GUSTAVO MARTÍNEZ TIENE UNA CAUSA ABIERTA EN EEUU

El gigante WPP oculta en España a un cargo acusado de racista: "Los negros son monos"

El ejecutivo fue cesado como CEO de JWT, una de las empresas del grupo, hace más de un año, pero ha vuelto a aparecer en la filial española del 'holding' publicitario

Foto: Gustavo Martínez sigue trabajando con la agencia de publicidad WPP.
Gustavo Martínez sigue trabajando con la agencia de publicidad WPP.
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El sector de la publicidad, a nivel mundial, está controlado por cuatro grandes multinacionales: WPP, Publicis, IPG y Omnicom. La mayor de ellas, WPP, es un 'holding' británico que factura anualmente 18.500 millones de euros, da empleo a 200.000 personas y controla 411 empresas dedicadas a la comunicación y el marketing por todo el mundo. Entre ellas destacan colosos de la publicidad global como Ogilvy & Mather, JWT, Young & Rubicam, Grey o Wunderman, compañías punteras en datos e información del mercado como Kantar y un amplio abanico de exitosas agencias nacionales, como son Sra. Rushmore, Conh & Wolfe o Burson Marsteller en España. En nuestro país es también socia de Jaume Roures, al poseer un 24% de su productora Mediapro.

Estos días, en el sector español de la publicidad, los rumores no solo giran en torno a Cataluña: muchos están sorprendidos por la reaparición de Gustavo Martínez en escena. Sucedió el pasado 18 de octubre, en un evento sectorial en el que el ejecutivo se presentó como el 'country manager' de WPP en España. Lo chocante no es solo que Martínez apareciese, después un año y medio en la sombra, sino que anunciase que trabaja para la misma compañía que le despidó en marzo de 2016.

Una grabación muestra al ejecutivo bromeando en público sobre la violación

Martínez, nacido en Buenos Aires, criado en Canadá y formado académica y profesionalmente en Barcelona, llegó a ser CEO mundial de J. Walther Thompson, la agencia de marketing más antigua del mundo, propiedad de WPP, manejando un porfolio de clientes tan notables como Nestlé, Nike, Unilever, Kraft Foods, Johnson & Johnson o Ford. Fue entre febrero de 2014 y marzo de 2016, mes en el que fue fulminado por Martin Sorrell, CEO y fundador de WPP. La situación detonó cuando una de las empleadas de la oficina de JWT en Nueva York, Erin Johnson, denunció a Martínez por "una conducta sistemáticamente sexista, racista y antisemita". Algunas de las pruebas remitidas al juzgado han sido filtradas por su abogados, como el vídeo inferior, en el que se ve a Martínez bromeando públicamente sobre la violación "no en el buen sentido" de una compañera. Johnson, al cargo de Martínez, declaró ante el juez que el ejecutivo hacía "constantes referencias a la violación" en el espacio de trabajo.

Cuando las acusaciones de Johnson salieron a la luz, un exjefe de campañas de WPP, Douglas Quenqua, escribió un artículo en el que desvelaba que, en una ocasión, el ejecutivo argentino le confesó que quería abandonar el barrio de Westchester, en Nueva York, a causa de que "hay demasiados judíos". Quenqua afirma que muchos de sus conocidos han escuchado comentarios antisemitas proferidos por Martínez, que ha ganado parte de su popularidad a base de mostrarse políticamente incorrecto en público. En 2015, durante un evento de la publicación 'Advertising Week', consiguió ser amonestado por el moderador tras definir a los latinos como buenos en "comer, vino, bailar y cantar".

La demanda de Johnson no es solo contra Martínez, también es contra WPP y JWT

No obstante, penden sobre Martínez acusaciones difíciles de justificar, incluso en tono de broma y en ámbito privado. Erin Johnson asegura en su demanda, aún sin veredicto, que el argentino se negó en ocasiones a ir a restaurantes "donde pueda encontrarme con monos negros" y que dijo ante varias personas que "los monos negros no saben utilizar ordenadores". Cuando el escándalo llegó a 'The New York Times', Sorrell le relevó de su cargo y Martínez decidió regresar con su familia a España. Hasta ahora, Martínez ha asegurado que todas estas afirmaciones son falsas y se defiende en los tribunales. “Soy consciente de las alegaciones hechas contra mí por una empleada de JWT", explicó. "Quiero asegurar a nuestros clientes y a mis conocidos que no hay absolutamente nada de cierto en las mismas y estoy seguro de que va a ser probado en los tribunales”.

Ahora sabemos que, desde enero, Martínez ha estado trabajando oculto, con un perfil muy bajo, para WPP, enfocado en proyectos para España y Latinoamérica desde la sede de la agencia en Barcelona. WPP ha confirmado a este medio la información, si bien refieren a comentarios recientes en los que la empresa vinculó la continuidad del argentino con el resultado del proceso judicial que Erin Johnson tiene no solo contra el ejecutivo, sino también contra WPP y JWT como responsables subsidiarias.

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