La banca vende en bloque y aboca a la liquidación

Sareb rechaza la oferta de los fondos y pone en jaque su plan para quedarse Reyal

Mientras la gran banca española ha decidido vender en bloque a los fondos, Sareb ha rechazado la propuesta por ser demasiado baja, ya que contempla quitas que se mueven entre el 80%-85%

Foto: Hoy se cumple el plazo para votar el convenio de Reyal Urbis.
Hoy se cumple el plazo para votar el convenio de Reyal Urbis.

Recuperar el dinero de los contribuyentes. Es la máxima que se han marcado Hacienda y Sareb en el concurso de Reyal Urbis, promotora que este miércoles cumple el plazo para poder sacar adelante la propuesta de convenio presentada por su presidente, Rafael Santamaría.

Con un pasivo de 4.660 millones para unos activos valorados en 1.170 millones, la otrora gran inmobiliaria ha visto que en los últimos meses un grupo de fondos, entre los que figuran Värde y Aurelius, se han hecho con un importante porcentaje de la deuda, con la idea de repetir una jugada similar a la vista en San José, inmobiliaria donde el fondo estadounidense empezó adquiriendo préstamos y terminó quedándose la empresa.

Sin embargo, las ofertas presentadas a través de brókeres para comprar los créditos que estaban en manos de la gran banca española y de Sareb, con quitas aproximadas del 80%-85%, han sido rechazadas por la entidad presidida por Jaime Echegoyen, cuyo mandato consiste en ir liquidando ordenadamente hasta 2027, buscando maximizar el beneficio.

Este planteamiento dista mucho del enfoque de Santander, que ostenta unos 500 millones de deuda; Popular, tenedora de otros 200 millones; BBVA, con 127 millones, y CaixaBank, que posee algo menos de 100 millones, ya que a todos ellos este tipo de créditos les consumen capital.

Por eso, según afirman fuentes conocedoras, las entidades han decidido dar órdenes masivas de venta entre ayer y hoy, convirtiendo así a los fondos en los principales acreedores y en los únicos capaces de sacar adelante un plan de viabilidad, poder que reciben justo el mismo día en el que se cumple el plazo para votar la propuesta de convenio.

Sin embargo, la decisión de Sareb de rechazar su oferta pone en jaque este plan, ya que los 1.000 millones de deuda que posee, unidos a los 400 millones de Hacienda, permiten construir una minoría de bloqueo suficiente frente a cualquier propuesta, y allana el camino hacia la liquidación.

El reparto de la deuda

A esto se suma la compleja estructura de los préstamos de Reyal, que también dificulta a los fondos poder seguir su hoja de ruta si no pasan antes por el aro de Sareb.

Por una parte, hay un préstamo sindicado cercano a 3.500 millones, donde Sareb posee algo más del 20%, y que funciona como un todo: es decir, que todos los acreedores son una única entidad frente a los bienes que tienen como garantía.

Más fácil resulta el reparto de los 470 millones en créditos bilaterales, ya que cada uno está ligado a unos activos concretos contra los que ejecutar estas deudas; y de los 400 millones que reclama Hacienda, ya que están garantizados también con unos bienes concretos.

Además, según las fuentes consultadas, los fondos tampoco son un bloque unido, sino que diferentes vehículos han ido entrando en la deuda de Reyal, obligándolos ahora a negociar el reparto del pastel. Una tarta donde la entidad presidida por Jaime Echegoyen está dispuesta a defender hasta el final su jugosa porción.

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