entrevista con el director del comité oleícola internacional

El 'lobby' mundial del aceite señala también a los súper en la polémica del virgen extra

Abdellatif Ghedira, director ejecutivo del COI, cuestiona el objetivo del informe de la OCU e insta a armonizar las catas de aceite con más formación al degustador para evitar resultados contradictorios

Foto: Aceites ecológicos en una feria promocional en Salamanca. (EFE)
Aceites ecológicos en una feria promocional en Salamanca. (EFE)

"¿Por qué sale este informe ahora, seis años después del último? No creo que vaya a tener un impacto negativo sobre el sector, pero sí sobre el agricultor y sus esfuerzos enormes en los últimos años para mejorar la calidad". Es una de las dos ideas clave que Abdellatif Ghedira, el ejecutivo tunecino que dirige el Consejo Oleícola Internacional desde 2016, traslada en una entrevista concedida a El Confidencial a propósito del polémico documento de la organización de consumidores OCU que señala que la mitad de los virgen extra realmente no lo son.

Y la segunda: "Hay una responsabilidad compartida entre la industria envasadora y la distribución en este tema, los supermercados tienen que hacer un mayor esfuerzo por evitar que el aceite sufra un deterioro por estar expuesto a la luz o al calor. Por el lado de los envasadores, no me imagino que nadie quiera desprestigiar sus marcas adulterando el aceite que mete dentro. Todos saben que sale muy caro vender aceite fraudulento", abunda Ghedira. Deja claro que no conoce los detalles del trabajo de la OCU, pero se pregunta a su vez si es que su publicación tiene algo que ver con la campaña a punto de iniciarse y que se prevé abundante en producción o si la industria del aceite de palma ha jugado algún papel.

Ghedira recuerda que, según el acuerdo del COI —que aglutina a 40 países donde se produce el 94% del aceite de oliva, entre ellos España, que acoge la sede del organismo—, un virgen extra mantiene sus condiciones durante un máximo de 24 meses. "El informe de la OCU se basa en el trabajo de un laboratorio oficial en España sobre el que yo no puedo opinar, nosotros trabajamos en la armonización de los paneles de cata reconocidos entre los países y que trabajan para catalogar los aceites de cada país y de los que se intercambian a nivel global".

Esa armonización es la clave para el directivo, y en ella asegura que se invierte intensamente por parte del COI. Una homogeneización que busca evitar las divergencias entre las opiniones de distintos países (uno puede calificar como virgen extra y otro solo como virgen, por ejemplo) derivada del desconocimiento por parte de los catadores de las variedades de aceituna de las diferentes zonas productoras. "El sistema de cata no es subjetivo, pero necesita que se invierta en formación. En la mayoría de los aceites no se generan discrepancias, pero también es cierto que se genera una cierta inseguridad jurídica que hay que contrarrestar con la armonización".

Abdellatif Ghedira, director ejecutivo del Comité Oleícola Internacional. (COI)
Abdellatif Ghedira, director ejecutivo del Comité Oleícola Internacional. (COI)

En cuanto a la propuesta de los envasadores de desarrollar una 'nariz electrónica' que sustituya al trabajo de los catadores profesionales, Ghedira señala que es algo que se maneja solo como un proyecto de investigación a día de hoy. "El panel, en cualquier caso, es indispensable", remarca.

Dicho sistema de cata tan criticado por la industria aceitera también ha sido defendido por el Ministerio de Agricultura, quien pone en valor un "marco jurídico sólido" en España. Los aceiteros discrepan, pues consideran que el análisis sensorial está basado en criterios "subjetivos" y debe revisarse para aportar seguridad al sector.

Eso no impide que hayan pedido protección al ministro de Agricultura a través de las patronales Anierac y Asoliva. Ambas han enviado una carta a Luis Planas acompañada de fotografías para denunciar "graves deficiencias" en la elaboración del estudio de OCU, tanto en la toma como en la custodia y tratamiento de las muestras. En cualquier caso, el Ministerio no tiene potestad para investigar o sancionar en este tipo de casos. Eso es competencia de las comunidades autónomas, que se niegan a hacer públicos los nombres de los infractores y las multas.

