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Incertidumbre global y futuro económico: así ha sido el Foro El Confidencial-Pimco

Tensiones políticas internacionales, populismos... ¿Cómo afrontará la economía en 2019 amenazas como la guerra comercial entre EEUU y China o la salida del Reino Unido de la Unión Europea?

El mundo financiero y empresarial tiene el foco puesto en varios puntos este año. Las tensiones políticas internacionales y las decisiones de los gobiernos afectan directamente a la economía. En concreto, la punta del objetivo marca el alza del populismo y el autoritarismo, la guerra comercial entre Estados Unidos y China y la salida del Reino Unido de la Unión Europea como las mayores amenazas a las que se enfrentará la economía en este 2019. Pero también el resultado de las elecciones en varias economías emergentes como Argentina, India o Sudáfrica, el conflicto entre demócratas y republicanos en Estados Unidos y las tensiones en el mar de China Meridional.

De estas cuestiones y de su impacto concreto para el mundo, y para España en particular, se habló este miércoles durante la celebración del quinto Foro ‘Políticas globales y su impacto en la economía’, organizado por El Confidencial y Pimco en el auditorio Rafael del Pino, en Madrid. Entre los ponentes, destacaron personalidades de la talla de la ministra de Economía y Empresa, Nadia Calviño, quien inauguró el acto de la mano del director de El Confidencial, Nacho Cardero. De igual modo, Juanma Jiménez, director de Pimco Iberia; John Boehner, expresidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos; Fernando Abril-Martorell, presidente de Indra; Francisco Riberas, presidente de Gestamp; Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank, y Alberto Artero, director general de El Confidencial, aportaron su visión de la situación.

“El momento actual de mercado es estable, pero seríamos unos cínicos si no reconociésemos que en el corto-medio plazo nos enfrentamos a conflictos como la guerra comercial, Turquía o la situación de algunos países emergentes como Argentina, que podrían afectar a la economía”, aseguró Cardero, que invitó a los asistentes a coger las oportunidades que ofrecen esos riesgos.

Calviño: “El PIB crecerá un 2,2% en 2019”

“Sin duda, estas políticas globales tienen efecto en la economía”, reconoció Calviño, “pero es un tema que va más allá y que no solo se puede mirar desde el punto de vista financiero, ya que afecta a sectores multilaterales muy diversos como el medioambiental, el social o el de seguridad, incluso desde la ética”, añadió la ministra, que también hizo evidente que “por mucho que algunos digan lo contrario, no existe una varita mágica que pueda solucionarlo todo, y para solucionar la economía es imprescindible pensar en el crecimiento inclusivo, justo y sostenible”.

Calviño puso sobre la mesa los últimos datos estadísticos para fundamentar que el crecimiento económico de España está haciendo posible capear el entorno internacional. “Nos avalan las cifras. El INE ha publicado un crecimiento del PIB del 2,6%, una décima por encima de lo que los analistas nacionales e internacionales preveían. Poco importa una décima arriba o abajo, pero lo que sí importa es que España creció más que otros países de su entorno, incluso más que la media europea, y esta tendencia se mantendrá en 2019”, señaló Calviño. La previsión del Gobierno es que este año el PIB crezca un 2,2%, una previsión que se enmarca en la banda baja de la previsión de los analistas (2,1%-2,4%) y que es compartida por el Banco de España.

España creció más que otros países de su entorno, incluso más que la media europea, y esta tendencia se mantendrá en 2019

Calviño también aprovechó la ocasión para destacar la tasa del 3% de crecimiento del empleo del país, los “esfuerzos” del Gobierno para recuperar su puesto de liderazgo en el ámbito internacional y europeo y la “buena actuación del Tesoro”, que ha logrado convertir España en “uno de los mayores emisores públicos, con récords de demanda en la zona euro, a la vez que ha logrado reducir los tipos de interés a mínimos históricos y situar la prima de riesgo en los 110 puntos básicos”. La ministra señaló el apetito de España en los mercados internacionales y recalcó que la inversión extranjera logró multiplicarse por seis en 2018.

