% del banco, ingrese 168 millones en lugar de 360 millones.

Liberbank, por su parte, decidió este lunes retrasar el pago de 22 millones, el 20% de su beneficio del año pasado, al menos hasta octubre.

El resto de bancos de cajas —Kutxabank, Unicaja Banco e Ibercaja— todavía no ha tomado una decisión, aunque reconocen que están analizándolo. La opción más probable es que retrasen el pago al menos hasta octubre, como Liberbank. Otra posibilidad es que opten por pagar menos, pero hacerlo, como CaixaBank, o que decidan hacer caso omiso del regulador apelando a su solvencia.

Tras CaixaBank, el banco de cajas que más dividendo tiene previsto pagar es Kutxabank: 176 millones, la mitad de su beneficio de 2019. De estos, unos 100 millones irían a parar a la Fundación BBK, 56 millones a la Fundación Kutxa y 19 millones a la Fundación Vital. La entidad vasca tiene a su favor para mantener el dividendo que es una de las entidades más solventes de España y de las que mejor suelen salir en los test de estrés. En su contra, se están cancelando pagos a accionistas en toda Europa, por lo que correría el riesgo de quedar en solitario frente al BCE. Desde la entidad, señalan que están valorando la recomendación y remarcan que se trata de un "dividendo social".

El consejero delegado de Kutxabank, Francisco Javier García Lurueña. (EFE)
El consejero delegado de Kutxabank, Francisco Javier García Lurueña. (EFE)

El siguiente mayor pago es el de Unicaja Banco, de 77 millones, previsto para mayo, del que la Fundación Unicaja recibiría 38,75 millones. La entidad malagueña reconoce que está analizando qué hacer y que siempre ha "cumplido las recomendaciones del supervisor", lo que invita a pensar que lo retrasará hasta octubre.

Por su parte, en Ibercaja tampoco han tomado todavía una decisión sobre los 17,5 millones del beneficio del año pasado que repartirá entre sus accionistas: las fundaciones Ibercaja (87,5%), CAI (4,85%), Caja Badajoz (3,9%) y Caja Círculo (3,45%).

En el caso de Liberbank, de sus 22 millones de dividendo que no se pagarán hasta octubre, cerca de 5,4 millones irían a parar a fundaciones: Cajastur, Caja Cantabria y Caja Extremadura.

Lejos de las cajas, el resto de bancos españoles se enfrenta a situaciones dispares. Los que ya han aprobado el dividendo en junta de accionistas tienen previsto mantenerlo, como Sabadell, Bankia y BBVA, que pagan a sus inversores en los próximos días. Al tener ya la luz verde de la junta, cancelar el dividendo les generaría más problemas que desatender la recomendación del BCE.

En el caso de Bankinter y Abanca, ya se ha distribuido, aunque en las próximas semanas tienen que analizar qué hacer con las remuneraciones que suelen repartir a mitad de año. Una situación similar es la de Cajamar, que ya hizo pagos a cuenta a sus accionistas y socios de las cooperativas de crédito, "por lo que la decisión del BCE no altera nuestras previsiones de retribución".

Andrea Enria, presidente del Mecanismo Único de Supervisión (MUS). (Reuters)
Andrea Enria, presidente del Mecanismo Único de Supervisión (MUS). (Reuters)

El caso más complejo es el de Santander. La entidad presidida por Ana Botín anunció hace una semana que retrasa el pago con cargo a las cuentas de 2020 y que baja el sueldo de su cúpula, pero en principio mantiene el del año pasado, que tiene previsto abonar en mayo. La entidad ya ha convocado junta, que se celebra este viernes, y sus accionistas ya han votado al respecto, lo que le deja poco margen. Pero en un situación similar, Liberbank ha dado marcha atrás.

Una vez se resuelva este frente, lo que los banqueros dan por hecho es que será muy difícil romper la cuarentena marcada por el BCE para los dividendos. Y hay bastantes dudas de que se desbloquee en octubre.

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