PARA MANTENER LA SEDE Y EL EMPLEO EN VIZCAYA

Indra: Abril pacta con Urkullu el cupo vasco de ITP en plena investidura de Sánchez

Se ha mantenido el contacto telefónico fluido entre el primer directivo de la compañía de defensa y tecnología y los representantes del Gobierno vasco para superar el veto que el PNV impuso

Foto: Imagen de la sede de Indra en Madrid. (Indra)
Imagen de la sede de Indra en Madrid. (Indra)

La compra de Industria de Turbo Propulsores (ITP Aero) por parte de Indra a la inglesa Rolls-Royce entra en su recta final. Mientras las dos compañías intentan cerrar los últimos aspectos económicos, Fernando Abril-Martorell, el presidente de la compañía española participada por el Estado y por Corporación Financiera Alba, ha movido los hilos diplomáticos de una operación que tiene un componente político relevante, especialmente en plena negociación de la investidura de Pedro Sánchez.

Según distintas fuentes, el primer ejecutivo de Indra se ha reunido con Iñigo Urkullu, presidente del Gobierno vasco, para pactar el aspecto industrial y social de la adquisición de IPT, propiedad al 100% de Rolls Royce desde 2017 tras la compra del 53% a la familia vasca Sendagorta por 720 millones de euros. Según las mismas fuentes, Abril-Martorell viajó a Vitoria para mantener un encuentro con el lendakari en el Palacio de Ajuria Enea, cita en la que también estuvo presente Ignacio Mataix, consejero ejecutivo de la compañía y director general de ITP durante trece años.

Aunque desde Indra han declinado hacer ningún comentario sobre esta información, fuentes próximas al grupo confirman la existencia de la reunión, que tuvo lugar a finales de mayo. Posteriormente, se ha mantenido el contacto telefónico fluido entre el primer directivo de la compañía de defensa y tecnología y los representantes del Gobierno vasco. El objetivo, superar el veto que el PNV impuso a principios de año a la adquisición de ITP por parte de un grupo del que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) es su primer accionista, con el 18,7% del capital.

Si bien el Gobierno de Urkullu no es accionista del fabricante de motores para aviones, la sede social de ITP está en Zamudio (Vizcaya) y sus principales factorías están en el parque empresarial de esta localidad, así como en Barakaldo y Sestao. Un asunto clave, porque el lendakari siempre ha pretendido que el comprador fuese una compañía con raíces vascas que mantuviese el empleo en la región y que no trasladase las plantas fuera de la comunidad autónoma. Por ello, hubiera preferido más grupos como Aernova o Gestamp que una multinacional controlada por el Estado español.

Según las fuentes conocedoras de las conversaciones, la reunión de Abril-Martorell con Urkullu sirvió para que el presidente de Indra le garantizase la continuidad de la sede en Zamudio y de las instalaciones industriales, especialmente en un momento en que la multinacional participada también por la familia March (Corporación Financiera Alba, con un 10,5%) quiere agrupar la mayoría de sus fábricas en un terreno de Aena próximo al Aeropuerto Madrid-Barajas para ahorrar costes. ITP tiene una plantilla de 3.800 personas, la mayoría ubicadas en el País Vasco.

Abril-Martorell ha accedido a esa petición, uno de los motivos por los cuales la adquisición del fabricante de turbinas apenas tendrá sinergias. Según fuentes financieras, la operación tan solo prevé unos ahorros de unos nueve millones de euros, una cantidad insignificante en este tipo de transacciones donde el ajuste de costes suele ser uno de los grandes acicates.

Otras fuentes apuntan a que en la aceptación de este requisito ha influido también otra negociación en paralelo entre el Gobierno de Urkullu y el Ejecutivo en funciones de Pedro Sánchez. Porque el PNV ya ha mostrado su predisposición a apoyar la investidura del líder socialista siempre y cuando alcance un acuerdo previo con Unidas Podemos. De hecho, ya le respaldaron en la moción de censura contra Mariano Rajoy y en la corta legislatura que acabó el pasado mes de abril. Los seis diputados de los nacionalistas son clave para que el secretario general del PSOE repita como inquilino de la Moncloa.

Inversión gubernamental en Euskadi

La SEPI ya ha transmitido a Abril-Martorell que acompañará la compra de ITP, que requerirá, además de un préstamo bancario liderado por BNP Paribas, de una ampliación de capital de todos los accionistas de entre 450 y 500 millones de euros, Por tanto, el Estado español tendrá que aportar unos 93 millones. Pero el PNV también quiere que el Gobierno vasco contribuya a la operación para que la empresa mantenga su carácter local. Por ello, en las negociaciones también se está discutiendo si el Ejecutivo de Vitoria toma un paquete de ITP.

En una reciente comparecencia, Arantxa Tapia, consejera de Desarrollo Económico del País Vasco, indicó que su Gobierno podría tomar un paquete a través del Fondo Vasco de Inversiones Estratégicas, que tiene por objeto fomentar el arraigo y la competitividad de las empresas tractoras de Euskadi. El pasado año, este vehículo de inversión se estrenó con la adquisición del 1,24% de CAF, fabricante de trenes, por unos 15 millones de euros. Una medida para evitar que empresas locales y con gran influencia en la economía local pasen a manos de externas o fondos de inversión, como ha pasado con Euskaltel.

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