Aun así, Calviño dijo no estar contenta con la reducción del ratio de deuda pública: “Aunque hemos conseguido reducirla una décima más de lo que estaba previsto, hasta el 2,6%, debemos lograr llegar al 2%”, una cifra que el Gobierno ya ha comunicado a la Unión Europea. Debemos aprovechar los buenos momentos para hacer frente a los retos. No podemos quedarnos parados. Hay que tomar medidas para que podamos seguir creciendo los próximos años”, se comprometió la ministra, que también fue crítica con la desigualdad existente en la sociedad española, los niveles de pobreza —incluida la infantil— y las brechas territoriales que ha cosechado el país en los últimos años. “Todos estos indicadores se han disparado y es nuestro deber político reducirlos”, cerró.

La ministra de Economía y Empresa, Nadia Calviño.
La ministra de Economía y Empresa, Nadia Calviño.

Todos pendientes de Estados Unidos

Juanma Jiménez, director de Pimco Iberia, la gestora que mantiene 1,7 billones bajo gestión frente a los 1,4 que aporta el PIB de España a la economía mundial, fue el encargado de entrevistar a John Boehner, expresidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, no sin antes hacer hincapié en las diferencias entre la política europea de la estadounidense, donde existen elecciones a mitad de legislatura. Boehner apostó por abandonar el cortoplacismo y para ello no dudó en realizar una comparativa con sus 40 años de trayectoria: “En este mundo de inmediatez, hay que esforzarse por construir políticas a largo plazo. Solo de este modo lograremos hacer frente a los retos que nos plantea este mundo globalizado”.

Boehner reconoció que las elecciones de Estados Unidos no solo afectan la política y la economía del país americano, sino que influyen en todo el mundo, y ahí reside la gran responsabilidad de su democracia. Sobre el papel de Estados Unidos sobre el orden global, no podía faltar una mención especial a China, aunque el expresidente cree que ambas potencias están condenadas a entenderse. “En este conflicto, el Gobierno estadounidense busca justicia, pero no cabe duda de que, dados los intereses económicos que envuelven a los dos países, tarde o temprano llegaremos a un acuerdo”.

En este mundo de inmediatez, hay que esforzarse por construir políticas a largo plazo

Precisamente Boehner dedicó un espacio a la educación y a la inversión en capital humano: aseguró que el crecimiento y la estabilidad solo son posibles con una buena educación y reconoció que Estados Unidos no invierte tanto como debería al educar a solo dos terceras partes de sus niños, dejando una gran cantidad de ellos sin saber leer ni escribir. “Apostar por la buena educación, por los buenos colegios y universidades recae sobre el beneficio de nuestros niños”. No hizo lo mismo con su sistema de seguridad social: “Yo trabajo a los 69 y me gusta trabajar, esa es la sostenibilidad del sistema”.

Dado que el foro se ha celebrado en España, el director de Pimco no dejó pasar la oportunidad de preguntarle por la economía europea y la posición de Europa en el mundo. Sin miramientos, Boehner aseguró que la UE corre el riesgo de perder el tren del mundo: “Europa tiene la oportunidad de competir, pero debe innovar y crecer”. De igual modo, el estadounidense ve riesgo de que Europa pierda su posición y vaticina que China será una superpotencia mundial que se colocará, inevitablemente, por delante del Viejo Continente, y por ello todos los países deben aprender a relacionarse con el país asiático. “No sé en cuánto tiempo ocurrirá que sea la próxima superpotencia mundial, si en 10 o 20 años, pero pasará”.

John Boehner, expresidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos.
John Boehner, expresidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos.

La necesidad de un nuevo liderazgo

Fernando Abril-Martorell, presidente de Indra, y Francisco Riberas, presidente de Gestamp, resaltaron que el entorno político afecta de forma indudable a las empresas. “Todos echamos de menos algo más de liderazgo en el entorno político. Ahora nos vamos a enfrentar a unas elecciones europeas que nadie está teniendo en cuenta”, afirmó Riberas.

“Las empresas tenemos que aumentar nuestra capacidad de ser flexibles y de adaptarnos. No podemos esperar y tomar como datos las políticas de los gobiernos. Debemos tomar decisiones acordes a nuestras organizaciones y encarar las complicaciones externas que puedan aparecer en el camino”, aseguró. En ese sentido, invitó al resto de empresas a intervenir: “Nadie como nosotros para saber cómo crecer, cómo invertir o cómo generar empleo. Las empresas sabemos más que los políticos en esos ámbitos y es nuestro deber intervenir y colaborar”, incidió.