EEUU: colaboración estrecha

Uno de los grandes retos del organismo que representa al sector mundial del aceite y la aceituna es la no pertenencia al mismo del gran mercado que es EEUU. ¿Por qué debería entrar? "Para participar en la configuración del sector y porque si se es país productor al tiempo que consumidor, interesa mucho ser miembro. Acceder a estudios, a mecanismos de arbitraje, de promoción o de lucha contra plagas son solo algunas de las ventajas. De todas formas, la solicitud de integración es una decisión política en la que no entro. Sí destaco que trabajamos muy cerca y estrechamente con EEUU, que es un país observador y cuya legislación es muy parecida a la nuestra, con pequeñas variaciones".

Los intereses de los olivareros californianos "son los nuestros", recalca, y los derechos de los consumidores de aceite en EEUU (cerca de 300.000 toneladas anuales) "son los mismos que los del resto de países consumidores". Paradójicamente, tampoco la UE —que integra a los dos países clave como son Italia y España— ha terminado de ratificar la adhesión provisional firmada hace dos años. "Todos los parlamentos de todos los países miembros tienen que aprobarlo y asuntos más urgentes retrasan ese visto bueno en muchos casos", explica.

"El problema del alza de precios existe y la industria debería ofrecer formatos más pequeños. La clave está en la cultura de consumo"

Los llamamientos a la cadena de valor del aceite no se limitan a que las empresas de supermercados cuiden mejor el manejo y almacenamiento del aceite que pone a la venta al consumidor final. También insta Ghedira a la industria envasadora a apostar por formatos más pequeños. Con ello entiende el director del COI que se puede paliar en parte el desplazamiento del consumo del aceite de oliva al de semillas (como girasol) cuando los precios suben, como ha ocurrido en España los últimos años. "Hay que ofrecer otros formatos que no provoquen dudas al consumidor al ver cuánto cuesta una garrafa de cinco litros, por ejemplo".

La mayoría de los distribuidores se mantiene al margen en este debate. Tanto Mercadona como DIA, cuyos aceites de marca blanca están en la 'lista negra' de OCU, prefieren no hacer declaraciones al respecto. "La polémica se basa en unas catas muy criticadas por su escaso rigor y poca fiabilidad. Nuestros aceites han pasado por tres análisis organolépticos de tres laboratorios acreditados antes de ser catalogados como virgen extra, y cumplen todos los controles de calidad", zanjan fuentes de Eroski. Ahora el Comité Oleícola Internacional los pone en el foco no tanto por la verdadera categoría de sus productos sino por su responsabilidad compartida con los envasadores a la hora en almacenar un producto vivo como el aceite.

Ghedira va más allá de esta situación coyuntural de subidas de precios y cambios en los hábitos de los clientes para defender con vehemencia la necesidad de inculcar una mayor cultura del consumo de aceite entre los niños y jóvenes. "Jordania es un ejemplo de cómo hacer esto, ya que fomenta el consumo en las escuelas infantiles y acerca a los niños al olivo y su cultura", ejemplifica. También señala el buen trabajo que viene realizando Portugal en la promoción del sector.

"El olivar tradicional seguirá siendo la clave por la mayor superficie que ocupa. Aunque sea menos productivo, es más barato"

Como mensaje de futuro, se muestra absolutamente convencido del muy positivo porvenir del zumo de aceituna. "Nada de lo que se produce sobra. Nada hay que temer, por ejemplo, que China apueste por producir, porque si todos los chinos consumieran un litro por persona, no habría ni siquiera hoy aceite suficiente solo para ellos". El de oliva representa el 3% del consumo mundial de todo tipo de aceites y elevar solo un punto esa cuota exigiría sumar un millón de toneladas a los tres que se producen a escala mundial.

Por eso tampoco considera que haya competencia entre las nuevas zonas de producción con olivos en seto (intensivos o superintensivos) y las tradicionales de olivos en secano y extensivo. "El olivar tradicional seguirá siendo la clave por la mayor superficie que ocupa. Aunque sea menos productivo, es más barato y en volumen total seguirá aportando la mayoría del aceite". Recuerda además que los olivares intensivos necesitan agua y una superficie llana, condiciones que limitan su extensión. Y requieren relevantes recursos financieros para acometer estas plantaciones tan tecnificadas.

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