bimbo, danone, nestlé… ¿qué marcas están en la diana?

La presidenta de Codorníu admite que sufre los efectos del boicot contra su marca

El órdago independentista ha puesto en guardia a los empresarios catalanes del gran consumo, que prefieren sufrir en silencio. Tan solo una reconoce el impacto abiertamente

Foto: Mar Raventós cree que este tipo de iniciativas se prolongarán en el tiempo.
Mar Raventós cree que este tipo de iniciativas se prolongarán en el tiempo.

“Si es catalán, déjalo en la estantería. Impide que los separatistas se financien con tu dinero”. Es uno de los cientos de mensajes que circulan por las redes sociales estos días, coincidiendo con un clima de tensión sin precedentes en Cataluña. La llamada al boicot contra marcas tan conocidas como Freixenet, Colacao o Casa Tarradellas no es nueva, pero nunca antes había sido tan intensa. La presidenta de Codorníu incluso dejó caer que sus efectos están afectando a las ventas tras ser consultada por este periódico.

“Sí, se nota el boicot. Y lo seguiremos notando”, lamentó Mar Raventós en los pasillos del XX Congreso Anual del Instituto de Empresa Familiar (IEF). A diferencia de sus homólogos en otras firmas, la empresaria prefiere no opinar sobre lo que está sucediendo en Cataluña. Tampoco aclara desde cuándo está notando el impacto ni lo cuantifica.

Raventós da a entender que las iniciativas de este tipo son inevitables. “Como empresaria, seguiré haciendo las cosas lo mejor que sé, ofreciendo al consumidor más y mejores productos”. El pasado mes de septiembre, las redes sociales se cebaron con Codorníu al vincularla con la empresa de mensajería privada Unipost, donde la Guardia Civil incautó sobres cerrados con las notificaciones para configurar las mesas electorales del 1-O.

“Nosotros no podemos hacernos responsables de lo que hace uno de nuestros 218 accionistas”, señaló un portavoz de la empresa catalana en su momento en referencia a Unipost. Muchos ‘tuiteros’ invitaron a no comprar cava de Codorníu tras calificarlo como “la bebida oficial del referéndum”. La compañía, con sede en Sant Sadurní d’Anoia (Barcelona), lamentó este viernes los “comentarios inciertos” que perjudican “seriamente” su imagen en un comunicado remitido a la Agencia EFE.

Casa Tarradellas es otra de las víctimas del boicot contra productos catalanes.
Casa Tarradellas es otra de las víctimas del boicot contra productos catalanes.

“Lo hemos desmentido por activa y por pasiva. Queremos repetir bien claro que nosotros no queremos ni nos corresponde hacer política”, añadió la firma conocida a nivel mundial por su cava. Codorníu registró unas pérdidas de 5,6 millones en 2015 frente a los 1,5 millones que se dejó el año anterior, según la última memoria de cuentas anuales que remitió al Registro Mercantil. No obstante, facturó un 2,3% más hasta los 189 millones en 2015.

No es la única empresa que está pagando las consecuencias de una situación política insostenible.

Silencio entre las marcas del gran consumo

Freixenet rompió el silencio este viernes cuando su presidente, José Luis Bonet, se mostró partidario de sacar la sede social de Cataluña. “No depende de mí, depende del consejo de administración, pero desde luego yo lo propondré” si hay declaración unilateral de independencia. De ser así, la competidora directa de Codorníu seguiría los pasos de otras empresas como Banco Sabadell, Gas Natural, CaixaBank o la biotecnológica Oryzon.

Las ‘listas negras’ que están circulando por WhatsApp incluyen marcas de todo tipo: desde la pasta de Buitoni o las fabadas de Litoral (ambas de Nestlé), hasta las pizzas de Casa Tarradellas, los panes de Bimbo, los helados de Frigo (Unilever), los chocolates de Kinder (Ferrero) o las sopas de Gallina Blanca (Agrolimen), pasando por los yogures de Danone, el agua de Vichy Catalán, el Colacao o las bebidas de Nescafé.

Esta es una de las imágenes que circula por las redes sociales alentando el boicot.
Esta es una de las imágenes que circula por las redes sociales alentando el boicot.

Todas ellas tienen domicilio social en Cataluña, al igual que otras marcas al margen de la alimentación. Los perfumes de Nenuco, los supermercados Spar (propiedad de Miquel Alimentació), el champú de TRESemmé (Unilever), los electrodomésticos de MediaMarkt, la ropa de Nike, las muñecas de Barbie (del grupo Mattel) o los muebles de Bauhaus también están registrados en esa comunidad autónoma hasta nuevo aviso.

El Confidencial se ha puesto en contacto con Danone, Unilever, Nestlé, Ferrero, Tarradellas, Idilia Foods (matriz de Colacao, Nocilla o Paladín) y Agrolimen (Gallina Blanca, Affinity..), pero ninguna de ellas ha querido hacer declaraciones a excepción de Unilever. La matriz de marcas tan variadas como Axe, Dove, Mimosín, Skip o Timotei ha remitido un comunicado que nada tiene que ver con las preguntas de este periódico sobre el boicot.

Unilever es una multinacional anglo-holandesa presente en más de 190 países. Su objetivo, respaldando la legalidad vigente, es servir en todo momento a sus clientes allá donde se encuentren”, sostiene. La empresa cuenta con 800 empleados en España, tiene un volumen de ventas de 616 millones y concentra sus oficinas centrales en Viladecans (Barcelona).

Aunque nadie se atreve a posicionarse en público, en los corrillos de empresarios no se habla de otra cosa. Todos admiten estar "muy preocupados" tanto por la fractura social en Cataluña como por las repercusiones que una declaración unilateral de independencia tendría en sus respectivos negocios. "Claro que están asustados por los efectos del boicot. Y más ahora", deslizan fuentes del sector.

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