EL expresidente acusa ahora a deloitte

Rato no se sentará en el banquillo por el caso Bankia hasta octubre, como mínimo

El principal acusado por la salida a bolsa de Bankia no tiene ningún agobio. Hasta octubre no comenzará el juicio, y la semana pasada lanzó nuevas líneas de defensa

Foto: Rodrigo Rato, en su comparecencia en el Congreso. (Reuters)
Rodrigo Rato, en su comparecencia en el Congreso. (Reuters)

Rodrigo Rato tiene motivos para mostrarse tan tranquilo como lo hizo en el Congreso. Su horizonte judicial está despejado a medio plazo: el juicio del caso Bankia no se celebrará hasta octubre, como muy pronto, y puede prolongarse durante otros seis meses debido a la cantidad de acusados, peritos y testigos que declararán. A lo que hay que añadir el tiempo que lleve a los magistrados dictar sentencia, lo que puede demorarse hasta mediados de 2019. Además, en su comparecencia en la comisión de investigación de la crisis financiera, anunció nuevas líneas de defensa: echar culpas a Deloitte y a Goirigolzarri.

El juez Fernando Andreu abrió juicio oral el pasado 17 de noviembre a Rato y otras 34 personas, entre ellas el exvicepresidente de Bankia José Luis Olivas, así como a la propia entidad, su matriz BFA y la auditora Deloitte. Esta apertura llega después de cinco años de instrucción, pero, según fuentes judiciales, no será posible el inicio de las sesiones hasta octubre, como mínimo. Para entonces, la dilación habrá sido ya de seis años.

Los dos peritos del caso Bankia, Víctor Sánchez (i) y Antonio Busquets (c., atrás). (EFE)
Los dos peritos del caso Bankia, Víctor Sánchez (i) y Antonio Busquets (c., atrás). (EFE)

Además, el juicio se presenta largo y complejo, porque los acusados llamarán al estrado a los autores de los numerosos contrainformes elaborados para desacreditar a los peritos del Banco de España, cuya afirmación de que las cuentas de Bankia en su salida a bolsa eran falsas supone la piedra angular de la causa. Por supuesto, Víctor Sánchez Noguera y Antonio Busquets también serán interrogados ampliamente. Todas estas declaraciones versarán sobre cuestiones complejas, como la existencia de provisiones, su suficiencia, valoraciones de activos, fondos de comercio, etcétera, lo que alargará la vista y la redacción de la sentencia.

Fuentes de las defensas sostienen que "la causa es tan complicada que el instructor ha preferido no entrar en profundidades y quitársela de encima abriendo juicio oral, y que sea el tribunal el que analice y trate de comprender todos estos aspectos. Pero este puede tardar todavía más que Andreu en hacerlo, porque él por lo menos ya conocía las principales claves del asunto".

Las 'black' y el delito fiscal, en el limbo

El exvicepresidente del Gobierno se enfrenta a una solicitud de pena de cinco años por la Fiscalía, que se eleva hasta los 12 en el caso de la acusación popular. Como es sabido, Rato fue condenado a cuatro años y medio por las tarjetas 'black', pero recurrió la sentencia ante el Supremo. A la vista de la velocidad habitual del Alto Tribunal cuando no se trata del 'procés', es posible que no haya resuelto el recurso antes del juicio del caso Bankia.

La otra amenaza judicial que se cierne sobre él es la de sus presuntos delitos fiscales, por los que fue detenido en 2015. Pero ese caso lleva estancado desde entonces y el ex director gerente del FMI ha pasado al ataque. En su comparecencia parlamentaria, fue muy contundente: "Ni he defraudado a Hacienda ni tengo dinero en paraísos. Es verdad que me han detenido en mi casa, pero aún no me han dicho cuánto se supone que debo. He pagado todos mis impuestos, y voluntariamente. El informe de la ONIF es falso y lo estoy demostrando. Llevo tres años esperando que me digan qué delito fiscal he cometido". Incluso aludió a una supuesta conspiración del Gobierno para meterle en la cárcel.

Goirigolzarri y Deloitte

El actual presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri. (EFE)
El actual presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri. (EFE)

En esta intervención, Rato también anunció nuevas líneas de defensa en el caso Bankia. Hasta ahora, esta se basaba en que el Banco de España y la CNMV dijeron amén a todas sus actuaciones; luego si alguna de ellas era ilegal, ellos eran responsables. El problema es que los responsables legales de la veracidad de los estados financieros son el administrador y el auditor, así que ahora ha dado una vuelta de tuerca al argumento: no es que el BdE tuviera la culpa de que las cosas se hicieran mal, es que se hicieron bien y prueba de ello es que el BdE las aprobó. Entonces, ¿por qué hubo que rescatar la entidad con 19.000 millones de dinero público? Según él, era innecesario y obedeció únicamente a las exigencias de Goirigolzarri, por lo que este debe responder de esa inyección en su lugar.

Es más, sostiene que lo que es falso no son sus cuentas, sino la reformulación de las mismas que hizo Goiri para presentar fuertes pérdidas en vez de beneficios, que calificó de "ilegal". De hecho, asegura que el FROB comparte esta opinión. ¿Y el auditor? En este caso, sí considera que Deloitte tuvo una responsabilidad y piensa usarlo en su defensa: "Deloitte no cumplió sus obligaciones contractuales al no darnos el informe de auditoría sino un informe preliminar, y después aprobó una reformulación que todo el mundo considera ilegal".

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