pese a que la española vale el doble que la lusa

Fainé ofrece a EDP la presidencia de Gas Natural para facilitar la fusión ibérica

El actual presidente de la empresa española ha comunicado al primer ministro portugués que está dispuesto a ceder el cargo a un ejecutivo luso si acepta la integración

Foto: El presidente de Gas Natural Fenosa, Isidre Fainé (i), y el consejero delegado, Rafael Villaseca. (EFE)
El presidente de Gas Natural Fenosa, Isidre Fainé (i), y el consejero delegado, Rafael Villaseca. (EFE)

Mientras la actual alta dirección de Gas Natural prepara en Barcelona la presentación de los resultados de 2017 y el nuevo plan estratégico 2018-2020, los máximos accionistas de la compañía siguen analizando posibilidades de crecimiento inorgánico mediante adquisiciones. La operación a la que Criteria Caixa —25% del capital— y Global Infraestructure Partners (GIP) —20%— están dedicándole más tiempo es la fusión con Energias de Portugal (EDP). Una integración por la que Isidre Fainé, alma máter de la entidad financiera española, está dispuesto a ceder la presidencia de la empresa energética.

Según han asegurado fuentes próximas a las conversaciones, Fainé se ha reunido recientemente con António Costa, primer ministro de Portugal, para tratar de convencer al Gobierno local de la bondad de la fusión entre ambas compañías ibéricas en un momento en el que las principales eléctricas de Europa están analizando movimientos corporativos de gran calado. La respuesta del Ejecutivo luso de izquierdas es que no puede facilitar la toma de control de EDP por parte de Gas Natural ya que el país se quedaría con apenas dos referentes nacionales en el mundo de la empresa tras las ventas de Portugal Telecom a Altice y de la brasileña Vivo a Telefónica

Se trata de la petrolera Galp, controlada por el 'holding' de la familia Amorín, y Caixa Geral de Depósitos, el primer banco del país, que fue rescatado mediante una inyección de capital de 2.700 millones de euros tras entrar en quiebra técnica. El secretario general del Partido Socialista portugués le ha comunicado a Fainé que no puede permitir la venta de EDP, cuyos primeros accionistas son dos compañías chinas que tienen el 25%, por considerar que va en contra de la filosofía de sus votantes, proclives a mantener gigantes nacionales.

Foto: Reuters.
Foto: Reuters.

Para salvar este obstáculo, el veterano banquero español ha ofrecido a Portugal y a Three Gorges Corporation (CGT), dueña del 21,35% de la primera eléctrica de Portugal, que el presidente de la futura integración entre Gas Natural y EDP sea un representante del país vecino. Así lo han confirmado fuentes próximas a Criteria Caixa, que ha encargado la operación a AZ Capital, el banco de inversión dirigido por Jorge Lucaya, el financiero de más confianza de Fainé.

El presidente de La Caixa, que el próximo mes de julio cumplirá 76 años, está dispuesto a hacerse a un lado para facilitar la integración de ambas compañías, pese a que Gas Natural vale en bolsa el doble —casi 20.000 millones— que EDP, cuya capitalización asciende a 10.500 millones. El ofrecimiento de Fainé es un acto de generosidad para convencer a Portugal de que las intenciones de la eléctrica española no son conquistar a su competidor portugués, propietario en España de Hidroeléctrica del Cantábrico, sino la de crear un coloso ibérico capaz de hacer frente a las grandes empresas alemanas, francesas e italianas.

Actualmente, el presidente de EDP es António Mexía, un ejecutivo luso que está en el cargo desde 2006. Cuando el Gobierno de Lisboa privatizó su eléctrica en 2012 por orden de la Comisión Europea a cambio del rescate del país con fondos europeos, la única condición que puso fue la de mantener como primer directivo a un portugués para preservar el orgullo patrio. CGT, que tomó el 21,35% al imponerse en una guerra de ofertas a la alemana E.ON, aceptó esa cláusula y dejó a Mexía en la presidencia.

Un puzle con muchas piezas

Su mandato vence el próximo mes de abril, pero los principales accionistas de EDP, entre los que también se encuentran Oppidum Capital, el fondo de pensiones Millennium BCP y la argelina Sonatrach, ya le han propuesto para la reelección. Fainé estaría dispuesto a que Mexía u otra persona de confianza de António Costa fuese presidente no ejecutivo para defender la cuota lusa, siempre y cuando el consejero delegado, por tanto el primer directivo, fuera elegido por Gas Natural.

Fainé tiene una buena relación con Costa, que le ayudó a la compra de Banco Portugués de Inversiones (BPI) por 1.000 millones a principios de 2017 para zafarse de la empresaria angoleña Isabel Dos Santos, hija del presidente del país africano y cuya filial había sido acusada de varios delitos. Pero además tiene que decidir en los dos próximos meses el relevo de Rafael Villaseca como consejero delegado de Gas Natural, cuyo mandato expira en abril.

Por si no fuera suficiente en el puzle, Repsol, que tiene el 20% de la eléctrica española, ha confirmado su intención de desprenderse de esta participación, por la que se ha interesado CVC Capital Partners, como publicó 'Expansión' recientemente. Un fondo de capital riesgo que ya fue socio de Fainé en Abertis y cuyo máximo responsable en España, Javier de Jaime, ha sido nombrado oficialmente consejero de Prisa en calidad de independiente, pero extraoficialmente para monitorizar la evolución del grupo de medios de comunicación a propuesta de CaixaBank.

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