LA ADQUISICION RONDARÁ LOS 1.000 MILLONES

Indra compra ITP con un préstamo de BNP y una ampliación de capital de 500 millones

La empresa participada por el Estado y los March recurre a un crédito de 1.000 millones del banco francés, que después reducirá con una aportación por parte de los accionistas

Foto: Sede de Indra en Alcobendas.
Sede de Indra en Alcobendas.

La compra de ITP Aero por parte de Indra supondrá una transformación en la cuenta de resultados del grupo participado por el Estado y la Corporación Financiera Alba, ya que sus ingresos serán más recurrentes y procederán más del área civil y de defensa en lugar de la de tecnología. Pero también provocará un cambio sustancial en la estructura financiera del grupo presidido por Fernando Abril-Martorell, con dilución incluida para los accionistas.

Según aseguran fuentes próximas a la operación, Indra va a comprar entre el 70 y el 75% del capital de ITP Aero, que hace tres años, cuando la ingeniería vasca Sener vendió su 50% a Rolls-Royce, se valoró en su totalidad en 1.355 millones. Por tanto, la transacción rondará los 1.000 millones de euros, importe que equivale casi el 60% de la capitalización actual del comprador. Unos 1.787 millones después de la caída del 3,75% registrada el pasado viernes tras confirmar la noticia adelantada por ‘La Información’.

La adquisición, según fuentes próximas a los accionistas, se espera cerrar en julio y se va a financiar con un préstamo por los citados 1.000 millones de euros que va a estar dirigido por BNP Paribas. El banco francés es la entidad financiera de cabecera de Indra y quien dirigió la colocación de bonos de 300 millones realizada en abril de 2018. En esa emisión también participaron como ‘co-lead’ Citigroup y Crédit Agricole, y BBVA, Banco Santander y CaixaBank en un segundo nivel. La intención de BNP Paribas es sindicar ese crédito con estas entidades financieras.

Ese préstamo servirá para pagar el importe de la adquisición de ITP Aero en un primer momento. Porque la operación, dado el importe, necesita ser aprobada en una junta general extraordinaria de accionistas, acto en el que Indra propondrá una ampliación de capital con derecho de suscripción preferente para refinanciar la transacción y evitar que la integración del fabricante vasco de motores dispare la deuda del nuevo grupo.

Las acciones de la compañía se desplomaban más de un 7% hasta los 8,9 euros por acción cuando se cumplía la primera hora de negociación. La caída estaba sustentada por un fuerte volumen de negociación.

A cierre de 2018, Indra tenía un pasivo de 483 millones de euros (en marzo, se elevó por encima de los 600 millones) y un beneficio operativo de 293 millones, lo que supone una proporción de 1,6 veces. El objetivo del equipo gestor para este año, según afirmó en la última reunión con inversores, es reducirlo este año hasta las 1,2 veces. Pero la compra de ITP Aero cambia completamente esta previsión, ya que Indra tendrá que añadir los 1.000 millones de deuda proporcionada a BNP Paribas, lo que disparará su ratio de apalancamiento.

Junta extraordinaria

Para evitar elevar el endeudamiento y sufrir una rebaja de su calificación de solvencia (actualmente, no dispone de 'rating'), vital para este tipo de compañías que optan a contratos públicos de gran alcance, Indra propondrá a sus accionistas una ampliación de capital que podría oscilar entre los 400 y los 500 millones de euros, cerca del 30% de la capitalización actual. El importe final todavía no está decidido. Por tanto, tendrá un carácter dilutivo, que será parcialmente compensado con la aportación de ITP Aero a la cuenta de resultados.

Con la adquisición de entre el 70 y el 75% del capital, la empresa de la que el Estado tiene el 18,5% a través de la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI) podrá contabilizar el fabricante de motores de avión por consolidar global, por lo que podrá apuntarse el 100% de los ingresos y del beneficio bruto de explotación. ITP Aero registró en 2018 una cifra de negocio de 890 millones, un ebitda de unos 150 millones y un beneficio neto de 69 millones. Por su parte, Indra factura algo más de 3.000 millones y este año espera alcanzar un ebitda superior a los 300 millones.

Las mismas fuentes próximas a los accionistas de Indra indican que tanto la SEPI como los March tienen el 11%, en el que acumulan pérdidas del 30%— apoyan la operación, por lo que, de no cambiar de criterio, suscribirán la ampliación de capital. Un apoyo básico, porque entre estos dos 'holdings' suman el 30% del capital de Indra, en el que están fondos como Fidelity (9,3%) y Norges Bank, el fondo soberano de Noruega, con el 3,9%.

Fuentes de Indra, la SEPI y Corporación Financiera Alba han declinado hacer comentarios sobre esta información.

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