"La política es como hacer una película: si cada cuatro años tiras el metraje y ruedas de nuevo, no terminas nunca" (Abril-Martorell)

Abril-Martorell profundizó en que el cambio de liderazgo viene acompañado de una modificación de la escala de valores: “La presión cortoplacista hace complicado mirar a largo plazo, pero las decisiones en todos los ámbitos (político, educativo, militar, empresarial…) deben ser a largo plazo. Vivimos una época en la que se gobierna desde la idea, y eso se traduce dentro y fuera de España en una situación insostenible para las empresas, que se ven afectadas por la última ocurrencia de turno”, expresó. En su opinión, “la política es como hacer una película. Si cada cuatro años tiras todo el metraje y comienzas a rodar de nuevo, no vas a terminar la película nunca. Aunque haya alternancia, el consenso en ciertos ámbitos es necesario”.

Riberas rogó también mirar a largo plazo y con coherencia las políticas medioambientales. “El sector del automóvil se ha convertido casi en algo tóxico. Las políticas medioambientales se tienen que abordar con sentido común. No se puede liderar desde la UE con un planteamiento que puede dañar un sector tan importante como el automovilístico sin tener soluciones a largo plazo. Las restricciones y prohibiciones son parches que crean dificultades y no arreglan nada, porque se realizan únicamente en el ámbito de Europa, creando además una desventaja competitiva con Estados Unidos o China”.

"Las restricciones al automóvil son parches que crean dificultades y no arreglan nada" (Riberas)

Los presidentes de ambas empresas coincidieron en que el proteccionismo que defiende el populismo es indefendible a largo plazo. “No se pueden poner puertas al campo”, acentuó Fernando Riberas, pero ambos líderes expresaron que deben existir medidas regulatorias para equilibrar fenómenos como el de la digitalización: “WhatsApp se fundió los 100.000 millones de valor de los mensajes de texto, y Amazon, cada vez que aumenta en 200.000 millones su capitalización, la está destruyendo por otro lado”, ejemplificó Abril-Martorell para apoyar la demanda de esas políticas regulatorias.

Esa digitalización es la responsable de acabar ya con miles de empleos. “En México, hemos sustituido seis ordenadores con cinco supervisores por 600 empleados”, aseguró el presidente de Indra, para quien todos los países tienen un gran reto por delante: decidir el modelo de educación y trabajo por el que se quiera apostar. Un reto que están lejos de cumplir, muestra de ello son los 800 puestos que, según Abril-Martorell, no fue capaz de cubrir en 2018 y la falta de ingenieros en el mercado laboral. “Ahora todo el mundo precisa ingenieros. Hay mucha competencia de sectores que antes no demandaban estos perfiles, como el bancario, y vas a las universidades y te das cuenta de que el número de plazas en estas carreras ha descendido un 40%. Debemos encontrar la forma de fomentar estos estudios desde edades escolares”, solicitó.

Alberto Artero (El Confidencial), Francisco Riberas (Gestamp) y Fernando Abril-Martorell (Indra).
Alberto Artero (El Confidencial), Francisco Riberas (Gestamp) y Fernando Abril-Martorell (Indra).

Los retos del sector bancario

Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank, se centró en los tres grandes retos a los que se enfrenta el sector bancario: ganar dinero, adaptarse a la transformación digital y recuperar el apoyo y la confianza de la sociedad.

Respecto al primer reto, “la rentabilidad del sector se ha reducido a menos de la mitad que antes de la crisis, seguimos perdiendo dinero y aun así sentimos una gran presión respecto a nuestros márgenes”. En relación con segundo, el consejero delegado de CaixaBank recordó que, aunque hay muchos clientes que ya solo utilizan el entorno digital, siendo más exigentes cada vez con los servicios que piden, hay otros a los que también hay que dar respuesta que siguen prefiriendo acudir a la oficina.

Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank.
Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank.

Recuperar la reputación es su tercer reto: “Nuestra reputación no es buena y tenemos que arreglarlo”, aseguró, indagando en las razones de por qué la sociedad mantiene una opinión tan negativa sobre el sector, reconociendo que se han hecho cosas como sobredimensionar el crédito hipotecario para luego no dar los créditos que las familias necesitaban, pero que también muchas entidades cargan con el problema de otras: “No todos los bancos han costado 60.000 millones a los ciudadanos”.

En el camino del sector se encuentran las exigencias de una regulación que, aunque en opinión de Gortázar es necesaria y trabaja a favor de la transparencia y la reputación, ha originado una sobrecarga que, a su vez, ha derivado en nuevos y altos costes.

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